BYD sigue con su escalada en Europa: ahora se establece en Hungría para hacer coches, donde lleva casi una década haciendo autobuses

La marca china va a establecer su sede central europea en Budapest, además de un nuevo centro europeo de investigación y desarrollo.
Las marcas chinas, tras estar establecidas en su mercado doméstico, se han fijado entre ceja y ceja el objetivo de conquistar otras regiones del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, lo tienen prácticamente imposible, pero otras zonas como Europa son más accesibles. Eso sí, los últimos aranceles han hecho que algunas muevan ficha para meterse, literalmente, en el Viejo Continente.
Una de las que más activa ha estado en este campo ha sido BYD. La firma lleva años afincada en Hungría, donde dese hace casi una década fabrica autobuses, pero, recientemente, ha anunciado su compromiso de establecer su sede central europea en Budapest, además de un nuevo centro europeo de investigación y desarrollo.
Aquella estará situada en el distrito 11 de Budapest y se convertirá en la quinta instalación de BYD en Hungría, puesto que ya cuenta con la fábrica de autobuses de Komárom (que se estableció en abril de 2016) y las instalaciones de Fót, Páty y Szeged, este último donde se emplazará la próxima fábrica para la producción de turismos de la firma.
Por lo que respecta al centro de I+D, comenzará su andadura con dos proyectos específicos “respaldados por una importante inversión”, aunque no se ha especificado la cuantía de la misma. El primero “se centrará en una mayor integración de la inteligencia en la movilidad moderna” y el segundo “contribuirá al desarrollo de tecnologías avanzadas de electrificación de última generación”.
BYD quiere que su unión con Hungría sea fuerte, así que en el acuerdo se ha comprometido a colaborar con al menos tres universidades del país, a producir patentes basadas en el desarrollo del centro húngaro y a cooperar con empresas emergentes y proveedores nacionales húngaros.
Este movimiento tiene en parte intereses económicos. Hay que recordar que BYD es, principalmente, una marca de coches eléctricos en Europa (aunque su modelo más vendido, el BYD Seal U, lo es precisamente porque es el único disponible con una motorización híbrida enchufable) y precisamente este tipo de automóviles son los que tienen más aranceles en el Viejo Continente.
Aunque de toda la terna de fabricantes chinos, BYD es de las que más indemnes ha salido, puesto que sus coches de baterías están lastrados “solo” con un 17,4%, se trata de un aumento de precio que, para no perjudicar a los clientes, la compañía está teniendo que asumir. Sin embargo, si trae la producción a un país europeo, se saca a los aranceles de la ecuación.
Esto sería interesante en todos sus coches, pero especialmente en el caso del BYD Dolphin Surf, su creación más reciente y el modelo más barato de su gama que, para competir con los eléctricos más asequibles del mercado, necesita tener la tarifa más baja posible.
Actualmente está disponible desde 19.990 euros, pero con los descuentos de la marca y las ayudas del Plan Moves, en España se puede adquirir por 11.780 euros. Se trata de una de las tarifas más ajustadas del sector, lo que lleva a pensar que podría convertirse en todo un superventas, como hace ya en China, donde se comercializa como BYD Seagull.
Wang Chuanfu, Presidente y Director General de BYD, ha declarado: “Establecer la sede europea de BYD en Hungría es un paso natural. Como centro neurálgico de las operaciones europeas de BYD, la sede se centrará en tres funciones clave: servicios de venta y posventa, certificación y pruebas de vehículos, y diseño y desarrollo de características para los vehículos destinados al mercado europeo”.
“A través de estas sinergias, nuestro objetivo es profundizar la integración con los mercados locales, mejorar nuestras capacidades de localización y la influencia de la marca, y garantizar un crecimiento sostenible en Europa”, concluía.
Por su parte, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, añadió: “Nuestro objetivo es que los inversores extranjeros aporten capacidad de desarrollo a Hungría. No solo capacidad de fabricación, sino también capacidad de desarrollo. Nuestra idea siempre ha sido que primero lleguen las fábricas, luego los centros de desarrollo de las fábricas y, por último, los centros de investigación”.
“No funciona al revés. Primero la producción, luego el desarrollo y, por último, la investigación. Por eso, la reunión y el acuerdo de hoy son tan importantes, porque ahora BYD está abriendo una nueva era en la que la compañía también va a trasladar su centro de desarrollo a Hungría”, sentenciaba.
BYD no es la única marca china que ha anuncia que va a establecerse en Europa y, por ejemplo, Xpeng ha anunciado unos derroteros similares, también para evitar los aranceles a los coches eléctricos.

