Un conductor de autobús escolar es despedido tras priorizar la seguridad de los niños: “No hay acera ni iluminación”

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Damien Tabard, un conductor de autobús francés, se ha negado a seguir la ruta escolar por ser demasiado peligrosa para los niños, la empresa le ha despedido.

Un conductor de autobús de Francia ha vivido una situación surrealista. Damien Tabard, con 17 años al volante, ha sido despedido de su puesto de trabajo tras priorizar la seguridad de los niños.

Damien Tabard ha reabierto el debate que cuestiona hasta qué punto es necesario seguir una norma. El conductor decidió ignorar las reglas y seguir su sentido común, a pesar del riesgo de sufrir un despido por “falta grave”, como finalmente ha ocurrido.

Un conductor escolar se niega a respetar las paradas

Los hechos han ocurrido en la localidad francesa de Limoges, en el centro del país. Tabard se encarga de conducir el autobús escolar en una ruta diaria en la que debía respetar unas paradas específicas.

El conductor de autobuses decidió saltarse las paradas habituales asegurando que era una cuestión de seguridad. “En invierno, por la mañana está oscuro y por la noche no hay aceras, ni iluminación”, aseguraba Damien Tabard.

El trabajador ignoró las paradas prefijadas para dejar a cada uno de los alumnos delante de sus casas, consideraba que era lo más seguro. Tabard afirma que la mayor parte de la ruta no tenía luz, ni siquiera una acera por la que los niños pudiesen circular con normalidad.

La empresa de transportes tenía una opinión diferente, así que decidieron despedirle en noviembre de 2022 debido a una falta grave. La compañía le acusaba de realizar “paradas sin justificación” y no respetar el plan de transporte marcado. El conductor se defiende asegurando que las condiciones eran “demasiado peligrosas” para los niños.

Las familias reúnen más de 10.000 firmas

El juicio por despido improcedente se ha alargado en el tiempo hasta el 27 de enero de este año. Damien Tabard, que en este momento tenía 70 años, acudió al Tribunal Laboral de Limoges con 10.000 firmas en apoyo a su decisión.

Las familias de una veintena de niños incluso le recibieron a las puertas del tribunal con carteles de “La seguridad infantil es lo primero”. Tabard había aceptado ese trabajo en su tiempo libre para complementar su pensión, no tardó en encontrar otro empleo, pero reclama que los niños puedan volver a sus casas de manera segura.

El abogado del conductor de autobuses afirma que su defendido “no ha cometido ninguna falta”. La ruta rural que cubría no es segura para los menores al no tener iluminación, acera, ni siquiera geolocalización.

Los padres no han dudado en apoyar a Tabard, aseguran que hay lugares “extremadamente peligrosos” en el campo con coches que circulan rápido a la hora de la salida escolar. Las paradas a pie de casa eran la medida más segura.