¿Lo estamos haciendo mal? Un estudio dice que podríamos estar cargando mal los coches eléctricos y que por eso duran menos

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El “chispazo” inicial a las baterías tendría la clave.

Uno de los principales problemas que hay con los coches eléctricos atañe a sus baterías. Conservarlas en buen estado para evitar la degradación y que así no merme la autonomía que otorgan al vehículo es algo clave y un estudio reciente podría demostrar que el problema radica en la forma que en que cargamos los automóviles de cero emisiones.

Llevado a cabo por los investigadores del SLAC-Stanford Battery Center, básicamente apunta a que, si se cargasen como es debido, las baterías podrían ampliar su ciclo de vida útil entre un 50 y un 70%.

El estudio se ha publicado en la revista científica Joule, donde puede verse un sumario del mismo.

Éste reza lo siguiente: “La formación es un paso crítico en la fabricación de baterías. Durante este proceso, el inventario de litio se consume para formar la interfase de electrolito sólido (SEI), que a su vez determina la vida útil de la batería”.

“Para abordar el vasto espacio de parámetros y la complejidad de la formación, empleamos un flujo de trabajo basado en datos en 186 celdas de baterías de iones de litio en 62 protocolos de formación”, explica.

Y llega a lo importante: “Identificamos dos parámetros clave, la corriente de carga de formación y la temperatura, que controlan la longevidad de la batería a través de distintos mecanismos. Sorprendentemente, la corriente de carga de alta formación en el primer ciclo extiende la vida útil de la batería en un promedio del 50%”.

Como puede resultar algo difícil de entender, vamos a explicarlo de una manera más sencilla.

Antes de que se enchufe un vehículo eléctrico por primera vez para cargar la batería, se produce el paso mencionado arriba llamado “formación”, en el que tienen lugar los ciclos iniciales de carga y descarga del paquete de baterías, que se controlan con mucho cuidado porque ayudan a activar los compuestos internos y a estabilizar la batería.

Los investigadores realizaron 186 ciclos de carga y descarga en 62 protocolos de formación distintos y descubrieron que, con una corriente de alta potencia, las celdas pierden hasta el 30% de su contenido de litio en lugar del 9% habitual con los métodos tradicionales de primera carga.

Aunque a priori parezca algo negativo, en realidad es positivo porque el litio perdido pasa a formar parte de una capa que protege el electrodo negativo donde la pérdida de litio puede acelerarse con el paso del tiempo. De esta manera, a largo plazo tiene un efecto positivo y ayuda a extender la vida útil de la batería.

De esta manera, el estudio pondría de manifiesto que el proceso de formación estandarizado, que se basa en el suministro de corriente de baja potencia, sería contraproducente para las pilas.

No solo eso, utilizando este formato, se necesitan alrededor de 10 horas (depende del tamaño y capacidad de la batería) para completar el proceso, lo que también implica un cuello de botella en la producción de baterías. Suministrando energía con corriente de alta potencia eso también se solventa, pues se consigue en solo 20 minutos.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España