5 cosas que NO debes hacer mientras estás en un atasco

Pocas cosas desesperan más que llegar tarde y encontrar un atasco pero hay que saber esperar...
La espera en una retención de coches se suele hacer muy larga, tanto que te da tiempo a hacer, decir y pensar bastantes cosas y no todas buenas o, al menos, seguras. Es por eso que en las próximas líneas vamos a repasar siete cosas NO debes hacer en un atasco, algunas son de lo más obvio pero no está de más recordarlo.
Entre las cosas que sí puedes hacer está debatir sobre las causas que han provocado la retención que es una de las grandes incógnitas de la automoción. Si hay un accidente normalmente la causa es el siniestro unido a lo que la Dirección General de Tráfico (DGT) llama efecto mirón, es decir, la curiosidad del resto de conductores que aminora la velocidad para ver qué ha sucedido.
Pero hay otras ocasiones en las que poco a poco el atasco se diluye sin que hayas visto ningún siniestro o avería y la causa de la retención queda como misterio sin resolver. Un matiz importante, si te aproximas a un atasco no debes activar las luces de emergencia sino advertir a otros conductores pisando de forma continuada e intermitente el freno.
Siete cosas que NO debes hacer en un atasco
Dudas existenciales a un lado, hay una cosa que sí puedes hacer para evitar que la retención sea todavía mayor y es mantener la atención y una conducta prudente para que no se produzcan más siniestros y, con ellos, una mayor ralentización del tráfico (los choques por alcance son muy habituales en embotellamientos).
Evita, para ello, caer en alguna de estas tentaciones...
La colocamos en primera posición porque esta es una premisa que casi nadie suele respetar; es más, muchos conductores se ponen nerviosos al ver que el coche que les precede ha dejado hueco suficiente con el siguiente como para que entren dos vehículos. Lo que no saben (o no recuerdan) es que esa es justo la medida que deben respetar.
La distancia de seguridad recomendada por la DGT es a dos segundos del vehículo que tienes delante. Para calcularlo puedes escoger un punto de referencia, como una señal de tráfico, y contar los segundos que transcurren desde que el coche que va primero pasa por ahí hasta que tú lo haces.

2. Cambiar constantemente de carril
Aunque en principio pueda parecer lo contrario, quedarse en el carriles la mejor manera de avanzar y contribuir a que pase la retención. Los cambios de carril ralentizar la circulación y aumentan el riesgo de colisión lateral o por alcance.
Sumamos aquí otro mal hábito en los atascos que es cambiar de carril y no advertir de ello a otros conductores mediante el uso de los intermitentes.
3. Acelerar y frenar de forma brusca
Como son pocos los conductores que durante una retención respetan la distancia de seguridad, el espacio para solventar imprevistos se reduce considerablemente. Es por eso que la máxima debe ser recurrir a los pedales con mucha suavidad para dar tiempo al resto de conductores para que se percaten de tu maniobra y actúen en consecuencia.
De esta forma, además, evitarás que el gasto de carburante que en estas circunstancias de la circulación aumenta llegue a convertirse en despilfarro.

4. Abusar del embrague
La mecánica de tu coche sufre mucho en los atascos, sobre todo el embrague. Un error muy común de las personas es dejar presionado el embrague y la primera marcha puesta mientras esperan que avance el tráfico.
5. Perder los nervios
Vale, llegas tarde y el tráfico no avanza y ante esa situación es difícil mantener la templanza. Pero perder los nervios no va a ayudar a que la congestión mejore y debes saber que s te alteras pierdes concentración y aumenta el riesgo de cometer errores y, con ello, de sufrir un accidente.
Si tu comportamiento se vuelve agresivo y te acusan de acoso vial te pueden sancionar. El acoso vial, o lo que es lo mismo, la mala práctica de "pegarse al vehículo que circula por delante" o "adelantarle con gestos hostiles e insultantes y colocarse delante sin distancia de seguridad para obligarle a frenar" puede ser sancionado con penas de hasta dos años de prisión, además de multas por importe de 500 euros y la pérdida de seis puntos en el carné de conducir.