La FEMA y la FIM se han opuesto públicamente a la propuesta europea de una nueva normativa de ITV que obligará a los ciclomotores de 50 cc a pasar la inspección.

La FEMA y la FIM se han opuesto públicamente a la propuesta europea de una nueva normativa de ITV que obligará a los ciclomotores de 50 cc a pasar la inspección.

Europa parece haber puesto el foco en la obligatoriedad de que motocicletas y ciclomotores pasen la Inspección Técnica de Vehículos. Jens Gieseke, parlamentario en Bruselas, ha publicado seta semana un borrador de su informe que trata de unificar la normativa y la generalización de las ITV para este tipo de vehículos. No han tardado en aparecer partes contrarias a esta iniciativa.

La normativa de Gieseke es una propuesta que modificará el panorama de las ITV en el marco de la Unión Europea. Incluye, como novedad, que las motos a partir de los 50 cc estén obligados a pasar estas pruebas periódicas, algo que hasta ahora solo era obligatorio para motos de más de 125 cc, con la excepción de España donde hace años que los ciclomotores deben pasarla también.

Europa pide que las ITV sean obligatorias para los ciclomotores

Entre los no partidarios a la reforma de la actual normativa de ITV para motos se encuentra la Federación Europea de Asociaciones Motociclistas (FEMA) y la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), que ya han manifestado su oposición al hecho de que motos de menor cilindrada estén obligadas a someterse a la ITV, argumentando que no existen evidencias de que esta prueba evite muertes en la carretera.

Las inspecciones técnicas obligatorias de motocicletas no salvan vidas”, ha aclarado Wim Taal, representado de la FEMA. “Apoyamos políticas efectivas de seguridad vial. Pero Europa debe evitar medidas simbólicas que representen una carga para los conductores sin mejorar los resultados de seguridad”, añade.

Varios grupos de motoristas europeos han presentado informes y estudios al Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea en los que destacan que los defectos técnicos apenas causan una pequeña parte de los accidentes en los que están implicados motocicletas.

El estudio MAIDS afirma que solo el 0,7% de los accidentes de motocicleta están provocados por fallos técnicos, un ato que respalda la base de datos GIDAS, que determinó que este tipo de fallas solo se detectaron en el 3% de los accidentes. Por el contrario, los factores humanos están detrás del 87% de los accidentes de motocicletas, tal y como demuestran estos estudios.

Sin embargo, Gieseke afirma que “exigir inspecciones técnicas periódicas a los scooters con una cilindrada superior a 50 cc es esencial para la seguridad vial y la protección del medio ambiente”, argumentando que la ITV debe ser obligatoria porque “estos vehículos alcanzan velocidades más altas y son más potentes que los ciclomotores más pequeños, lo que aumenta el riesgo de accidentes si los frenos, las luces, los neumáticos u otros componentes críticos para la seguridad no reciben el mantenimiento adecuado”.

Para el ponente del Parlamento Europeo, “las inspecciones periódicas ayudarán a proteger a los conductores, a otros usuarios de la carretera y al medio ambiente por igual”.

En cambio, Wim Taal expone en una columna de opinión que “FEMA y FIM continúan promoviendo medidas específicas basadas en evidencia que realmente salvan vidas, como inspecciones enfocadas solo donde los datos nacionales muestran un riesgo, mejor capacitación y concientización para todos los usuarios de las carreteras, y diseño y mantenimiento de infraestructura que considere las necesidades de los motociclistas”.

La ITV de los ciclomotores en España

En España, los ciclomotores de hasta 49 cc están obligados a pasar la ITV, aunque su calendario es algo más laxo que el de otros vehículos. No es algo opcional ni depende del uso que se haga del vehículo, sino que se trata de un requisito legal para poder circular por la vía pública y garantizar que cumple unas condiciones mínimas de seguridad y de respeto al medio ambiente, tal y como intenta hacer Europa.

La primera ITV de un ciclomotor se pasa cuando han transcurrido tres años desde la fecha de su primera matriculación. A partir de esa primera inspección obligatoria, los ciclomotores deben someterse a la inspección cada dos años, sin excepciones, durante toda su vida útil.

En cuanto a las pruebas que se realizan, la ITV de un ciclomotor es más simple que la de un turismo. En la inspección se comprueba la identificación del vehículo, como la matrícula y el número de bastidor, y se revisan los principales elementos de seguridad.

Esto incluye el estado y funcionamiento del sistema de frenos, la iluminación y señalización, los neumáticos, la suspensión y la dirección. También se verifica que los retrovisores, el escape y otros componentes estén homologados y no presenten daños o modificaciones no permitidas.

Además, en la ITV se controla que el ciclomotor no supere los niveles de ruido y emisiones establecidos, algo especialmente relevante en vehículos más antiguos o con escapes modificados. Y a todo esto hay que sumar el hecho de que los ciclomotores se someten a una prueba de velocidad máxima en la que no pueden superar los 45 km/h, tal y como establece la normativa para este tipo de vehículos.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España