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Noticia

Coches clásicos

Compa oldie: Mazda RX-7 vs Honda NSX

Mazda RX7 VS Honda NSX
Significan mucho para todos nosotros...

Han sido dos pesos pesados de la industria del automóvil japonesa en el segmento de los deportivos, y en realidad, a día de hoy, siguen significando mucho para el país nipón. Los entusiastas no han olvidado al Mazda RX-7 y Honda NSX, siendo imagen de una época dorada para el automóvil y para los fabricantes nipones. ¿Podemos quedarnos con alguno?

30 años de Honda NSX: las dos generaciones cara a cara

Mazda RX-7

Mazda RX-7 FD

Pese a que llegaron a lo largo de la vida comercial del modelo hasta tres generaciones, fue la última la que realmente puso en el mapa este nombre tan popular hoy en día. Y fue a base de potencia, de capacidades y rendimiento. Amén por supuesto de una estética que cautivó y una posterior aparición en la saga “A todo gas”. También se dejó ver en videojuegos, siendo todo un reclamo para los espectadores y jugadores.

En su última generación llegaron hasta tres versiones que fueron actualizando al modelo. La última contó con el conocido motor rotativo biturbo de 1.3 litros de cilindrada que posicionó el modelo en los 280 caballos de potencia. Estaba disponible con caja manual y automática, y contaba con tecnología como un sistema ABS que repartía la intensidad de la frenada entre las ruedas, un sistema que mejoraba su comportamiento. El japonés firmaba una aceleración de 0-100 km/h en 5,2 segundos, con 256 km/h de velocidad máxima.

Viejas glorias, ¿conoces al Mazda RX-7?

Honda NSX

 

Honda NSX Mazda RX7

Si tenemos en cuenta que la intención de la marca con su Honda NSX era ofrecer un producto que pudiera rivalizar con el Porsche 911, podemos imaginar el trabajo de desarrollo con el que contó este mítico modelo. Durante este mismo desarrollo se tuvo como referencia a vehículos tan míticos como el Ferrari 308, el Chevrolet Corvette, el Toyota MR2, el Peugeot 205 GTI o el Lancia Delta Integrale. El modelo llegó en la década de los noventa y estuvo presente hasta principios del nuevo siglo.

Su diseño fue clave en el posterior legado que dejó, aunque en su restyling perdiera los míticos faros escamoteables. El mismo Ayrton Senna colaboró en el desarrolló y forjó su entrada en el Olimpo de los deportivos. Calificado en algunos medios como el mejor deportivo de todos los tiempos, inicialmente montaba un V6 DOCH VTEC de 2.977 centímetros cúbicos que ofrecía 270 CV y 284 Nm de par. Disponía de un cambio manual de cinco velocidades y era capaz de acelerar de cero a 100 Km/h en 5,9 segundos y de alcanzar los 270 Km/h.

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