Alemania quiere darle un empujón al coche eléctrico con esta medida

Subsidios, otra vez.

A finales de 2023, Alemania, uno de los principales mercados automovilísticos en Europa, anunció que terminaba con las ayudas para la compra de coches eléctricos para particulares. El resultado no se hizo esperar, provocando una caída de ventas notable para los cero emisiones, que ha llevado a una crisis importante en el sector.

La situación ha llevado incluso a que un fabricante tan importante como Volkswagen anunciara que podría verse abocado a cerrar alguna de sus plantas alemanas por la falta de demanda de vehículos. Esto, que podría interpretarse como una amenaza, ha tenido una pronta repuesta por parte del gobierno alemán: vuelven los subsidios, pero no como eran antes.

Y es que en lugar de para particulares, se trata de una serie de beneficios fiscales para los vehículos eléctricos de empresa.

Uno de los puntos más destacados del plan es la “asignación de depreciación”, que estará disponible desde el 1 de julio de 2024 hasta diciembre de 2028. Esto permitirá a las empresas reclamar una deducción fiscal equivalente al 40% del valor del vehículo eléctrico en el año de compra, tasa que irá bajando gradualmente hasta el 6%.

Otro de los cambios más destacados es que se ha aumentado el precio máximo del vehículo que hay para acogerse a los beneficios fiscales. Si anteriormente era de 70.000 euros, ahora es de 95.000 euros.

Se trata de un movimiento que tiene cierta lógica y es que, dado que las nuevas ayudas son para coches de empresa, en esta tipología suelen adquirirse vehículos de marcas premium y modelos de representación, que tienen unos precios más elevados.

Lógicamente esto abre el paraguas de coches que se pueden beneficiar, pero desde las autoridades alemanas creen que también servirá para impulsar la venta de los cero emisiones que tengan costes más asequibles.

Se calcula que el monto total de las ayudas para los subsidios se situará en unos 540 millones de euros, cuna cuantía elevada pero que se espera que sirva para popularizar los coches eléctricos y que, al ver más por las carreteras, el conductor promedio vaya animándose a dar el salto a los vehículos de cero emisiones.

Se trata de una medida que busca revertir una situación crítica y es que los datos  de agosto de 2024 reflejaron una caída de ventas interanual del 69% respecto al mismo mes en 2023. En julio fue del 37%.

Tras el movimiento, el Ministro de Economía de Alemania, Robert Habeck, ha declarado que “la industria del automóvil es la piedra angular de la industria alemana y debe seguir siéndolo”. 

El movimiento ha sido bien recibido por la VDA (Asociación de la Industria Automotriz Alemana): “Se trata de una señal importante y correcta que se necesitaba con urgencia, especialmente teniendo en cuenta la interrupción abrupta del bono medioambiental a finales del año pasado y la menor demanda de vehículos eléctricos”.

Ahora los ojos están puestos en si esto abre la puerta a la vuelta de las ayudas a la compra de coches eléctricos por parte de los particulares.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España