Abandonan un barco que transportaba 3.000 coches, al menos 800 eléctricos, después de incendiarse en el Pacífico

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Ha sido a consecuencia de un grave incidente ocurrido recientemente en el Océano Pacífico.
Abandonan un barco que transportaba 3.000 coches, al menos 800 eléctricos, después de incendiarse en el Pacífico. Ha sido a consecuencia de un grave incidente ocurrido recientemente en el Océano Pacífico. Y es que, el buque de transporte de vehículos Morning Midas, que navegaba con más de 3.000 automóviles a bordo, fue pasto de las llamas.
El barco, propiedad de una empresa coreana y operado por la firma británica Zodiac Maritime, tuvo que ser abandonado. Sus 22 tripulantes lo abandonaron poco a poco luego de que el fuego se descontrolara en alta mar. En el mismo viajaban cientos de modelos eléctricos e híbridos.
Si analizamos la travesía del barco, el Morning Midas partió del puerto de Yantai, en China, con destino a Lázaro Cárdenas, México. Según diferentes medios, aproximadamente a 300 millas náuticas al suroeste de la isla Adak, en Alaska, se reportó un incendio en la cubierta.

La cubierta de carga se veía comprometida por el fuego. Al parecer, el fuego se originó en la zona donde estaban almacenados los vehículos eléctricos. Según informan, ocurría específicamente en un grupo de 70 vehículos totalmente eléctricos y 681 híbridos.
Todavía no se ha confirmado la causa exacta del incendio. Si bien, se sospecha que pudo estar relacionado con una batería de iones de litio defectuosa o dañada. Estamos hablando de un riesgo cada vez más presente en el transporte marítimo internacional. Sobre todo cuando se trata de coches eléctricos o híbridos.
La tripulación hizo todo lo que pudo. Pero, a pesar de los esfuerzos iniciales por controlar las llamas mediante los sistemas automáticos de extinción instalados en el barco, la tripulación no logró contener el incendio. Se propagó con rapidez por varias cubiertas, y este hecho obligó al capitán a ordenar el abandono total del buque.
La situación, como decimos, obligó al capitán a ordenar el abandono por parte de toda la tripulación. La misma, fue rescatada con éxito por el mercante Cosco Hellas, que respondió a la llamada de socorro emitida por la Guardia Costera de Estados Unidos.
No hubo heridos graves entre la tripulación. Si bien, varios fueron tratados por inhalación de humo y deshidratación. Habían permanecido varias horas en botes salvavidas. Según los últimos informes, la nave sigue flotando a la deriva en el Pacífico Norte. Al parecer, con fuego activo en su interior.
Actualmente, equipos de emergencia y salvamento marítimo están valorando las opciones disponibles. Se baraja la posibilidad de abordar el buque si las condiciones lo permiten. También de remolcarlo hacia un puerto seguro. Todo en caso de que el fuego se extinga de forma natural, claro.

Por el momento, la Guardia Costera de EE. UU. ha establecido una zona de exclusión alrededor del Morning Midas. La misma colabora estrechamente con Zodiac Maritime para determinar los próximos pasos. Igualmente, el riesgo de que el barco se hunda y cause un desastre ecológico es una posibilidad, por lo que se realizan tareas de monitoreo ambiental.
Seguro que os suenan varios casos como este. No es el primer incidente de este tipo, no lo es. Sin ir demasiado atrás en el tiempo, en febrero de 2022, el Felicity Ace, otro buque portavehículos, sufrió un incendio que finalmente provocó su hundimiento en el Océano Atlántico.
Se hizo lo que se pudo, pero finalmente el Felicity Ace se hundió con 4.000 coches de gama alta. Se trataba de coches del Grupo Volkswagen, una enorme cantidad entre los cuales se encontraban 1.100 modelos de Porsche, 189 unidades de Bentley y otros tantos Lamborghini.

También había modelos de Audi y Volkswagen, coches que acabaron en el fondo del mar tras el hundimiento de este barco. El detonante fue un incendio que se originaba el 16 de febrero mientras navegaba a 90 millas náuticas al suroeste de la isla de Faial. Entonces los 22 miembros de la tripulación fueron rescatados, controlando el fuego días más tarde.
Estaba siendo remolcado hasta Bahamas o algún puerto de Europa, como parte del plan para evitar que se hundiera en alta mar. Aunque surgió un problema inesperado. Las baterías de los coches eléctricos avivaron las llamas, complicando la extinción del fuego. El fuego, que se originó en pleno trayecto entre Emden (Alemania) y Davisville (Rhode Island, Estados Unidos).