La DGT avisa de que estos 'trucos' son falsos y no evitan el positivo en un control de alcoholemia

Circulan algunas leyendas urbanas, según las cuales, existen algunas prácticas que permiten ‘engañar’ al alcoholímetro. La DGT es tajante: avisa de que esos trucos son falsos y no evitan el positivo en un control de alcoholemia.
Hace décadas, Steve Wonder popularizó el lema de “si bebes, no conduzcas”. Una máxima que repiten constantemente las autoridades y que, sin embargo, muchos conductores no terminan de asumir, sin ser conscientes del riesgo que ello supone para la seguridad, no sólo de uno mismo, sino también del resto de los conductores.
Si se va a coger el coche, lo mejor es no beber una gota de alcohol. Aunque existen numerosos estudios que señalan que se pueden consumir hasta un máximo de dos cervezas sin dar positivo en un control. La propia Guardia Civil lo ha afirmado en varias ocasiones.
Sin embargo, circulan por las redes (y no sólo) muchas leyendas sobre algunos trucos que se pueden utilizar para no dar positivo en un control de alcoholemia. La DGT ha salido al paso para desmentirlos: “son falsos”.
La DGT avisa que los trucos que evitan el positivo en los controles de alcoholemia son falsos
La DGT ha lanzado una campaña en su cuenta oficial en X para advertir de los peligros que conlleva el alcohol al volante. Bajo el hashtag #0alcohol0consecuencias, señala que “hay muchos mitos sobre cómo engañar a la ATGC (Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil) en un control de alcoholemia”.
Y menciona algunos de esos trucos para evitar el positivo, como hacer ejercicios físicos (como carreritas, flexiones, etc.), masticar varios chicles de menta, hierbas o varios granos de café, hacer inspiraciones y soplar fuerte, beber mucha agua o beber un poco de aceite.
Finalmente, advierte: “Son falsos. El único truco para no dar positivo es no beber alcohol. Y además, el más seguro para tu integridad y la del resto de los usuarios del tráfico”.
Seguramente, alguna vez hayas presenciado algunos de estos comportamientos, sobre todo, gente corriendo o haciendo flexiones antes de someterse al test de alcoholemia. En interner circulan muchos vídeos al respecto. Pero nada de eso sirve.
Los efectos del alcohol

El alcohol produce, principalmente, tres efectos negativos a la hora de conducir: reduce la coordinación, ralentiza los tiempos de reacción y afecta la concentración y la toma de decisiones.
Por ello, en lugar de pensar cuánto puedes o algún truco para evitar el positivo en un control de alcoholemia, lo mejor es no beber ni una gota de alcohol.
Como recuerda la DGT, aunque no se consuma alcohol como para dar positivo, esa pequeña cantidad sí puede ser suficiente para poner en riesgo la vida, tanto del conductor como de los demás usuarios.
Recordemos que, actualmente, la tasa máxima de alcoholemia permitida en España es de 0,5 gramos por litro en sangre, y 0,25 miligramos por litro en aire espirado. Eso para la mayoría de los conductores.
En el caso de los conductores profesionales y noveles, la tasa es de 0,3 gramos por litro en sangre y 0,15 miligramos por litro en aire. Por encima de 0,6 gramos por litro en sangre, la conducción bajo los efectos del alcohol pasa a convertirse en delito.
