Isdera Imperator, cuando al diseñador Eberhard Schulz, autor del Mercedes CW311, no le dejaron crear su coche y se fundó su propia marca

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Esta es la historia del ingeniero germano que fundó su propia marca de deportivos después de que Mercedes rechazase una de sus ideas.

Dentro del mundo del automóvil, no solo las marcas grandes son las que tienen grandes historias. También existen firmas algo más pequeñas que, aunque les cueste destacar en esta guerra de gigantes, esconden narrativas más que interesantes. Esto es lo que ocurre con Isdera, pues la compañía alemana poseía unas características que la hacían especial.

Esta marca fue fundada por el diseñador e ingeniero germano Eberhard Schulz. El que fuera ingeniero de diseño en Porsche, creó un concepto de coche para Mercedes Benz. Este era el CW311, el cual fue rechazado por los directivos alemanes, y esto fue lo que acabó provocando que fundase su propia compañía. Si aquello nunca hubiese ocurrido hoy no estariamos hablando de Isdera.

Una marca diferente

Se puede decir que esta firma nació con la esencia de Mercedes. Las dos empresas alemanas están inicialmente conectadas, pero luego cada una escribió su historia por separado. De la que vamos a hablar hoy es la que se fundó en 1982 en la ciudad bávara Leonberg. El significado del nombre elegido para esta compañía era "Sociedad de ingenieros de estilo, diseño y competición". 

Un Isdera Imperator estacionado.
Un Isdera Imperator estacionado.

El objetivo de esta nueva compañía que aterrizó en el sector del automóvil era fabricar deportivos que sean muy exclusivos y artesanales. Cumplieron al cien por cien con este propósito que se impusieron. Iban sacando cerca de las cien unidades de los modelos que lanzaban, y los conductores que querían uno debían hacer un pedido y les tocaba esperar unos meses para conseguir el suyo. Los precios de estos partían desde cerca del medio millón de euros.

El Isdera Imperator

No es ninguna locura decir que uno de sus modelos, el Isdera Imperator 180i, era uno de los superdeportivos más exclusivos que había. Este modelo hecho a mano y por encargo se podía conseguir entre 1984 y 1993. El problema era que solo existían 30 ejemplares del mismo. Este fue el primer modelo oficial de la marca y se acabó convirtiendo también en uno de los más icónicos. 

Este modelo tan legendario era de lo más exclusivo, pues al hacerse a mano cada uno que se hacía era totalmente único y diferente al anterior. Al igual que el resto de sus predecesores, se caracterizaba por contar con un diseño aerodinámico y muy futurista. Estos detalles marcaron la diferencia, y una pequeña firma se acabó ganando el respeto entre los grandes del mercado. 

Un Isdera Imperator completamente abierto.
Un Isdera Imperator completamente abierto.

Este superdeportivo, como mencionamos anteriormente, estaba directamente conectado con Mercedes, concretamente con el CW311, que fue diseñado por el fundador de esta pequeña marca. Contaba con un motor V8 que era de la firma de la estrella, y era de 5 litros y 296 CV, el cual estaba acoplado en una caja de cambios manual de cinco velocidades. La velocidad máxima que alcanzaba este primer modelo era de 283 km/h y pasaba de 0 a 100 en poco más de 5 segundos.

Toda historia tiene un final

El hecho de ser una firma tan exclusiva, hacía que fuera muy complicada de mantener. Esta marca estuvo fabricando superdeportivos durante décadas, pero este año se ha tenido que despedir. La firma tuvo que decir adiós a la industria y se declaró en quiebra ante el Tribunal de Distrito en Saarbrücken. Esto suponía el fin a una filosofía muy marcada que había enamorado a muchos de sus clientes. La falta de grandes beneficios a lo largo de su historia le ha llevado a esta situación irrevocable.

Visión cenital del Isdera Imperator.
Visión cenital del Isdera Imperator.

"Durante más de 40 años, nuestra empresa ha sido sinónimo de diseño vanguardista, ingeniería de primera clase, desarrollos pioneros y artesanía de alta gama. Hemos creado vehículos legendarios como el Imperator 108i o el Commendatore 112i, lo que demuestra nuestra capacidad para ofrecer a una amplia gama de clientes desde componentes individuales hasta vehículos completos", fueron las palabras de la empresa alemana en su despedida hace unos meses.

En este tiempo ha hecho lanzamientos de modelos muy emblemáticos que dejaron huella, el último de su catálogo antes de cerrar fue el Commendatore GT. Este salió hace 7 años, y a pesar de estar inspirado en modelos más antiguos, era completamente eléctrico. Este fue el último y quedará para la historia, pero con el que comenzó todo fue con el Imperator, ese modelo con el que Eberhard Schulz fundó su propia marca después de que no le dejaran crearlo en Mercedes.

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Javier Pazos

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España