El Aston Martin Vanquish Shooting Brake de Ian Callum parece perfecto, pero no lo es

Callum acaba de presentar su último proyecto, el Vanquish 25 Shooting Brake. El coche es espectacular, pero tiene algunos detalles que pueden mejorarlo.
Ian Callum sabe un par o tres de cosas acerca de coches. El prestigioso diseñador británico es hombre detrás de modelos como el Ford RS200 y el Escort Cosworth, el Nissan R390, los Aston Martin Vanquish y DB9, y los Jaguar C-X75 y F-Type, por citar unos cuantos. El ahora ex diseñador de Ford, Aston Martin y Jaguar trabaja por su cuenta, bajo una firma de diseño llamada Callum.
De su estudio salen todo tipo de creaciones, incluyendo sillones de relax. Sin embargo, la obra principal de la firma Callum siguen siendo los coches, y así lo demuestra uno de sus últimos proyectos que se ha dado a conocer hace solo unos días a través de su perfil en Instagram, el Callum Vanquish 25 Shooting Brake.
Ian Callum lo vuelve a hacer: nos deleita con un espectacular shooting brake

Este prototipo es un tributo al Vanquish 25 restomod de la compañía, un coche que se ha reinventado convirtiéndose en un impresionante shooting brake, o lo que es lo mismo, un coche de dos puertas con una carrocería alargada tipo familiar. Probablemente no te suene de nada, pero hace unas décadas este concepto de vehículos era bastante popular y varias marcas pujaban por él.
El ex diseñador de Jaguar y Aston Martin ha creado una verdadera obra maestra al dotar al Aston Martin Vanquish de una carrocería estilo shooting brake. De no ser por el mensaje incluido en la descripción de la publicación, donde se dice que el coche “es puramente conceptual” y que “si te interesa un encargo”, les contactes, pasaría por un coche creado por la propia firma de Gaydon.
Lo más destacado en el Vanquish 25 Shooting Brake de Ian Callum lo encontramos en los pequeños retoques que el diseñador ha implemente aquí y allí. Por ejemplo, el frontal cuenta con una parrilla dividida que recuerda a los clásicos modelos de la firma británica, así como dos grandes entradas de aire laterales que le aportan un toque agresivo y deportivo.
En la parte trasera encontramos toda la magina. Callum ha extendido la línea del techo eliminando casi por completo la caída coupé. En el extremo hay un spoiler que se sitúa sobre una luneta trasera muy inclinada y un portón del maletero completamente nuevo. El parachoques es mucho más deportivo que antes, con un difusor integrado y dos grandes salidas de escape.
Aspectos a mejorar en el Callum Vanquish 25 Shooting Brake

A pesar de que el diseño en general está muy conseguido y que cualquiera con el suficiente dinero como para encargar un proyecto de esta envergadura a Callum no dudaría en añadirlo a su colección, tiene algunos elementos que son mejorables y que, sin duda, con ligeros retoques, le aportarían al coche una imagen aún más exclusiva.
Por ejemplo, los faros delanteros se ven anticuados, muy del estilo de Jaguar, y le restan personalidad al coche. Tampoco acompañan las llantas, que son demasiado grandes y están terminadas en una combinación bitono que no terminan de favorecer al diseño del vehículo. Las pinzas de freno en un color más discreto aportarían en lugar de restar.
A pesar de ello, todos estos elementos son fácilmente reemplazables y con un poco de parte del cliente y del estudio de diseño, se pueden corregir reemplazando unas piezas por otras. De hecho, estamos seguros de que Callum aceptaría cualquier sugerencia de un cliente interesado en hacer realidad este concept car.
El motor podría ser un V12 y tendría opción de una caja de cambios manual

No sabemos qué motor le ha reservado el prestigioso diseñador al Callum Vanquish 25 Shooting Brake. Sin embargo, si se mantiene fiel al restomod original, esto significa que bajo el capó debería haber un propulsor V12 de 5.9 litros con el suficiente empaque como para producir hasta 580 CV de potencia.
En el modelo original, Callum ofrece a sus clientes la posibilidad de conservar la caja de cambios automática original de un solo embrague. Aunque también pueden elegir entre una transmisión automática de seis velocidades con convertidor de par cortesía de General Motors o una caja de cambios manual de seis velocidades (la opción perfecta, si pudiéramos elegir).
Tampoco está claro si Ian Callum logrará que alguien con los fondos suficientes se interese por este proyecto. Si lo consiguiera, es difícil imaginar cuánto costaría fabricar un coche con este grado de personalización y por cuánto lo venderían. Aunque una cosa está clara, el comprador de un vehículo así debe tener el suficiente dinero como para acometer tal aventura.

