Un nuevo fraude en las ITV: en Ondara, una red se dedicaba pasar ITV de manera fraudulenta con ayuda de un Guardia Civil que daba un servicio a la carta

Sorpresa en Ondara tras desmantelar a un grupo delictivo que daba por bueno vehículos con carencias técnicas con la colaboración de un agente de tráfico.

La localidad valenciana de Ondara está en el punto de mira tras la detención de seis personas que intentaban burlar las inspecciones de la ITV dando por válidos a vehículos con carencias técnicas (algunas de gran calibre) que suponen un auténtico peligro en la carretera.

Según reportan medios de comunicación locales como Las Provincias o Levante, el grupo delictivo certificaba de forma fraudulenta ciertas reparaciones que nunca se habían llevado a cabo en vehículos que presentaban problemas técnicos o de seguridad

Así, los vehículos salían de las instalaciones de la ITV con el informe indicando el visto bueno de los técnicos y una nueva pegatina que colocar en su luna.

Para tráfico, la negligencia no solo reside en dar por válido un vehículo que muestra signos evidentes de fallos de seguridad y técnico, sino las consecuencias de ello. Permitir que un vehículo con esas características salga a las carreteras es, quizás, lo más peligroso. 

El motivo de ello es que, en el caso de cualquier accidente por avería o fallo técnico, no solo estaría en peligro el conductor y/o pasajeros del vehículo, sino también el resto de los conductores cercanos de la vía.

Uno de los aspectos que más llama la atención de esta detención, es la colaboración del Guardia Civil destinado en la unidad de seguridad ciudadana en el cuartel de Gandía, que supuestamente habría cobrado comisiones ilegales a cambio de participar en la trama y permitir tales infracciones por parte del establecimiento.

Ahora, el agente de tráfico se encuentra en libertad provisional y ha sido suspendido de su sueldo y empleo, pero no se descartan castigos mayores teniendo en cuenta su posición de poder y las consecuencias de sus decisiones.

No obstante, junto al Guardia Civil y los trabajadores de la ITV de Ondara también se encuentran detenidos clientes que colaboraban con el ahora ex agente y que están siendo acusados de pertenencia a un grupo criminal y corrupción continuada entre particulares.

"El agente incluso acudía personalmente a veces al volante de los coches de sus "clientes" para pasar las inspecciones, como un servicio puerta a puerta", comenta el medio Levante.

ITV
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La importancia de pasar la ITV

Aunque es el dolor de cabeza de muchos conductores y suele llevar a la desesperación, la Inspección Técnica de Vehículos se consolida no solo como un imperativo legal, sino como el principal filtro de seguridad activa en el parque automovilístico nacional.

En un contexto donde el envejecimiento de los vehículos aumenta el riesgo de siniestralidad, esta revisión técnica periódica se erige como la barrera preventiva que identifica fallos mecánicos críticos, muchas veces imperceptibles para el usuario, antes de que se traduzcan en tragedias viales.

Por ello, la revisión y el manteniendo de los sistemas de frenado, la suspensión o la iluminación, entre muchos otros, es determinante para reducir las cifras de mortalidad en carretera, convirtiendo a la ITV en una herramienta de salud pública.

Más allá de la seguridad mecánica, el control técnico ejerce una vigilancia estricta sobre el impacto medioambiental, garantizando que las emisiones de gases se ajusten a la normativa europea vigente para mitigar la huella de carbono del transporte privado.

Por otro lado, la vigencia de esta inspección es el pilar que sostiene la responsabilidad civil del conductor. Circular con una inspección desfavorable o caducada no solo acarrea severas sanciones administrativas, sino que compromete la validez de las pólizas de seguro, dejando al propietario en una situación de vulnerabilidad jurídica ante cualquier incidente.

Este entramado de corrupción en la estación de Ondara no es solo un escándalo administrativo, sino un recordatorio de la fragilidad de un sistema diseñado para protegernos. Cuando el rigor técnico se sustituye por el beneficio ilícito, el resultado es una amenaza invisible que circula por nuestras autovías en forma de frenos deficientes o direcciones inestables.

En definitiva, cumplir con la ITV no debe entenderse como un mero trámite burocrático que hay que "esquivar", sino como un ejercicio de responsabilidad ciudadana indispensable. La seguridad vial es un pacto colectivo de confianza y, como ha demostrado este caso, cualquier grieta en ese control pone en jaque la vida de todos los que comparten el asfalto.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España