El experto en emergencias Miguel Assal dice lo que nunca debes dejar en el interior del coche: “Puede provocar que salga ardiendo”

En verano, con las altas temperaturas, pero, sobre todo, con el sol continuo, hay ciertos objetos que se convierten en un peligro si están en el habitáculo.

El auge de las redes sociales ha hecho que profesionales de distintos ámbitos se hayan hecho perfiles para compartir información sobre sus áreas de experiencia y dar consejos a los usuarios. Algunas se han viralizado y tienen cientos de miles de seguidores e incluso millones. Miguel Assal, experto en emergencias, es uno de ellos, y acaba de publicar un vídeo en el que da un consejo útil para el verano.

Aunque es recomendable llevar siempre agua a bordo cuando se va en el coche, ya que nunca se sabe cuando se va a estar en una retención o si es posible que pase algo como una nevada que nos deje varados en nuestro automóvil, cuando la gente más las lleva es en momentos de calor extremo, como puede ser la ola de calor que está atravesando ahora el país.

Es algo útil, pero con lo que hay que tener cuidado ya que, aunque parezca ilógico, llevar una botella de agua en el habitáculo del coche puede acabar provocando que éste se incendie.

“¿Eres de los que después de beber agua en el coche dejas la botella dentro? Pues no lo hagas más. Esto es lo que podría suceder en días de sol y mucho calor: efecto lupa con riesgo de provocar un incendio”, comenta al principio del vídeo.

“Fijaos que todo el asiento quema, pero hay un punto que quema mucho más. Actúa como una lente, concentrando la luz y el calor en el mismo punto durante un largo periodo de tiempo y quema. Como podéis ver, aquí ya empieza a salir humo”, añade.

La física alrededor de esto no tiene mucho misterio. La luz atraviesa el agua y la botella, pero, por la forma de ésta, los rayos convergen en un único punto. Esto hace que, lo que a priori fuera un sol inocuo, se convierta en un haz de luz concentrado que hace que la temperatura suba de manera considerable.

Si esto se mantiene fijo en un punto se produce el mismo efecto que produciría una lupa, aumentar la temperatura hasta que empieza a salir humo y, después, termina por salir fuego. Es una técnica habitual para encender hogueras, pero que ocurra en el habitáculo del vehículo no es algo que quiera nadie.

Hay que tener en cuenta, además, que no sucede por que el sol incida unos minutos en la botella, tiene que estar un tiempo prolongado a la luz, así que si empieza un fuego suele ser cuando no hay nadie en el coche, así que es al volver cuando el dueño se puede encontrar con un problema muy grave.

De hecho, no es algo que ocurra solo en el coche, también pasa fuera, así que Assal concluye diciendo: “Recuerda no hacer esto tampoco en campo o montaña, puesto que puedes provocar un incendio aunque no quieras”, y ya que una botella dejada a la intemperie con agua puede provocar un fuego en cualquier sitio. 

Es más, aunque ocurre con botellas de plástico con agua, los restos de cristal también pueden provocar el mismo efecto lupa, lo que hace que cualquier resto de este tipo sea potencialmente peligroso, especialmente en momentos tan secos como el verano.

La parte buena es que, aunque suponga un peligro, para que una botella con agua concentre suficiente sol como para calentar la tapicería del coche lo suficiente y que esto acaba derivando en un incendio, es necesario que pase mucho tiempo. No es algo inmediato, así que es muy poco probable que ocurra. 

Para ello el coche tiene que estar mucho tiempo parado y con el sol incidiendo de manera directa. Si está en movimiento, el más mínimo cambio de posición en la botella hará que concentre la luz en un punto diferente, así que la concentración de calor empezará de cero. Con todo esto, las posibilidades de que una botella de agua provoque un incendio en tu automóvil son bastante bajas.

A pesar de ello, para evitar problemas (por improbables que sean), la solución es muy sencilla: no dejes ninguna botella con líquido sobre los asientos. es algo práctico, puesto que ahí simplemente va a calentarse hasta echarse a perder. Es mejor llevarlas contigo o, si las tienes que dejar en el coche, buscar un lugar a la sombra (el maletero) o, si tu vehículo dispone de ellos, en algún compartimento refrigerado.

No es muy común, pero algunos coches tienen guanteras hacia las que se puede reconducir el aire acondicionado, otros tienen refrigeración en el hueco bajo el reposabrazos central y, los menos, directamente tienen nevera.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España