Toyota C-HR o Citroën C3 Aircross, ¿cuál es mejor SUV híbrido y asequible?

Ambos modelos tienen características muy interesantes, pero son muy diferentes entre sí. El SUV de Toyota emplea una tecnología híbrida convencional, mientras que el galo apuesta por la hibridación ligera.
Los coches híbridos no enchufables son los que menos problemas dan, según un estudio de la OCU. Uno de los modelos más exitosos es el SUV de la marca japonesa, pero también está la opción del francés, con una tecnología diferente y posibilidad de siete plazas. Enfrentamos el C-HR y el C3 Aircross.
El Toyota C-HR va por su segunda generación y es el producto más destacado de la marca en ventas, por encima incluso del Corolla, con un total de 7.033 matriculaciones en lo que va de año, a las que hay que sumar otras 405 unidades de la variante 100% eléctrica, el C-HR+.
Por su parte, el Citroën C3 Aircross también va por su segunda entrega y apuesta por un enfoque completamente diferente al de su rival asiático. En este caso, tenemos un SUV práctico, sencillo y con capacidad para siete plazas.
A continuación, analizamos los aspectos más destacados de ambos modelos, dimensiones, equipamiento, autonomía de sus respectivos sistemas híbridos, etc.
Toyota C-HR

El Toyota C-HR mide 4,36 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,56 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,64 metros. Está a la venta desde 30.750 euros.
Este SUV de Toyota siempre se ha caracterizado por un estilo peculiar, con un diseño a medio camino entre un turismo y un crossover de aspecto coupé. De hecho, a primera vista, casi parece que se trata de un vehículo de tres puertas. Es un diseño bastante atrevido y que, en general, gusta a buena parte del público.
En el interior nos encontramos un salpicadero convencional, con una pantalla táctil flotante que puede ser de 8 pulgadas o de 12,3 pulgadas con el sistema multimedia más completo, Toyota Smart Connect+ (de serie lleva el Toyota Smart Connect).
Ambos sistemas de infoentretenimiento son compatibles con Apple CarPlay y Android Auto sin cables, y disponen de Bluetooth. También hay un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas de serie en todas las versiones, configurable y con una calidad gráfica correcta.
Algo destacable del Toyota C-HR es que carece de botones táctiles o hápticos para diferentes funciones. Tampoco el climatizador, que tiene comandos físicos y da una sensación de calidad cuando se pulsan. En esto se impone al modelo galo, así como en la calidad de los materiales.
La habitabilidad no es el punto fuerte de este coche, aunque ha mejorado con respecto a la primera generación. No es que sea un interior pequeño, a pesar del diseño coupé del vehículo, pero el espacio disponible es menor que en el resto de alternativas. En este apartado, gana claramente el C3 Aircross.
El maletero tiene una capacidad de 388 litros en esta versión híbrida y 310 litros en el híbrido enchufable, una cifra que se queda bastante corta por el tamaño del coche. También aquí es mejor el SUV francés.
Híbrido e híbrido enchufable

El Toyota C-HR híbrido está disponible en dos versiones híbridas y una híbrida enchufable. Las híbridas (HEV) son el H140, con 140 CV, y H200, con 197 CV y tracción total AWD-i.
Por su parte, el C-HR Plug-in Hybrid combina un motor de cuatro cilindros de gasolina con 152 CV y otro eléctrico de 163 CV, para una potencia total de 223 CV (esta versión se denomina C-HR 220PH).
A esto se suma una batería de 13,8 kWh de capacidad que le proporciona una autonomía en modo eléctrico de 66 kilómetros, según el ciclo WLTP. Esta batería se carga con corriente alterna a un máximo de 6,6 kW, pasando de 0 a 100 % en dos horas y media. Las versiones HEV tienen etiqueta ECO y la PHEV obtiene el distintivo CERO emisiones.
Toyota ofrece una variante eléctrica denominada C-HR+, que no es exactamente el mismo coche, ya que es más grande y espacioso. Tiene dos niveles de potencia, 224 CV con tracción delantera y 334 CV con tracción total, y una batería de 77 kWh con 607 y 500 kilómetros de autonomía, respectivamente.
Citroën C3 Aircross

En cuanto al Citroën C3 Aircross, mide 4,39 metros de largo, 1,79 metros de ancho y 1,63 metros de alto, con una batalla de 2,67 metros. Su precio arranca en 18.340 euros, mucho menos que el japonés.
Puede que el todocamino francés no resulte tan llamativo a la vista o no provoque un impacto tan fuerte al principio como el japonés, pero tampoco se puede decir que no tenga un diseño de esos que no pasan desapercibido, un lenguaje de estilo que estrenó su hermano pequeño, el C3.
Uno de los puntos más sorprendentes del C3 Aircross es que, en apenas 4,39 metros, consigue acoger a siete ocupantes, aunque es una opción que se paga aparte.
En configuración de cinco plazas, es un coche muy amplio, donde los pasajeros pueden viajar con mucho espacio. La versión de siete asientos tiene la segunda fila más adelantada para dejar espacio a la tercera fila. En ese caso, el espacio se reduce, lógicamente.
El maletero tiene una capacidad buena, con 460 litros, ampliables hasta 1.600 litros abatiendo los asientos posteriores. Eso sí, con las siete plazas el espacio se reduce a poco más que un bolso de viaje. Como apuntamos más arriba, es un volumen superior al del Toyota C-HR.
Una diferencia notable entre el C3 Aircross y el C-HR es que se notan unos acabados más sencillos. Hay una mayor presencia de plásticos de peor calidad e, incluso, el acabado inicial de gama prescinde de pantalla en el salpicadero. En los siguientes niveles encontramos una pantalla de 10,25 pulgadas, pero con menos funciones que la del C-HR, aunque tiene Android Auto y Apple CarPlay sin cables.
Hibridación ligera

La gama de motores del Citroën C3 Aircross comienza con una versión de gasolina sin electrificación, el conocido 1.2 turbo de tres cilindros con 101 CV y 205 Nm de par, ligado a una caja de cambios manual de seis velocidades.
La versión híbrida del C3 Aircross es, en realidad, un microhíbrido o híbrido ligero (Mild-Hybrid) que emplea el mismo bloque de tres cilindros pero con 136 CV unido a otro eléctrico de 28 CV para una potencia conjunta de 145 CV, conectado a una transmisión automática de doble embrague electrificada e-CDT.
La peculiaridad de esta tecnología microhíbrida de Stellantis está en que puede impulsar las ruedas en modo eléctrico durante breves momentos. Por tanto, no es como otros híbridos suaves, pero tampoco como un híbrido autorrecargable como el Toyota. Una vía intermedia.
También hay una opción eléctrica pura con 113 CV y una batería de 44 kWh que le proporciona hasta 399 kilómetros de autonomía.
Conclusión: ¿Toyota C-HR o Citroën C3 Aircross?

Como hemos visto, hay una diferencia de precio notable entre el Toyota C-HR y el Citroën C3 Aircross, aunque conviene tener claro que son dos modelos muy diferentes entre sí y dirigidos a públicos también muy distintos.
El SUV híbrido japonés no tiene una vocación familiar, es un coche vistoso, donde prima el diseño, de esos que te entran por los ojos. No es tan amplio por dentro, pero eso no le importa al tipo de conductor que se fija en estos modelos.
Asimismo, el C-HR tiene una terminación mucho más conseguida, se nota una mayor calidad en los materiales, más superficies acolchadas y no tanto plástico duro. Y el nivel de equipamiento también es superior. Todo eso explica que sea más caro.
Por su parte, el Citroën C3 Aircross es un vehículo más sencillo, sin lujos, que prescinde de elementos superfluos, pensado para familias que buscan un coche amplio y práctico, sin más pretensiones ni equipamiento sofisticado. Un coche además para viajar relajado, gracias al tacto blando de la suspensión.




