Una conductora acaba con su coche en las vías del tren después de seguir las indicaciones del GPS

Mazda CX-5 atrapados en las vías del tren
Mazda CX-5 atrapados en las vías del tren

La semana pasada, una conductora de 70 años, visiblemente confundida, acabó en mitad de las vías del tren siguiendo las instrucciones que le daba el navegador GPS.

No es la primera vez, y apostamos a que tampoco será la última, que un conductor hace caso a las indicaciones de un navegador GPS y acaba atrapado en un lugar en el que no debería estar. El último capítulo de esta larga serie involucra a la conductora de un Mazda CX-5 que terminó en las vías del tren siguiendo las indicaciones de la navegación. El incidente obligó a suspender el tráfico ferroviario en toda una línea. Ha ocurrido en Seattle (Washington, Estados Unidos).

La noche del martes de la semana pasada, cerca de la estación Mount Baker, en Seattle, una conductora quedó atrapada en las vías de la Línea 1 de Sound Transit. Según la Policía, la mujer parecía confundida y les dijo a los agentes que estaba siguiendo las indicaciones del GPS cuando acabó en las vías del tren. No se ha especificado qué navegador estaba usando, por lo que desconocemos si era el GPS integrado del vehículo o una aplicación móvil.

Se interrumpió el servicio de trenes

Al parecer, el Mazda que conducía pudo avanzar sobre los carriles de la vía durante una buena distancia, hasta que se salieron. Cuando llegaron los servicios de emergencia, la mujer de 70 años ya había salido del vehículo, sin sufrir ningún tipo de lesión a consecuencia de lo sucedido. A pesar de ello, fue trasladada al hospital para evaluar su estado, donde se confirmó que su estado era estable.

Tal y como se informa, la presencia del vehículo en la vía obligó a Sound Transit a suspender el servicio de la Línea 1 entre las estaciones SODO y Othello poco después de las 6:00 de la tarde. Los trenes continuaron operando en los tramos no afectados de la ruta, mientras que se habilitaron autobuses para que los pasajeros pudieran llegar a sus destinos.

El cierre de la vía no duró toda la noche. La estación Mount Baker reanudó el servicio antes de las 9:00 de la noche. Alrededor de las 10:30, Sound Transit anunció que se habían reanudado las operaciones en las líneas 1 y 2. No obstante, anunciaron a los pasajeros que podrían producirse retrasos en el servicio mientras el sistema volvía a su horario habitual.

Por su parte, el vehículo que quedó atrapado en la vía requirió de una grúa para ser retirado. Utilizando unos anclajes en cada rueda, la grúa levantó el SUV en el aire y lo rescató. Este sistema de anclajes causó desperfectos en la carrocería, aunque estos fueron los únicos daños que se produjeron a consecuencia del incidente en el que una conductora, siguiendo las indicaciones del GPS, acabó en mitad de una vía de tren.

¿Fallo del GPS o del conductor?

Aunque muchas personas consideran que los sistemas de navegación GPS son prácticamente infalibles, la realidad es que siguen siendo herramientas que toman decisiones a partir de la información disponible en sus mapas digitales. Cuando esa información es incompleta, está desactualizada o contiene errores, las indicaciones que recibe el conductor también pueden ser incorrectas.

Los navegadores calculan la ruta más rápida o más corta basándose en algoritmos que interpretan carreteras, calles, caminos y accesos. Sin embargo, no siempre son capaces de comprender el contexto real de cada situación.

Una carretera que aparece como abierta en la cartografía puede haber sido cortada por obras, una calle puede haber cambiado de sentido recientemente o un camino puede resultar impracticable para determinados vehículos pese a figurar como una vía válida en el mapa.

A ello se suma que muchos sistemas de navegación dependen de bases de datos que se actualizan periódicamente, pero no en tiempo real. Esto explica por qué algunos conductores terminan en callejones sin salida, intentan acceder a zonas peatonales, atraviesan caminos agrícolas o incluso acaban frente a obstáculos que el GPS no ha identificado correctamente.

En casos más extremos, se han registrado incidentes en los que los navegadores han dirigido vehículos hacia rampas de embarcaderos, playas o zonas inundadas que el sistema interpretaba erróneamente como carreteras transitables.

Otro factor importante es la excesiva confianza de algunos usuarios. Los expertos en seguridad vial recuerdan que el GPS debe entenderse como una ayuda a la conducción y no como una autoridad absoluta. La señalización, el estado de la vía y el sentido común del conductor deben prevalecer siempre sobre cualquier indicación del navegador.

Por ese motivo, aunque la tecnología ha reducido enormemente los errores de orientación, siguen produciéndose situaciones tan llamativas como la de conductores que terminan atrapados en lugares imposibles o incluso protagonizando accidentes tras seguir al pie de la letra las instrucciones de un sistema que, como cualquier otra herramienta tecnológica, no está exento de fallos.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España