He probado el Skoda Octavia Combi 1.5 TSI de 150 CV con cambio DSG y te te digo por qué es mejor que antes

El Skoda Octavia Combi es una berlina familiar que se pone guapa, pero mantiene intacta su practicidad y polivalencia. Probamos la versión 1.5 TSI de 150 CV con microhibridación y etiqueta ECO. ¿La opción ideal hoy en día?
Que el Skoda Octavia es uno de los coches familiares más recomendables del mercado es algo que ya hemos dicho por activa y por pasiva. Ahora, además, está mejor equipado, ya que incorpora nuevos faros LED y algunos retoques estéticos: los paragolpes delantero y trasero han sido rediseñados, también hay nuevos colores y modelos de llantas.
La unidad probada está equipada con el motor gasolina turbo de 1,5 litros con tecnología híbrida ligera, que entrega unos enérgicos 150 CV y se apoya en un generador de arranque de 48 voltios que proporciona apoyo durante las aceleraciones fuertes y permite circular por inercia (con el motor de combustión apagado) si hay una baja demanda de aceleración.
Esto supone que tenga el empuje necesario al hacer un adelantamiento y que se reduzca ligeramente el consumo. He logrado un gasto medio de 5,7 litros. Y eso está genial, porque es un coche que al mismo tiempo ofrece unas buenas prestaciones: tarda 8,7 segundos en acelerar hasta 100 km/h. Y lo bueno es que el motor no resulta ruidosamente molesto.
Por otro lado, el cambio DSG le ayuda a que la entrega de potencia sea constante y solo en maniobras a baja velocidad sigue dando ciertos tirones, pero nada exagerado.
Además, aquellos conductores a los que les gusta escaparse de vez en cuando a una carretera de curvas agradecerán contar con distintos modos de conducción para ajustar a su gusto la dirección, el acelerador y la suspensión deportiva (siempre que lo equipes con los amortiguadores adaptativos DCC opcionales: 780 euros).
La respuesta dinámica del Octavia es tan equilibrada como siempre. En el día a día resulta confortable, pero en carreteras reviradas no balancea y se muestra estable. Solo en curvas muy rápidas la carrocería se inclina un poco.
Así es el Octavia Combi por dentro
Al pasar al interior impresiona la calidad que transmite teniendo en cuenta su precio. Los materiales son propios de segmentos superiores y cuando se utiliza plástico, este es engomado o texturizado y ofrece una mayor sensación de calidad.
Me gusta el hecho de que siga incluyendo elementos sencillos, como las palancas de los intermitentes y el limpiaparabrisas, que demuestran que no hay que derrochar presupuesto donde no es necesario. Y lo mismo digo de los 'benditos' mandos físicos en el volante, que permiten un manejo preciso e intuitivo. Aunque también innova con el selector del cambio, que se ha reducido a la mínima expresión.
En cuanto al sistema multimedia, Skoda ha dado un gran paso adelante con el sistema basado en Android. La pantalla central es de 13 pulgadas en toda la gama y puedes añadir un Head-up display de manera opcional (925 euros). Es claro y fácil de manejar y cuenta con algunos accesos directos con botones físicos
Y cuenta también con sistema de inteligencia artificial que se activa al decir "Hola, Laura". Me ha parecido que todavía no funciona del todo bien. Pero debo decir que la IA solo puede funcionar al 100% cuando el conductor y el vehículo están registrados en el Skoda Cloud.
Por supuesto, el Octavia se puede ampliar con Travel Assist, radar de distancia adaptativa, control de velocidad inteligente, cambio de carril y asistente de aparcamiento por un coste adicional.
Gran oferta de espacio
En cuanto a cuestiones prácticas, es imposible no valorar positivamente su oferta de espacio, porque es un ejemplo de cómo saber aprovechar el espacio. El hueco en la primera fila es realmente amplio y cuenta con posición de conducción cómoda, así como con un buen mullido de asientos, que te invita a viajar sin parar.
La distancia para las piernas en la fila posterior es increíble en un coche de este tamaño (4,69 m de largo) y el maletero, con cinco asientos, ofrece 640 litros, cifra líder en su segmento. Y si pliegas los respaldos pasa a 1.700 litros.
Esta versión mild hybrid de 150 CV está a la venta desde 36.450 euros con el acabado Selection de acceso a la gama. Cuesta 1.000 euros más la versión Design y 3.000 más el tope de gama Sportline.
No, ya no es tan accesible como lo era antes, pero hay que reconocer que no solo ha mejorado en equipamiento y eficiencia, sino en calidad percibida. Y hay que pensar una cosa: los compactos con carrocería familiar son casi una rareza hoy en día y no hay nada más práctico que este Octavia Combi.
Valoración
Nota 9
El Skoda Octavia ya nos tiene acostumbrados a jugar con las mejores cartas; y más en esta versión Combi. Ahora, además, mejora su estética y tecnología, que se basa en Android y suma esta versión microhíbrida que va bien y gasta poco. Así que es un modelo 100% recomendable.
Lo mejor
Sensación de empuje, consumo, prestaciones.
Lo peor
Interior sobrio, precio de algunas opciones.

Enrique Trillo
Redactor jefe
Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.
