Aviso importante: no dejes nunca estos objetos en el coche con ola de calor porque pueden explotar

En verano, con las altas temperaturas, algunos objetos situados en el interior del vehículo pueden ser auténticas bombas de relojería y explotar.
España está inmersa en una ola de calor que hace que sea difícil hasta respirar, no digamos ya entrar un coche. Incluso a la sombra va a ser seguramente un horno, pero como haya estado al sol es prácticamente inhumano intentar acceder a él. Si ya es una tarea ardua, más todavía lo puede ser si dejas en el interior alguno de estos objetos, puesto que es posible incluso que exploten.
En más de una ocasión lo habrás oído, pero es probable que no seas consciente de que hay un montón de elementos y muy variados, que corren ese riesgo. Así, lo primero es darte una directriz general: si un objeto contiene gas, una batería o un líquido volátil que esté sellado, lo más recomendable es que no lo dejes en el coche en verano para así evitarte problemas.
Con esto en mente, vamos a analizarlos por categorías, ordenándolos de mayor a menor probabilidad de que estén en tu automóvil.
El primer gran grupo es el de los dispositivos electrónicos. En nuestro día a día vamos cargados con ellos, como mínimo con un teléfono móvil, pero también mucha gente lleva consigo portátiles, tablets o cámaras de fotos. Dado que son objetos con un valor elevado, cuando se sale del vehículo se suelen sacar, pero si los dejas dentro, puede haber problemas.
Todos ellos tienen baterías, baterías que sufren mucho con las altas temperaturas. Si están sometidos a ellas pueden pasar varias cosas, que se inflen, que se incendien o que directamente exploten, lo que puede causar daños de muy distinta gravedad en el vehículo.
En esta categoría también hay otros elementos que, como no son tan relevantes, si que es posible que dejes olvidados dentro del coche o que incluso tengas ahí de manera permanente por su utilidad. Pueden ser unas baterías extraíbles o powerbanks, que se dejan en el vehículo para tener energía extra en caso de necesidad, o dispositivos como cigarrillos electrónicos o vapers.
Todos ellos tienen baterías en su interior que son susceptibles de explotar si se ven sometidas a altas temperaturas, y hay que tener en cuenta que el interior de un coche puede situarse en los 60 grados centígrados en muy poco tiempo.
En segundo lugar tenemos los aerosoles, que puede ser de tipos muy distintos. Relacionados con el coche pueden ser productos de limpieza o ambientadores, pero también podemos hablar de un desodorante que lleves en una bolsa de deporte, de una colonia, de un spray de pintura o de un insecticida.
Todos ellos tienen en común que tienen gas en su interior y éste, sometido a una temperatura elevada, aumenta su presión hasta el punto de que puede llegar a explotar. Es poco probable que por su culpa se incendie el coche, pero una explosión de este tipo puede destrozar la guantera, el hueco portaobjetos que los aloje en el habitáculo o causar daños en el maletero.
Como es lógico, en la misma categoría hay que incluir a los mecheros y encendedores. Tienen gas para funcionar y además combustible, lo que es una combinación muy peligrosa si se une con las temperaturas propias de una ola de calor.
Por un motivo similar también hay que prestar atención a las bebidas que se lleva en el coche. Es normal llevar agua para una emergencia (una pérdida de líquido refrigerante, por ejemplo), pero incluso ésta, con el calor, puede acabar acumulando gas y estallando. Si va en una botella de plástico lo máximo que pasará es que se empape la zona, pero si es de cristal es más peligroso.
Y si es así con el agua normal, peor es si se trata de agua con gas o de refrescos, puesto que la presión interna subirá con mucha más facilidad y, por ende, las posibilidades de que exploten y causen daños.
Por último, un apunte que no tiene que ver con la seguridad del coche. Tampoco es recomendable dejar en el coche medicamentes o, algo bastante común, preservativos. El calor excesivo está por encima del rango de temperaturas recomendado para su almacenaje (que suele ser de 25 grados a lo sumo), así que perderán su eficacia, haciendo que la medicina en cuestión no ayude a controlar un malestar o que los anticonceptivos pierdan sus propiedades.
En resumen, hay que tener mucho cuidado con los objetos que se dejan en el coche en verano, haya ola de calor o no, porque las temperaturas elevadas pueden bien estropear, bien hacer que exploten, muchos de ellos incluso que no pensamos.
