El Bugatti Brouillard es un hiperdeportivo único en el mundo que rinde 1.600 CV y con el que no podrás despeinarte aunque tengas la millonada que cuesta

Basado en el Bugatti Mistral, el Bugatti Brouillard es un hiperdeportivo de carrocería coupé que es un ejemplar único en el mundo.
Comprarse un Bugatti es algo que solo está al alcance de unas pocas personas en el mundo, tanto por lo que cuesta cada uno de sus coches como por las tiradas limitadas que hay de los mismos. Sin embargo, la marca sabe que sus clientes siempre quieren más, así que va a empezar a crear one-offs todavía más especiales y el primero en ver la luz ha sido el Bugatti Brouillard.
Un cliente asiduo de la marca, que tiene la mayor colección privada de modelos de ésta, ha sido el elegido para ser el que primero pueda disfrutar de un Bugatti hecho a medida. Y la elección por parte de la firma parece haber sido la adecuada, puesto que ha demostrado un gran conocimiento de la historia de la marca: el nombre del bólido es el del que fuera el caballo favorito del fundador de la empresa, Ettore Bugatti.
Aunque el modelo más reciente de la marca es el Bugatti Tourbillon, este modelo debió empezar a desarrollarse cuando todavía no había visto la luz, puesto que está basado en un modelo de lo que se podría considerar la generación previa de Bugatti, el Bugatti Mistral.
El hiperdeportivo híbrido ha experimentado modificaciones considerables desde el punto de vista estético y estructural, pero sigue siendo la base del Brouillard.
Visto el perfil de ambos modelos las similitudes son obvias, siendo también clara la principal diferencia entre ambas creaciones: el modelo único es un coupé, tiene techo cerrado y, aunque no se han dado datos concretos, esto debería hacer que tenga una mejor aerodinámica.
El resto es francamente parecido y puro Bugatti: la parrilla delantera no es exageradamente grande y tiene un delgado marco metalizado, dos nervios surcan el capó hasta la base de los pilares A, el agresivo paragolpes muestra dos grandes entradas de aire y la pintura verde de la carrocería se combina con secciones negras en los faldones laterales, los paragolpes, el capó y el techo.
En éste hay dos entradas de aire adicionales que ayudan a refrigerar el motor, se mantiene la característica forma de ‘C’ del pilar ‘C’, valga la redundancia, luce un alerón en forma de cola de pato que claramente se desplegará al circular a velocidades elevadas, los pilotos traseros tienen forma de ‘V’ orientada hacia el exterior, con el nombre de la marca iluminado en el centro; y en cada lado del difusor se aloja una salida de escape doble de orientación vertical.

La que mecánica que emplea es la misma que la vista en el Mistral, un mastodóntico motor de 16 en “W” y 8 cilindros armado con cuatro turbos, que es capaz de desarrollar una potencia de 1.600 CV. No se han desvelado sus prestaciones, pero si es que llega a conducirse alguna vez, deberían ser mejores que las del descapotable por aerodinámica. Hay que recordar que el Mistral consiguió alcanzar los 454 km/h.
Frank Heyl, Director de Diseño de Bugatti, explica: “Hacer que algo parezca simple es, en realidad, increíblemente complejo. El diseño debe integrar todos los aspectos tecnológicos necesarios, la termodinámica y la aerodinámica de un hiperdeportivo de 1.600 CV, a la vez que sigue una filosofía fundamental, establecida tanto por nosotros como por el cliente: que el Brouillard está imbuido de dignidad”.
Programme Solitaire, la exclusividad dentro de la exclusividad
Más allá del propio Brouillard en sí, la importancia de este hiperdeportivo es que es el primero del Programme Solitaire, la nueva rama de trabajo con la que Bugatti quiere llevar la exclusividad a un nuevo nivel. La firma ya acostumbraba a lanzar ediciones limitadas de sus modelos, pero esto hará que sus clientes más especiales puedan sentirse incluso más, ya que tendrán coches únicos en el mundo.
De hecho, dada la especialización y la dedicación que requiere un vehículo de estas características, la producción de esta nueva división será realmente baja, con un máximo de dos unidades al año, para así poder dedicarles el trabajo artesanal que se merecen.
Eso sí, por muy exclusivos que sean, tendrán sus limitaciones, especialmente en el apartado mecánico. Bugatti no va a desarrollar sistemas de propulsión específicos, si no que los one-off estarán basados en los chasis y motores de los que disponga la marca en ese momento. Así, todas las creaciones derivarán de la plataforma del Chiron o de la del Tourbillon.
Hendrik Malinowski, Director General de Bugatti, ha declarado: “El Programme Solitaire nos permite explorar con autenticidad las visiones únicas de nuestros clientes, brindándonos mayor flexibilidad para explorar diferentes interpretaciones de los elementos de diseño más tradicionales de Bugatti”.
“En una pieza única, tenemos mucha más libertad para reinterpretar lo que es un Bugatti, manteniendo la misma dedicación absoluta a la perfección en cada detalle; no se comprometerá el rendimiento, la calidad ni el diseño. Cada precioso Solitaire será único e inigualable, ofreciendo una atención al detalle que no se encuentra ni siquiera en las creaciones automovilísticas más exclusivas”, concluye.
