Adiós a estos cascos para la moto, la DGT te obliga a que no los vuelvas a usar

La última reforma del Reglamento General de Circulación establece el uso obligatorio de casco integral homologado, guantes de protección y calzado cerrado para motoristas.
Llega el verano y, con él, un aumento de los desplazamientos por las carreteras españolas. El buen tiempo invita a usar la moto más que en los meses de invierno, por lo que durante la estación estival es frecuente ver circular estos vehículos. Sin embargo, el calor es un enemigo de los motoristas, lo que lleva a muchos de ellos a prescindir de prendas de protección y a apostar por un tipo de casco que la Dirección General de Tráfico (DGT), tras la última reforma del reglamento, obligará a que los motoristas los desechen.
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes una modificación del Reglamento General de Circulación (RGC) “cuyo objetivo es mejorar la protección de los usuarios vulnerables de la vía, concepto en el que están englobados peatones, ciclistas, motociclistas y conductores de vehículos de movilidad personal”.
Cambios para los motoristas en el Reglamento General de Circulación
En el caso de los motoristas, la nueva reforma establece el uso obligatorio de un tipo específico de equipamiento de seguridad, como son los cascos de protección de los usuarios de ciclomotores, que a partir de ahora deberán estar obligatoriamente homologados y no contar simplemente con un certificado.
Paralelamente al uso de un casco homologado en motoristas y usuarios de ciclomotores, el RGC establece que elemento de seguridad más importante para ir en moto debe ser obligatoriamente integral, por lo que cualquier casco abierto que deje parte de la zona inferior de la cabeza sin cubrir está a partir de ahora prohibido en las carreteras españolas.
A esto hay que sumar otro equipamiento de seguridad, como son los guantes de protección, que con la última reforma pasan a ser obligatorios para conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores en vías interurbanas.
Además, el RGC especifica que estos usuarios deberán utilizar calzado cerrado en todo tipo de vías, por lo que se acabó ver a motoristas circulando con chanclas o sandalias en verano. De incumplir esta norma, el usuario estaría cometiendo una infracción grave, la cual está sancionada con una multa de 200 euros.
Por último, aunque no por ello menos importante, la reforma aprobada en el Consejo de Ministros esta misma semana del RGC añade una nueva norma que permite la circulación de motocicletas por el arcén derecho cuando exista congestión del tráfico, sin exceder la velocidad de 30 km/h y previa señalización del tramo.
¿Qué equipamiento de seguridad es obligatorio para ir en moto?
En España, el único elemento de protección que hasta ahora era obligatorio para todos los conductores y pasajeros de motocicletas era el casco homologado. Su uso está regulado por el Reglamento General de Circulación y no llevarlo acarrea una sanción económica de 200 euros (100 euros por pronto pago) y la pérdida de 4 puntos del carné de conducir.
El casco sigue siendo, con diferencia, el elemento de seguridad más importante para un motorista, ya que reduce de forma significativa el riesgo de lesiones graves o mortales en caso de accidente. Con la última reforma, hay otro elemento de protección para motoristas que gana protagonismo.
Y es que la protección de un motorista no debería terminar en el casco. Desde hace años, la DGT insiste en la importancia de utilizar equipamiento específico para minimizar las consecuencias de una caída.
Entre los elementos que hasta hace poco eran recomendados, pero que ahora han pasado a ser de uso obligatorio, se encuentran los guantes de protección. No obstante la DGT explica que un motorista bien protegido en la carretera es aquel que lleva chaqueta con protecciones homologadas en hombros, codos y espalda; pantalones reforzados, botas o calzado de caña alta y, especialmente en los últimos años, chalecos o chaquetas con airbag. Según Tráfico, este equipamiento puede reducir fracturas, abrasiones, quemaduras y otras lesiones habituales en los accidentes de moto.
La DGT también recomienda utilizar prendas de colores llamativos o con elementos reflectantes para mejorar la visibilidad frente al resto de usuarios de la vía. Esto cobra especial importancia durante la noche, con lluvia o en condiciones de baja visibilidad, situaciones en las que los motoristas son especialmente vulnerables.
Conviene señalar que la normativa española está evolucionando en este ámbito. La reciente reforma del Reglamento General de Circulación aprobada por el Gobierno prevé que los motoristas deban utilizar guantes de protección y calzado cerrado, medidas orientadas a reforzar la seguridad de uno de los colectivos con mayor siniestralidad en carretera.
Por lo tanto, para circular legalmente en moto basta con llevar un casco homologado, pero la propia DGT insiste en que un motorista debería considerar imprescindible completar su equipamiento con guantes, chaqueta, pantalones específicos, botas y, si es posible, un sistema airbag. La diferencia entre sufrir unas simples contusiones o lesiones de gravedad en una caída puede depender, en gran medida, de llevar el equipamiento adecuado.
