Icing: ha DGT se ha puesto seria y estas son las consecuencias

En las últimas semanas, el ‘icing’ está en boca de todos los conductores. Hemos analizado la respuesta de los usuarios tras la decisión de la DGT.
Se le conoce bajo el término ‘icing’ al hecho de aparcar en una zona de estacionamiento reservada a coches híbridos enchufables y eléctricos puros cuando conduces un vehículo de combustión convencional. Esta es una práctica que es ilegal y las autoridades persiguen a los que infrinjan las normas, castigándolos con una multa que se considera grave.
El término en cuestión es una referencia a lo que siente el conductor de un vehículo enchufable cuando llega a una de estas plazas para cargar la batería, y encuentra que otro coche no enchufable está ocupando el espacio donde se encuentra el punto de recarga. Esa sensación que puede dejarte helado es el que da nombre a la infracción en cuestión.
¿Por qué la DGT persigue el ‘icing’ y cuál es la multa por esta infracción?
Los vehículos que necesitan de un enchufe para recargar su batería, tanto los coches eléctricos como los coches híbridos enchufables (PHEV), necesitan disponer de puntos de carga públicos para abastecer de energía eléctrica a la batería, algo que los vehículos términos llevan décadas haciendo cada vez que acuden a una estación de servicio para repostar.
Aunque no afecta tanto a los híbridos enchufables, ya que tienen un motor de combustión tanto para seguir circulando como para actuar como generador que recarga la batería durante la conducción, sí que es un aspecto crítico para los eléctricos.
En este caso, si conduces un coche eléctrico y se agota la carga de la batería, es decir, su autonomía, puedes quedarte tirado. Esto no solo es una molestia para el conductor, sino que conlleva una serie de consecuencias que desencadenas problemas, como puede ser obstaculizar la circulación del tráfico, necesitar asistencia en carretera o derivar en una avería grave en el sistema de propulsión.
Por tanto, desde la Dirección General de Tráfico (DGT) han puesto el foco de atención en todos aquellos conductores incívicos que no respetan al resto de usuarios de la vía pública.
El organismo público está tratando de concienciar al resto de conductores para que respeten estas plazas de aparcamiento donde los coches eléctricos e híbridos enchufables pueden recargar su batería. Y para concienciar no hay mejor forma que multar a los que infrinjan las normas.
Por tanto, en el hipotético caso de que decidas aparcar tu coche de combustión en una de estas plazas de aparcamiento y un agente de tráfico te sorprenda, la multa mínima por ‘icing’ es de 100 euros, llegando a ser de hasta 200 euros si se considera una infracción flagrante. En ninguno de los dos casos acarreará la retirada de puntos del carné de conducir.
Consecuencias directas a la decisión de la DGT de castigar el ‘icing’
Tras conocerse hace solo unos días que Tráfico iba a castigar a los que aparquen sus coches con motor término convencional en plazas de estacionamiento con cargador reservadas a vehículos enchufables, las redes sociales se han convertido en un hervidero. Para sorpresa de muchos, la decisión ha sido bien recibida por la mayoría de usuarios.
En las redes se han podido leer comentarios como “por una vez estoy de acuerdo con la DGT” o “ya están tardando, es algo elemental”. Algunos van incluso un paso más allá y aseguran que “así tiene que ser y en parking públicos igual”.
Para otros usuarios incluso es una cuestión que dificulta el cambio hacia una movilidad eléctrica: “Ocupar plazas de recarga sin necesidad frena la transición a la movilidad sostenible”, asegura un usuario en la red social X (anteriormente Twitter), y añade que “medidas así impulsan el cambio”.
Pocas veces, medidas adoptadas por la DGT o los ayuntamientos en materia de movilidad, como las controvertidas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) obtiene a aceptación de la ciudadanía, por lo que el hecho de que se haya dado esta sorpresa es francamente sorprendente.
Un usuario argumenta que le parece bien la decisión “siempre que multen tanto a vehículos de combustión que no deben estar, como a eléctricos que no están cargando o que ya han terminado de cargar”. Esta es una referencia a usuarios de vehículos enchufables que aprovechan esta condición para utilizar las plazas con cargador como un aparcamiento con prioridad.
Mientras tanto, un usuario ha lanzado una pregunta que, por el momento, no ha obtenido respuesta: “¿Y si el cargador no funciona?”, señala este usuario y agrega algo de contexto al señalar que “en el hipotético caso de que existiera un cargador instalado desde hace años, con una pegatina de Moves y todo, pero que nunca ha conocido amperio, ¿también te multan?”.

