La DGT ha colocado nuevos radares en España. Estas son sus ubicaciones

Su número no deja de crecer.
Los radares son ya parte del paisaje español y la Dirección General de Tráfico (DGT) no pisa el freno con ellos: en los últimos meses ha puesto en funcionamiento nuevos dispositivos por distintos lugares de la geografía española, te contamos dónde están ubicados.
Los primeros se encuentran en Almería, que ha recibido tres nuevos radares fijos recientemente: en la A-370, la A-1050 y la AL-3117. Por lo que destacan es por tener un formato anti actos vandálicos: su caja blindada es resistente a los golpes y se han colocado sobre postes a dos metros de altura para que sea más difícil alcanzarlos.
Pasamos después a Asturias, concretamente en AS-I por Ferrera, en la salida de Pola de Siero, en la que se va a instalar un radar fijo para vigilar que se cumple con el límite establecido de 30 km/h.
En Galicia la novedad pasa por la colocación de dos nuevos radares de tramo, que son los favoritos de la DGT en tiempos recientes, puesto que son más eficientes en lo que a control de la velocidad se refiere.
El primero está en la AC-552 y el segundo en la PO-340, siendo este último algo más especial, puesto que sus cámaras no están pensadas solo para el control de la velocidad, si no que también fiscalizarán otras infracciones como, por ejemplo, ir utilizando el teléfono móvil mientras que se va al volante.
El siguiente caso es doble, pues se han instalado dos radares en sendas direcciones de carretera A-15, que une el País Vasco y Navarra. Ambos cinemómetros van a vigilar que se cumpla con el límite de velocidad de 60 km/h establecido por las obras que se están llevando a cabo en los túneles de Oindolar y Gorosmendi.
Múltiples caja, un solo radar
En otros lugares de la geografía española se ha optado por un sistema de radares de DGT que busca jugar al despiste con los infractores.
El problema de los radares fijos es que, una vez localizados, los conductores, para evitarlos simplemente tienen que frenar antes de llegar a ellos, pero antes y después pueden ir más rápido de lo que está permitido.
Para solucionar esto, varias ciudades se han decantado por la instalación de varias cajas de radar en sus calles que, eso sí, no siempre tienen dentro un cinemómetro. Solo disponen de un dispositivo, que va rotando entre las distintas ubicaciones, para que quienes van al volante no sepan si está o no y así cubrir más zonas a un coste más asequible.
El primer municipio que ha optado por este formato ha sido Dénia, que va a instalar tres cajas ubicadas en la avenida Alicante, la avenida Joan Fuster y la avenida Miguel Hernández. La rotación del radar será aleatoria y quedará en manos de los agentes de seguridad decidir cuándo y en qué ubicación se coloca.
El segundo es Ibiza, que colocará una caja de radar en la calle Corona y otras dos en la avenida de Sant Josep de sa Talaia. En este caso, el radar, además del límite de velocidad, también puede calcular si los vehículos están respetando la distancia de seguridad mínima entre ellos.
