Un Citroën Xantia a 200 km/h y sobre tres ruedas. Puede que estemos ante la carrera más surrealista

¿Conducirías un coche al que le falta una rueda trasera? Seguro que no. Y menos a 200 km/h, a no ser que tengas un Citroën Xantia con la fantástica suspensión hidroneumática.
El Citroën Xantia estuvo a la venta entre 1993 y 2001 como la berlina de segmento D de la compañía francesa. Este modelo destacó por varias características técnicas que lo hacían un digno sucesor del Citroën BX. Una de ellas tenía que ver con su suspensión hidroneumática, una tecnología que le permitía circular a 200 km/h utilizando tan solo tres ruedas.
Durante años, Citroën ha contado con un sistema de suspensión hidroneumática que equipaba en sus modelos de producción. Este sistema debuta en 1954 en el Traction Avant y permanece activo durante décadas en varios vehículos de la compañía, como el CX, el SM o el mencionado Xantia; destacando por su capacidad de adaptación y eficacia frente a los obstáculos.
A 200 km/h sin una rueda trasera
Para lo que probablemente no estaba diseñada era para que los conductores circularan a 200 km/h con una rueda menos. Hace ya tres años se volvió viral un vídeo grabado en Garmsar, Irán, donde dos Citroën Xantia circulan por una autopista de varios carriles sin la rueda trasera izquierda.
La escena llama la atención por el hecho de que a ambos coches les falta una rueda y pueden circular en condiciones normales. Esto es posible gracias a la mencionada suspensión hidroneumática que Citroën equipaba en varios modelos de la época. Aunque lo más loco es el hecho de que las dos berlinas parecen estar disputando algún tipo de carrera.
El vídeo no da mucha información más allá de la velocidad a la que circulan los dos coches (y el tercero, que es desde donde se graba toda la escena). 200 km/h es una velocidad importante para cualquier vehículo, incluso con los estándares actuales de seguridad. Pero más impresionante es aún cuando se trata de un coche de la década de 1990 al que le falta una rueda trasera.
Durante más de dos minutos vas a poder ver cómo los dos Xantia circulan a gran velocidad por esta autopista en mitad del desierto sin que su estabilidad se vea comprometida. Incluso hoy sigue siendo impresionante ver el comportamiento y la efectividad de la famosa suspensión utilizada por Citroën durante décadas.
¿Cómo funciona la suspensión hidroneumática de Citroën?
A lo largo de más de 60 años, la firma de los dos chevrones trabajó en el desarrollo de esta tecnología de suspensión hidroneumática, perfeccionando su desempeño y comportamiento. De este trabajo nació la suspensión Hydroactive de Citroën, la cual debutó en el XM en 1989 y llegó al Xantia cuatro años más tarde.
Esta suspensión presenta una serie de esferas en cuyo interior hay una membrana flexible que las divide en dos cavidades. En la cavidad inferior hay aceite y en la superior, nitrógeno. Cuando el aceite es empujado por el amortiguador, éste comprime el nitrógeno y actúa como un muelle.
Una tercera esfera por rueda, controlada por una electroválvula, actúa a modo de acumulador. Alivia la presión de las dos esferas principales o genera una mayor carga abriendo o cerrando la electroválvula para permitir que el aceite fluya a esta tercera esfera o se concentre únicamente en las dos principales.
En función del modo de conducción y de la centralita del vehículo (que se basa en la información recabada por sensores que leen el ángulo de giro del volante, la posición del pedal del acelerador, la presión de los frenos, la velocidad, etc.), la electroválvula se cierra o se abre de forma automática, dejando fluir el aceite y logrando un efecto de suspensión más blanda o más rígida.
La suspensión hidroneumática de Citroën empuja de manera activa las ruedas contra el suelo, a diferencia de los muelles tradicionales, ejerciendo presión en cada rueda para lograr la máxima estabilidad. Esto hace posible que, incluso con una rueda menos, el coche se mantenga estable y pueda circular con “normalidad”.
Y esto lo consigue de forma autónoma, ya que la suspensión tiene la capacidad de detectar que falta un punto de apoyo, es decir, una rueda, y actúa en consecuencia ejerciendo presión sobre los otros tres puntos de apoyo manteniendo así la carrocería nivelada. Dicho de otra forma, el sistema es capaz de corregir esta falta de apoyo priorizando siempre la estabilidad del vehículo.
Esta es la razón por la que muchos modelos de Citroën de esa época son famosos por poder circular con tres ruedas. De hecho, el sistema es tan eficaz que muchos propietarios lo utilizaban para cambiar una rueda pinchada por la de repuesto sin utilizar un gato tradicional, solo con la suspensión regulable en altura y su función autonivelante.