Un kilo de rodio cuesta 500.000 euros, y se utiliza en los catalizadores junto a otros materiales carísimos. Lo malo es que los ladrones lo saben

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Te explicamos qué es el catalizador del coche, qué función cumple y cuáles son los materiales que lo componen, algunos de ellos extremadamente casos.

Seguramente, habrás escuchado varios casos de robo de catalizadores. Sin ir más lejos, recientemente la Guardia Civil ha detenido a tres personas que huyeron después de robar varios de estos componentes del coche. Los ladrones se fijan en los catalizadores porque incluyen materiales carísimos. Poe ejemplo, el rodio, que cuesta 500.000 euros el kg.

El catalizador es elemento muy importante del coche, porque se encarga de minimizar la contaminación ambiental. Empezó a ser obligatorio en Europa en 1993 en todos los coches de gasolina y, desde 1997, en los de motor diésel. Sin embargo, en Estados Unidos son obligatorios desde 1975. 

A continuación, te vamos a contar todo sobre esta importante pieza: qué es, como funciona, los elementos que lo componen y qué precio tienen en el mercado.

¿Qué es un catalizador?

El catalizador es un sistema que reduce los elementos nocivos que arroja el sistema de escape. Se encuentra alojado en el tubo de escape, es un recipiente de acero inoxidable y en su interior cuenta con un soporte cerámico o similar. Tiene una forma ovalada o cilíndrica, formando una estructura con múltiples celdillas en forma de panal.

Esta pieza se compone de un conjunto de elementos diversos que, todos juntos, le permiten realizar su función. En el interior, alberga una matriz cerámica con forma de panal e impregnada de una resina donde hay algunos elementos nobles, como paladio, platino y rodio

Se trata de materias primas extraordinariamente caras, lo que explica que los catalizadores son tan caros y, también, tan deseados por los amigos de lo ajeno. 

El material más caro es el rodio, que actualmente está a unos 500.000 euros el kg, mientras que el kg de platino cuesta unos 38.000 euros y el de paladio 32.000 euros.

Estos elementos nobles se encargan de iniciar y acelerar las reacciones químicas entre las sustancias que entran en el catalizador y con las que entra en contacto. El paladio y el platino realizan la función de oxidación, mientras que el rodio se encarga de reducir los gases nocivos. 

Toda esta estructura está recubierta por una pantalla antitérmica de metal que evita que las altas temperaturas que alcanza el interior dañen el vehículo.

¿Cómo funciona el catalizador del coche?

En el interior de un catalizador se produce lo que conocemos con catálisis. Las emisiones de escape llegan al catalizador y allí la temperatura alcanza valores de entre 400 y 700 grados centígrados.  

Unos elementos nobles metálicos que se encuentran impregnando su superficie actúan de catalizadores, acelerando los procesos químicos y convirtiendo los gases nocivos en elementos inocuos.

El catalizador se utiliza tanto en motores de gasolina como diésel. Cada combustible genera unos elementos, siendo en ambos casos contaminantes, pero por regla general un diésel puede llegar a causar cuatro veces más contaminación atmosférica que un gasolina. 

Los catalizadores que usan los motores de gasolina se denominan catalizadores de triple vía, sistema que transforma el hidrocarburo en dióxido de carbono y agua, el monóxido de carbono en dióxido de carbono y el óxido nítrico en nitrógeno y oxígeno.

Por su parte, el catalizador de un coche diésel suele ser de tipo oxidación. Este sistema actúa con el aire excedente que se encuentra en el sistema, convirtiendo el monóxido de carbono en dióxido de carbono. De la misma manera, el óxido nítrico pasa a convertirse en dióxido de carbono y agua, completando el proceso de transformación.

Es importante que el catalizador esté en buen estado

Cualquier componente del coche es importante que esté en buen estado, pero el catalizador lo es de una manera más especial, dada la función que cumple. Además, un catalizador en mal estado puede hacer que aumenten los gases y no superar la ITV.

Sin catalizador, el coche aumenta las emisiones contaminantes, excediendo claramente los niveles legales, lo cual puede implicar una multa. Además, puede producir desajustes en el sistema de inyección electrónica de contrapresión de escape, provocando pérdida de rendimiento del motor, desgaste prematuro de piezas y ruido excesivo.

Existen algunos síntomas que advierten de un mal funcionamiento del catalizador o, incluso, que ha llegado al final de su vida. Los más comunes suelen ser la emisión de humo negro por el escape, pérdida de potencia, vibraciones y ruidos metálicos…

Uno de los síntomas de un catalizador obstruido o defectuoso es la disminución en la potencia del motor. No todos los conductores lo perciben pues no ocurre de la noche a la mañana. 

Si estos fallos producen incluso problemas en el arranque, sonidos extraños o encendido de fallo motor probablemente nuestro catalizador haya llegado al final de su vida. 

De media, sustituir un catalizador puede salir por unos 500 euros, aunque dependerá del coche. Normalmente, el precio oscila entre los 200 y los 700 euros, aunque la factura se puede reducir si se utiliza un catalizador universal, que puede rondar entre los 80 y 120 euros.

Eso sí, ten en cuenta que al cambiar el catalizador, debes asegurarte de que está homologado según la normativa vigente para que no tengas problemas a la hora de pasar la inspección técnica.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España