Cómo configurar los asientos del coche para evitar tensión muscular

Configurar el asiento del coche es clave para evitar tensión muscular y dolores en zonas como la espalda o las piernas. En este artículo te vamos mostrar cuál es la postura ideal de conducción y qué referencias debes tomar para ajustar el asiento.

Los viajes largos por carretera provocan fatiga muscular. En realidad, solo vas sentado en el interior de un coche controlando el acelerador y el volante (si vas en autovía). No debería resultar tan cansado acumular cientos de kilómetros en el cuerpo, pero esto sucede incluso cuando no te estás moviendo.

Para evitar que la tensión muscular genere dolor en la espalda, el cuello o las piernas, entre otras zonas, debes saber cómo ajustar el asiento del coche, especialmente el del conductor que es el que menos libertad de movimientos tiene en el interior del vehículo. 

Porque una buena postura no solo te ayudará a superar con éxito tu próximo viaje por carretera, sino que también juega un papel fundamental en caso de accidente a la hora de evitar lesiones importantes, ayudando a los sistemas de seguridad del coche actúen debidamente.

Cómo configurar los asientos del coche para evitar tensión muscular

Lo primero que debes hacer es sentarte correctamente al volante. Es fundamental que coloques debidamente el asiento, tanto en altura como inclinación y longitud, así como el volante.

Para ello, deberás regular el asiento y el volante teniendo en cuenta las diferentes regulaciones que te ofrecen estos elementos internos del vehículo:

  • Primero ajusta la distancia del asiento al volante. Una posición correcta sería la que te permite pisar el pedal del embrague sin tener totalmente estirada la pierna (debe seguir semiflexionada), con un simple movimiento del tobillo. 
  • A continuación, configura la altura. La postura óptima es la que te permite ver por encima del volante sin estirar el cuello. Intenta que tus ojos, con la cabeza recta, estén situados a media altura en el parabrisas.
  • La inclinación del asiento, si tu coche ofrece este reglaje, debe ser lo suficientemente cómoda como para que no genere demasiada presión en la zona posterior de los muslos, favoreciendo también que el peso de tu cuerpo se reparta mejor entre los glúteos y las piernas.
  • Llegamos al respaldo del asiento y aquí tu espalda deberá estar complemente en contacto con su superficie. No notarás espacios libres y los hombres tocarán el respaldo en todo momento. Intenta que esté lo más recto posible, evitando inclinaciones de ningún tipo.
  • En cuanto al reposacabezas, debes situarlo lo más cerca posible de la parte alta de tu cabeza y que sobre salga algunos centímetros por encima.
  • Y, a la hora de regular la altura y profundidad del volante, toma como referencia tus muñecas. Estas deben llegar a tocar la parte superior del volante sin que los hombres se separen del asiento. Así, cuando agarres el volante, tus brazos seguirán estando semiflexionados, lo que favorece el confort y evita lesiones en caso de accidente de tráfico.

Recuerda que mantener una buena postura al volante no solo favorece que el cansancio y los dolores musculares tarden más en aparecer, sino que también será clave en caso de accidente de seguridad. Te recomendamos también realizar paradas para descansar cada 200 kilómetros o 2 horas, así permitirás al cuerpo recuperarse durante unos minutos.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España