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Coche eléctrico sí, pero con cabeza y conviviendo con motores de combustión, el giro de Mercedes-Benz

Mercedes EQS 2024

Freno a las expectativas.

Durante los últimos meses hemos atendido a una tendencia generalizada: muchas marcas de automóviles han reconfigurado su hoja de ruta eléctrica. Atendiendo al avance de los coches de cero emisiones en la mayoría de mercados, han optado por retrasar sus planes y hacerlos convivir con los motores de combustión. Mercedes es una más de ella.

El medio alemán Wirtschaftswoche ha podido hablar con Ola Kallenius, CEO de Mercedes-Benz, quien ha sido meridiano al respecto: “Volvemos a invertir más dinero en motores de combustión”.

El plan original de la marca alemana, anunciado en 2021, era el de convertirse en una marca 100% eléctrica en 2030 adelantándose incluso a las exigencias de la Unión Europea, cuya prohibición de vender modelos con motor térmico (incluidos todos los tipos de híbridos) está marcada para 2035.

Sin embargo, el fabricante se guardaba un as en la manga y es que, en aquella declaración, señaló que sería así en aquellos mercados en los que las condiciones lo permitieran

 

De esta manera, viendo el panorama general, no está rompiendo ninguna promesa con el replanteamiento de sus movimientos a lo largo de la próxima década.

La compañía ya anunció a comienzos de año que seguiría invirtiendo en motores de combustión más allá de esa fecha y ha vuelto a confirmar que “durarán hasta muy entrada la década de 2030”.

Kallenius ha señalado que sus “motores siempre estarán al más alto nivel tecnológico. De lo contrario, nuestro negocio de motores de combustión se estancaría de repente en 2027/2028”.

Eso no entra para nada en los planes de la firma, que es consciente de que este tipo de propulsores todavía van a jugar un papel clave, quizá no tanto por sí solos, pero sí formando parte de sistemas híbridos de distinto tipo, haciendo especial hincapié en los coches híbridos enchufables, que para la marca serán la tecnología de transición entre ambos mundos.

La idea del fabricante es que su nueva generación de motores térmicos cumpla incluso con las futuras normativas de emisiones Euro 7 y China 7, algo que, eso sí, está implicando una inversión económica mayor incluso de lo que se esperaba. Eso sí, no les importa porque la idea es revitalizar esta tecnología, que va a seguir siendo clave en años venideros.

En 2024 ha invertido 14.000 millones de euros en el desarrollo de sus vehículos de pasajeros, lo que incluye tanto los eléctricos como los de combustión, así como cuestiones relacionadas con tecnología y digitalización.

En resumen, Kallenius señala que la compañía quizá haya sido demasiado optimista y ambiciosa con sus objetivos iniciales en materia de electrificación, dando por hecho que el mercado y los conductores adoptarían la tecnología eléctrica a un ritmo mucho mayor del que ha sido en realidad.

Valga como ejemplo de ello el frío dato: originalmente esperaba que todas sus ventas de coches fueran de eléctricos en 2030 y actualmente calcula que para esa fecha solo supondrán el 50%, y no hablamos solo de eléctricos puros, si no de la combinación de EV y coches híbridos enchufables.

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