Jim Farley, CEO de Ford, muestra su preocupación: "Cuentan con tecnología vehicular muy superior"

El máximo responsable de Ford, Jim Farley, ha sido testigo de cómo las marcas chinas trabajan y desarrollan vehículos eléctricos cada vez mejores y más avanzados.

El sector del automóvil está experimentando grandes cambios estos últimos años. La industria lo apuesta todo por el coche eléctrico como solución tecnológica de futuro, abriendo así una puerta muy amplia a que nuevos fabricantes se unan al juego. Esta oportunidad la está aprovechando China, que con sus marcas están alcanzando cada vez más mercados de Occidente.

Buena muestra de ello son los resultados comerciales que muchas de estas marcas, desconocidas en España hace solo unos años, están logrando en términos de ventas. Fabricantes como MG (propiedad de SAIC), Chery, que compite con Omoda, Jaecoo y ahora también Ebro; y BYD son nuevos jugadores que lo están apostando todo para tratar de conquistar mercados más allá de China.

El desembarco de China en el mercado europeo

El ejemplo de España no es el único. En Europa, estos mismos fabricantes chinos están creciendo a un gran ritmo, mientras que marcas tradicionales ven descender sus ventas a medida que estas compañías les ganan terreno. La cuerda se ha tensado mucho últimamente y hemos visto reacciones como los aranceles que la Comisión Europea ha impuesto a los coches eléctricos fabricados el país asiático.

A pesar de ello, las ventas de este tipo de vehículo están lejos de frenarse. De hecho, amenazan con ganar aún más terreno gracias, en gran medida, a una estrategia de precios que acaba con cualquier atisbo de competencia que puedan encontrar en el Viejo Continente. Esto, evidentemente, tiene su impacto negativo en las marcas tradicionales que se ven incapaces de competir en igualdad de condiciones.

Sin embargo, la ventaja competitiva de estas marcas chinas no radica únicamente en una cuestión de precio. Estos fabricantes llegan al mercado con productos cargados de tecnología, un equipamiento de serie muy completo y unas tarifas de venta ajustadas que, en muchas ocasiones, son reforzadas con agresivas campañas de descuentos y promociones.

El CEO de Ford está preocupado por las capacidades de las marcas chinas

La calidad, esa cualidad que en el pasado no se asociaba a los fabricantes chinos, es otra gran apuesta que estas marcas han hecho para tratar de mejorar y llegar a más clientes. Así lo ha comprobado Jim Farley, CEO de Ford, en sus seis o siete visitas al país asiático el año pasado con el objetivo de conocer desde dentro como funciona la industria automotriz china.

El ejecutivo volvió profundamente preocupado tras descubrir cómo trabajan y, sobre todo, cómo se adaptan y evolucionan para mejorar día tras día tanto los coches que fabrican como los servicios que ofrecen a los clientes.

“Estamos en una competencia global con China, y no se trata solo de vehículos eléctricos”, dijo Farley en una intervención reciente durante el Aspen Ideas Festival celebrado el viernes pasado. “Si perdemos esto, no tendremos un Ford en el futuro”, sentención el CEO de la compañía del óvalo azul.

Las visitas de Jim Farley a China han abierto los ojos al ejecutivo. “Es la experiencia más humilde que he visto”, explicó. “¿Por qué sorprenderse tanto por un país que no puede vender coches en Estados Unidos? Todo se reduce a la producción”.

Según el máximo responsable de Ford, China no solo fabrica más vehículos eléctricos que ningún otro país, sino que su calidad tampoco es deficiente: “El 70% de todos los vehículos eléctricos del mundo se fabrican en China”, afirmó el ejecutivo.

Cuentan con tecnología vehicular muy superior. Huawei y Xiaomi están en todos los coches. Te subes y no tienes que emparejar tu teléfono. Automáticamente, toda tu vida digital se refleja en el coche. Además, el coste y la calidad de sus vehículos son muy superiores a los que veo en Occidente”, añadió.

El coche híbrido es la opción más demandada

Estas declaraciones llegan en un momento en el que el nuevo Xiaomi YU7, un SUV de lujo y eléctrico que la compañía china va a vender por unos 35.000 euros, se acaba de presentar y, tal y como se informa, ya cuenta con unos 200.000 pedidos a pesar de que todavía no ha arrancado su vida comercial.

Por su parte, Ford está adaptando su estrategia para producir menos vehículos eléctricos. En lugar de aumentar la fabricación de este tipo de coches, la marca americana apuesta por reducir la actividad en sus líneas de montaje al mismo tiempo que son testigos de cómo el mercado está apostando por una tecnología alternativa, los coches híbridos.

Esto es algo que ya están haciendo otras marcas que se adelantaron al anunciar que en los próximos años se convertirían en fabricantes de vehículos eléctricos. El mercado ha respondido centrando las ventas en los vehículos híbridos, y este movimiento también está teniendo su efecto en las mencionadas marcas chinas, que ahora también venden coches con este tipo de motorizaciones.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España