No vayas así a pasar la ITV de tu coche, estos son los 9 consejos obligatorios para aprobarla a la primera

Pasar la Inspección Técnica de Vehículos es fácil si todo está como debe, pero para asegurarte, conviene que revises bastantes elementos del vehículo.
La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es algo por lo que todo conductor acaba pasando y que hará en numerosas ocasiones a lo largo de su vida. Nada se iguala a salir de ahí con el visto bueno, pero que el resultado sea negativo es un problema. La buena noticia es que aprobarla a la primera es algo que está en tu mano.
Como es lógico, todo el mundo sabe que hay que llevar el coche en buenas condiciones para conseguir el OK, pero en muchas ocasiones no se sabe de manera concreta cuáles son todos los detalles a los hay que prestar atención, puesto que son en los que se fijan los inspectores.
Para descubrir cuáles son, nada mejor que la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), que detalla cada una de las áreas del coche que hay que revisar antes de acudir a la cita para asegurarse salir de allí con una nueva pegatina puesta en el parabrisas.
Neumáticos
Uno de los elementos más importantes para la seguridad del vehículo en la carretera y uno a los que, inexplicablemente, muchos conductores no prestan la atención que se debe.
Son los cuatro puntos que mantienen en contacto al coche con el firme, así que para asegurar un rendimiento adecuado (agarre, evacuación de agua, etc.), es necesario que tengan suficiente profundidad de dibujo, que tengan la presión de inflado correcta, que no presenten desperfectos, que no haya desgaste irregular, etc.
Frenos
Otro sistema crítico para la seguridad al circular, pues es el encargado de detener el vehículo en situaciones de emergencia o durante la conducción normal. Por ello, su revisión debería ser minuciosa y abarcar todos los componentes que lo integran: las pastillas, discos o tambores, el circuito hidráulico y el nivel del líquido de frenos.
Conviene recordar que un nivel bajo de líquido no siempre indica una simple falta de rellenado o que haya una fuga, sino que puede ser señal de un desgaste excesivo de las pastillas, lo que perjudicará la capacidad de detención del vehículo, aumentando el peligro.
Luces
Ver y que te vean es igual de importante, especialmente en condiciones de baja visibilidad o durante la conducción nocturna, por lo que es vital que el coche disponga de un sistema de iluminación que funcione como es debido.
Durante la ITV van a revisar todos los tipos de luces que tiene el coche, así que lo más inteligente es hacerlo tú de manera preventiva: faros, luces de freno, intermitentes, luces de posición, antinieblas, etc. En el caso de que alguna no funcione como debe, tendrás que cambiarla, algo que puede ser muy sencillo o un auténtico quebradero de cabeza, en función del automóvil que tengas.
Además, es muy importante verificar el alineado de los faros, ya que una mala orientación puede reducir la visibilidad del conductor o deslumbrar a otros vehículos.
Limpiaparabrisas
Son sencillos y baratos, pero también indispensables para garantizar una visibilidad óptima en condiciones climáticas adversas. Comprueba tanto que haya líquido en el depósito como el estado de las escobillas: que las gomas no estén agrietadas, que limpien correctamente, etc.
Sistema de postratamiento de gases
Este es el punto en el que muchos coches caen, especialmente si son diésel. Este sistema es clave para garantizar que las emisiones del vehículo cumplan con los estándares ambientales, pero el problema es que comprobarlo por tu cuenta es algo complicado.
Antes de realizar cualquier inspección técnica, puedes mirar si hay fugas, si hay humo de color raro, si hay demasiado cantidad del mismo, etc., pero hasta que no estés allí, no podrás saber si cumples con los parámetros.
Eso sí, puedes preparar el terreno para que el resultado sea favorable: es recomendable conducir el vehículo durante al menos 30 minutos antes de la revisión, lo que permitirá calentar el sistema, optimizar la combustión y limpiar de impurezas como la carbonilla acumulada. Para esto último, conducir a revoluciones más altas de lo normal y pegar unos cuantos acelerones ayuda.
Batería
Es un elemento relativamente asequible (depende del coche) y muy sencillo, pero que es clave para que todo funcione como debe. Se encarga del arranque del motor y del funcionamiento de múltiples sistemas eléctricos del vehículo. Su revisión debe incluir varios aspectos: la correcta fijación de la batería al bastidor para evitar movimientos durante la marcha, la ausencia de fugas de electrolito (lo cual podría corroer componentes cercanos) y el estado general de los bornes y de las conexiones. Estos deben estar limpios, sin óxido o sulfatación, y bien ajustados.
Aceite
Otro punto que es sencillo de comprobar y que conviene llevar a cabo de manera regular, pero que muchos conductores tampoco llevan a cabo. El control del nivel de aceite es fundamental para el buen funcionamiento del motor y que todo esté como debe ayuda a evitar desgastes prematuros o averías graves.
Es algo que puedes hacer tú mismo. La comprobación debe hacerse siempre con el motor frío y el vehículo ubicado en una superficie completamente plana. Primero, se limpia la varilla medidora de aceite, se introduce hasta el fondo y luego se extrae nuevamente para comprobar el nivel. La marca de aceite debe encontrarse entre los límites mínimo y máximo.
Es raro que esté por encima, pero si está por debajo del mínimo, puede indicar una pérdida de aceite, lo que puede ser síntoma de problemas de lo más variados: fugas externas o problemas internos del motor, como desgaste en los segmentos, asientos de válvulas o goteo en los inyectores. Sea como fuere, rellena hasta que esté entre los niveles óptimos y haz un seguimiento para ver si sigue perdiendo. De ser así, acude al taller.
Carrocería
Se tiende a pensar que, si no está “reventada”, el coche pasará la ITV sin problema, pero no es del todo así. Un fallo habitual consiste en que en la carrocería, como consecuencia de algún golpe, haya alguna sección que pueda cortar al pasar la mano por ella, algo que es un peligro. Eso es motivo de ITV negativa, pero lo bueno es que es fácil solucionarlo: basta con que esa zona peligrosa se cubra, algo que se puede hacer, por ejemplo, con cinta americana.
Interior
En el habitáculo son principalmente dos elementos los que pueden resultar en un suspenso. El primero son los cinturones de seguridad, que no deben presentar cortes, desgastes, ni problemas en sus mecanismos de anclaje o retracción. El segundo son los testigos luminosos del salpicadero: deben encenderse al poner el contacto y apagarse correctamente después de unos segundos, además de que si alguno indica un fallo, estarás en problemas.
