Los coches más horteras de la Historia

Te vamos a mostrar solo siete ejemplares, con marcas muy variadas, de Volkswagen hasta, incluso, Rolls-Royce. Coches horteras que no querrías ver.
A lo largo de la historia del automóvil, los distintos fabricantes se han atrevido a hacer todo, dando lugar a creaciones increíbles en algunos casos y, en otros, no tanto. A continuación, te presentamos los siete coches más horteras de la Historia.
Seguramente, si buceamos en la historia de la automoción, podríamos encontrar una selección mucho más nutrida. Ya sea desde el propio fabricante o modificaciones realizadas posteriormente, lo cierto es que no siempre el resultado es acertado.
Nosotros te vamos a mostrar solo siete ejemplares, con marcas muy variadas, de Volkswagen hasta, incluso, Rolls-Royce. Sí, la prestigiosa marca británica, caracterizada por el buen gusto en sus modelos, también ha cometido alguna que otra barbaridad.
Los coches más horteras de la Historia: Volkswagen Polo Arlequín

El Volkswagen Polo Arlequín es ese tipo de experimentos que no suelen salir bien. Esta versión tan especial estaba basada en la generación 6N del Volkswagen Polo.
Como ves, su principal particularidad era su carrocería pintada con cuatro colores distintos que se podían combinar de cuatro formas distintas. En Estados Unidos fueron más allá y también crearon el Volkswagen Golf Arlequín basado en la tercera generación del compacto alemán.
Rolls-Royce Silver Wraith LWB

Ya te lo advertimos antes, ni Rolls-Royce se libra de una horterada y este Rolls-Royce Silver Wraith LWD es un ejemplo. A pesar de ello, se vendió el 15 de agosto de 2014 por 154.061 euros.
Se trata de una extraña unidad carrozada por Vignale en 1954 y tiene un diseño lleno de aristas. Por cierto, a esta lujosa berlina no le falta un particular aseo en los asientos traseros.
Hummer H2 SUT

Hummer se ha caracterizado siempre por fabricar vehículos todoterrenos muy impactantes, pero esta vez el tiro le salió por la cultata.
El Hummer H2 SUT fue una especie de pick-up basada en el enorme todoterreno. Un coche que mide más de cinco metros de longitud, dos de altura y más de dos metros de ancho que no resultan eficaces en el campo ni tampoco práctico para las acciones de carga propias de estas camionetas.
Por cierto, la nueva GMC Hummer EV eléctrico con carrocería puck-up… ¿se habrá inspirado en este H2 SUT?
Youabian Puma

Entre los coches más horteras de la historia, seguramente este Youabian Puma sea el ganador. Se trata de un extraño automóvil de unos seis metros de longitud que es una mezcla entre todoterreno y descapotable.
Fue diseñado en Estados Unidos y sus creadores afirmaron que era el resultado de escuchar las necesidades de los conductores de Los Ángeles. Lo más llamativo es su motor V8 de 7.0 litros con 505 CV.
Fiat Multipla

No podemos ser demasiado crueles con el que, quizás, sea el mejor monovolumen que se ha fabricado. Al menos, el más práctico, con dos filas de tres asientos individuales y una mecánica muy eficiente. Pocos coches son mejores que este para viajar. Otra cosa es su diseño…
El coche no quedó muy agraciado, todo hay que decirlo. Y extraña mucho por ser un coche italiano. Si algo saben hacer los italianos es que un coche te entre por los ojos. Con el tiempo, Fiat eliminó el escalón entre el capó y el parabrisas donde se ubicaban las luces largas.
Jeep Wrangler Dragon Edition

En 2012, Jeep presentó en el Salón de Pekín un prototipo de mal gusto. Fue creado teniendo en cuenta la cultura china, donde el dragón es un símbolo importante.
Así que a los norteamericanos no se les ocurrió otra cosa que hacer un Jeep Wrangler con un dragón en los laterales, que simbolizaba la fuerza y le poder, según la marca. El modelo se puso a la venta un año después en Estados Unidos.
Ferrari F12 Berlinetta de Aaron Kaufman
Terminamos los coches más horteras de la historia con una creación de Aaron Kaufman, un Ferrari F12 Berlinetta modificado con dos turbos que sobresalen del capó y un aspecto más que cuestionable.
Kaufman quería aumentar considerablemente la potencia de su Ferrari, incluso por encima del doble de la que ya tenía de fábrica, es decir, 740 CV. Para ello, había que sobrealimentar el motor. El problema era la falta de espacio en el vano motor para instalar los turbocompresores.
La solución que encontró fue cortar parte del largo capó para que las piezas sobresalieran y estuvieran al descubierto. Finalmente, el Ferrari alcanza los 1.500 CV.