El gran error de las Zonas de Bajas Emisiones se puede arreglar para que no tengas que vender tu coche

Muchos coches sin etiqueta no han podido acceder a las ZBE de manera injusta, debido a una interpretación incorrecta de la normativa. Ahora una empresa corrige este error.

Desde que entraron en vigor las Zonas de Bajas Emisiones en 2023 (aunque su puesta en marcha ha sido muy gradual y todavía hay lugares sin ellas), muchos conductores ya no pueden circular libremente por las ciudades. Sin embargo, esto se ha debido a un gran error en la interpretación de la normativa y ahora se puede arreglar.

Las ZBE entraron en vigor el 1 de enero de 2023, en cumplimiento de la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de Cambio Climático y Transición Energética. Están reguladas por el Real Decreto 1052/2022, de 27 de diciembre y, aunque se enmarca en una ley estatal, su gestión corresponde al ayuntamiento de cada municipio.

La medida prohíbe el acceso a los vehículos más contaminantes en los municipios con más de 50.000 habitantes, así como en aquellos de más de 20.000 habitantes en los que se registren altos niveles de contaminación. El objetivo es reducir las emisones.

Hasta ahora, los coches que no pueden circular por estos espacios restringidos son los que no tienen etiqueta. Es decir, aquellos que quedan fuera de la clasificación medioambiental que realizó la DGT hace casi una década.

Estos son los vehículos de gasolina matriculados antes de 2001 y los diésel antes de 2006. Pero, con el tiempo, las restricciones afectarán al resto, empezando por los coches con el distintivo B que, de hecho, ya empiezan a tener algunos problemas.

Las ciudades pioneras en establecer las ZBE fueron Madrid y Barcelona. A partir de 2023, se han ido sumando otras, aunque todavía no todos los municipios que están obligados a cumplir con la ley la han implementado.

El error que ha dejado a miles de conductores fuera de las ZBE

Durante los últimos años, miles de conductores se han visto excluidos de poder circular por las ZBE, al tener un vehículo que se quedaba fuera del etiquetado de la DGT antes mencionado. No recibieron el distintivo, simplemente, por el año de matriculación de su vehículo

Sin embargo, según la normativa española vigente en la Resolución 3828/2016 publicada en el BOE, en la mayoría de vehículos el criterio real debe ser el cumplimiento de una normativa europea de emisiones, es decir, Euro 3 para los de gasolina y Euro 4 para los de motor diésel, en lugar de la fecha de fabricación.

Lo afirma EtiquetaCoche.com, una empresa española recién creada, que facilita a los propietarios de vehículos antiguos obtener la etiqueta de la DGT para que puedan seguir circulando en las Zonas de Bajas Emisiones sin necesidad de cambiar de coche.

Según la compañía, la interpretación incorrecta de la normativa ha afectado a innumerables propietarios de vehículos en buen estado, técnicamente aptos para obtener la etiqueta B y circular por las ZBE, como las ya implantadas en Madrid o Barcelona. 

En consecuencia, esos propietarios no sólo han sufrido las restricciones de movilidad, sino también, la pérdida de valor de sus vehículos y, en muchos casos, la necesidad injustificada de cambiar de coche.

Como explica Pablo de Alós, uno de los fundadores de la empresa, “el problema no es que el coche no cumpla, es que la administración ha aplicado la norma de forma incorrecta e injusta durante años”.

“Muchos propietarios han asumido que su vehículo no tenía solución, cuando en realidad sí cumple los requisitos técnicos, solo que nadie les explicó cómo demostrarlo”, agrega.

El proceso para conseguir la etiqueta

Es una situación desagradable para muchos conductores, pero lo bueno es que tiene solución. Para ello, EtiquetaCoche.com ofrece un servicio 100% digital que gestiona todo el proceso para que los conductores puedan obtener la etiqueta que realmente les corresponde. 

Primero, verifica si el vehículo en cuestión es apto y, si cumple con la normativa, realiza la correspondiente gestión con fabricantes y la DGT. 

El trámite inicia una vez abonado el precio de la gestión (80 euros + IVA) más la tasa de la DGT, que oscila entre los 0 y 200 euros + IVA, dependiendo del fabricante. 

Después, el cliente recibe un correo con un enlace a un formulario para subir la documentación necesaria: ficha técnica del vehículo, permiso de circulación, DNI del titular, carné de conducir del titular, matrícula, número de bastidor (VIN) y un consentimiento firmado con certificado electrónico por el propietario del vehículo que autorice expresamente a realizar la gestión en su nombre.

El proceso para obtener la etiqueta suele durar entre tres y cinco semanas, aproximadamente. De manera adicional, se puede solicitar el envío de la pegatina al domicilio por 20 euros adicionales. Si, finalmente, el vehículo no resultara apto, se devuelve el 100% del importe pagado.

Por el momento, más de 300 variantes de coches diésel ya pueden obtener la etiqueta B, de distintas marcas, modelos y potencia, según nos cuentan desde la empresa, mientras avanzan en el estudio para hacer lo mismo con los modelos de gasolina.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España