Ya he probado el Audi A6 Avant TFSI quattro, y lo tengo claro: diversión y familia son compatibles

Un coche familiar con la mejor factura: el nuevo modelo de Audi demuestra de lo que es capaz con motor gasolina de 3,0 litros.
El A6 Avant simplemente luce espectacular, estirado hasta casi cinco metros y elegante, con líneas claras dibujadas para el gusto europeo.
Delante de este Audi hay muchísimo espacio y una sensación de habitabilidad aireada. Los asientos deportivos opcionales del coche de pruebas están bien moldeados y ofrecen un buen apoyo lateral.
Interior espacioso, pero...
Las plazas traseras se cuentan entre las más espaciosas de su tipo, incluso las personas más altas se sentirán cómodas aquí. Sin embargo, deben doblar bastante las rodillas: el asiento trasero está montado bastante bajo respecto al suelo.
Una cara menos favorable del refinado diseño es el compartimento de equipaje, no demasiado generoso. Admite de 466 a 1.497 litros. Por comparar: en el BMW Serie 5 Touring caben de 570 a 1.700 litros y en el Mercedes Clase E Estate incluso de 615 a 1.830.

Al volante, el A6 Avant está concebido de forma técnica y clara, con hasta tres grandes pantallas si pagas el extra. La navegación por los menús, la estructura y los gráficos de la pantalla táctil están bien, pero no así la del conductor. Solo se puede configurar de forma limitada, y los extraños indicadores en forma de arco son difíciles de leer.
Motor
Al igual que el A5 y el Q5, el A6 se basa en la nueva Premium Platform Combustion (PPC). El V6 de 3,0 litros, en cambio, ya es algo más antiguo: existe desde 2015. Recientemente recibió, entre otras cosas, un turbo con geometría variable y un sistema de inyección modificado. El resultado son 367 CV y 550 Nm.
A esto se suma el muy nuevo sistema mild hybrid de 48 voltios MHEV plus. Ahora trabaja con dos motores eléctricos: mantiene el generador de arranque por correa y añade un motor eléctrico adicional directamente en el eje de salida del cambio de doble embrague.

Todo esto funciona en principio bien y sin problemas. Al recuperar energía, sin embargo, no pasa desapercibido un ligero silbido y, de vez en cuando —por ejemplo en retención y al maniobrar—, el sistema llega a dar tirones y sacudidas.
Lo que sí celebramos es el magnífico V6 de gasolina de 3,0 litros. Aquí rinde de verdad. Un motor con carácter para sibaritas. Fuerte al arrancar, vivaz, con un empuje robusto y un sonido V6 maravillosamente sonoro y áspero.
Comportamiento
El Avant de nuestra prueba estaba equipado con suspensión neumática y dirección en el eje trasero opcionales, ambas muy recomendables. Así, el A6 se conduce con aplomo y equilibrio. La suspensión absorbe con armonía las irregularidades de cualquier tipo. Y la dirección responde de forma directa, actúa con suavidad y precisión, nunca nerviosa: encaja perfectamente con el coche.

Y en cuanto a los frenos, impecable: desde 100 km/h, con los discos calientes, se detuvo tras 31,1 metros.
En la prueba medimos un consumo de 9,8 l/100 km. Quizá algo más de lo esperado teniendo en cuenta la sofisticada tecnología MHEV plus. Por otro lado, si uno se contiene, son perfectamente posibles consumos en torno a los 8,5 litros.

Conclusión
El A6 Avant es un familiar tal como debe ser. Atractivo, espacioso y potente, cómodo y rápido. Con frenos excelentes. Los puntos negativos son el maletero no demasiado generoso y los instrumentos de difícil lectura.
Valoración
Nota 9
Lo mejor
Motor de respuesta impecable, potente y refinado. Acabados. Comportamiento muy equilibrado.
Lo peor
El sistema multimedia requiere adaptación. El maletero no está entre los mejores de su categoría. Consumo elevado.
