Algunos circuitos están prohibiendo que corran dentro coches eléctricos, ¿es un temor infundado o tienen razones de peso para ello?

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El miedo a que se produzca un incendio que luego cueste controlar está llevando a que se prohíba la entrada de vehículos de baterías en circuito.

La llegada de los coches eléctricos está suponiendo un auténtico reto para la industria. Principalmente lo vemos en las calles, pero también en un ámbito tan distintos como son las competiciones y los circuitos. Por si sus campos de batalla no fueran suficientes, hay varios trazados repartidos por el mundo que están prohibiendo que corran en ellos.

Es algo que lleva ocurriendo desde 2023, pero poco a poco más circuitos optan por la misma política y, aunque se alegan diversos motivos, todos rondan alrededor de una razón principal: la seguridad, especialmente en lo que se refiere a posibles incendios.

Uno de los casos más sonados ha sido el de Willowbank Raceway, un circuito localizado en Australia y que es conocido por sus carreras de aceleración a las que desde febrero ha prohibido el acceso por parte de los vehículos de baterías.

En el comunicado oficial emitido, justificaba la decisión de la siguiente manera: “Después de una cuidadosa consideración e investigación, Willowbank Raceway ha decidido que ya no podemos permitir que vehículos totalmente eléctricos registrados en carretera compitan o realicen pruebas en Willowbank Raceway”.

“Hemos estado revisando las regulaciones de Motorsport Australia, NEDRA, así como los procedimientos de respuesta de emergencia para vehículos específicos y después de la información proporcionada por estos departamentos, hemos determinado que los riesgos asociados con las carreras y las pruebas de vehículos eléctricos son demasiado altos”, añadía.

A continuación, listaba una serie de puntos que son los que generan dicha preocupación:

  • La batería podría soltar gas tóxico e inflamable después de una colisión
  • Los equipos de emergencia pueden no ser capaces de discernir si el coche está apagado
  • Si el piloto está inconsciente, existe una posibilidad de que el chasis esté electrificado y que no se le pueda sacar del vehículo
  • El coche puede no rodar si no tiene electricidad, dificultando el trabajo de las grúas que los tengan que remolcar
  • Los coches eléctricos necesitan sistemas de supresión de incendios específicos

Eso sí, puntualizaba que “solo se aplicará a los vehículos totalmente eléctricos en todos los eventos en Willowbank Raceway. Continuaremos permitiendo la circulación de vehículos híbridos”.

Lógicamente, se armó mucho revuelo en redes, con posturas tanto a favor como en contra, las primeras señalando el peligro de los eléctricos, las segundas diciendo que los conductores de coches térmicos han recurrido hasta esto porque están cansados de que los EV les ganen (recordemos que es un lugar especializado en drag races).

Anteriormente, otro circuito, en esta ocasión el de Anglesey en Gales, tomó una decisión similar.

Según recogía Autosport, Annette Freeman, General Manager del trazado, explicaba que el circuito “nunca había fomentado la presencia de vehículos eléctricos e híbridos en los trackdays”, pero que la aparición de algunos llevó a decidir prohibir su presencia. 

“Siempre hemos sido un circuito respetuoso con el medio ambiente y damos la bienvenida a las pruebas de vehículos eléctricos por parte de los fabricantes y eso no es un problema porque cuentan con pleno apoyo […] Traen todos los detalles para abordar cualquier problema y está mucho más controlado”, señalaba.

“Para los trackdays, no tienes ese nivel de escrutinio. Vemos muchos vehículos eléctricos en la carretera, pero, al conducir uno en la pista, las presiones y tensiones sobre el coche son muy diferentes a las de la carretera. No es que estemos en contra de la electricidad o de las nuevas tecnologías, pero hay que estar preparados para ello”, sentenciaba.

¿Quién tiene razón?

El miedo a los incendios de los coches eléctricos ha estado presente desde que este tipo de vehículos empezó a popularizarse por las calles. La cuestión aquí está muy clara: ¿es un miedo justificado o infundado? Y la respuesta es, a la vez, ambas cosas.

Se han realizado multitud de estudios sobre la materia y las conclusiones apuntan a la misma dirección siempre: el riesgo de incendio de un coche en caso de accidente nunca es muy alto, pero en el caso de los eléctricos es bastante menor que en el de los de combustión. Así, que un EV se incendie es, a priori, poco probable.

Sin embargo, en el poco probable caso de que ocurra, el problema que se genera es importante, porque un incendio de un coche eléctrico es muchísimo más difícil de apagar.

Generan fuegos que alcanza temperaturas más altas de lo habitual, despiden gases nocivos y durante mucho tiempo, pudiendo arder durante horas. Además, para apagarlos todavía no se ha dado con un proceso eficiente y es que utilizando agua es posible tener que utilizar más de 20.000 litros, lo que es 10 veces más que en un coche térmico.

También se prueban otros métodos, como mantas que “ahoguen” el fuego, pero aún así el vehículo tiene que estar mucho tiempo parado; e incluso rellenar contenedores de agua o sustancias químicas en los que sumergirlos.

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David López

Director de Auto Bild

David López está especializado en pruebas de coches de combustión, híbridos y eléctricos. Comparativas y distintos formatos audiovisuales