La DGT, contra los peligrosos grupos anti-controles: "Los guardias civiles hemos pasado de controlar a ser controlados"

Tanto la DGT como la Guardia Civil están tratando de poner freno a los peligrosos grupos anti-controles, una práctica para eludir controles de tráfico en carretera.
No es la primera vez que la Dirección General de Tráfico (DGT) denuncia esta práctica de grupos anti-controles. Tráfico ha puesto el foco de atención en este tipo de acciones que están poniendo en jaque a los miembros de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, reduciendo notablemente la efectividad de los controles de carretera.
La DGT tiene como objetivo prioritario poner fin a los grupos que alertan a otros conductores de la presencia de controles de alcoholemia y drogas en la carretera. Estos grupos se encuentran en plataformas de chat como WhatsApp y Telegram, donde se han popularizado y cuya eficacia está más que demostrada.
Los grupos anti-controles, objetivo de la DGT
“Pillar a alguien de entre 18-25 años en un control es casi un milagro”, reconoce Antonio Hidalgo Romero, teniente coronel de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) en Galicia. “Antes, el tramo de edad en el que más denuncias había era el de 25-34 años. A partir de 2018, con el auge de estos grupos, todo cambió”.
Hidalgo señala que “el grupo entre 25-34 años es uno de los que menos denuncias tienen, pero los que contabilizan más muertes”, reconociendo así la eficacia de estos grupos de WhatsApp y Telegram: “Son muy efectivos, muy estructurados y funcionan por comarcas”.
Hidalgo señala que la proliferación de estos grupos alcanzó su punto clave con la pandemia y los controles de movimiento de la ciudadanía y que en la actualidad esos grupos se utilizan para alertar el resto de miembros de la presencia de controles de tráfico.
“Todos estos grupos, que comenzaron como mera colaboración ciudadana, evolucionaron mucho en 2020 con la pandemia, cuando se establecieron limitaciones a la movilidad y había más controles, no solo de tráfico”, aclara. “En estos momentos, el 90% de los mensajes que se cruzan en esos grupos son de tráfico. Son muy dinámicos porque van radiando los movimientos de las patrullas”.
La peligrosidad de estas alertas por WhatsApp y Telegram
El teniente coronel denuncia que ahora, “los guardias civiles hemos pasado de controlar a ser controlados y es la lucha que tenemos día a día”. También señala que, aunque es una práctica muy extendida en toda España, es en Galicia donde más activos se muestran los usuarios de estos grupos anti-controles, donde la población se encuentra muy diseminada, lo que facilita eludir los controles.
El responsable de la Agrupación de Tráfico en Galicia explica que “el problema es que nos ven como recaudadores y no se dan cuenta de que los controles de la Guardia Civil lo único que recaudan son vidas. Con estos mensajes están dando libertad para beber cuando quieran. Se sienten inmunes porque la probabilidad de detenerlos es muy poca”.
Mientras tanto, la DGT tiene como objetivo poder sancionar a “quienes proporcionen información que dificulte o impida la labor de control de los incumplimientos de las normas de circulación”, aunque para ello será necesario realizar cambios legislativos que permita este tipo de castigos por considerarlos infracciones.
Mientras tanto, Tráfico trata de atacar a estos peligrosos grupos anti-controles basándose en una ley que prohíbe la utilización de imágenes o datos no autorizados de los agentes. También se han puesto en marca otras medidas, como controles exprés que duran unos 15 minutos y controles dinámicos que dan el alto a vehículos en marcha mientras la patrulla está circulando.

