Podrás ver por Madrid a Bernardo Silva con este coche tras su fichaje por el Real Madrid

Bernardo Silva conduce un Smart Fortwo.
Bernardo Silva conduce un Smart Fortwo.AP Photo/Ashley Landis.

Durante años, se vio al jugador de fútbol portugués acudir a los entrenamientos de su anterior equipo con uno de los utilitarios más pequeños del mercado.

Estamos acostumbrados a ver a los jugadores de fútbol conducir coches lujosos y caros superdeportivos. También a presidentes, como Florentino Pérez, que conduce un BMW i7 xDrive 60 eléctrico. Sin embargo, no es el caso de Bernardo Silva, uno de los fichajes estrella del Real Madrid este verano, que lo veremos con un utilitario peculiar.

El jugador portugués se unirá pronto a la plantilla madridista, tras caer eliminada la selección portuguesa en los octavos de final del Mundial frente a España. Ahora disfrutará de unos días de descanso y luego se pondrá a las órdenes de Mourinho para preparar la próxima temporada.

Será entonces cuando veamos a Bernardo Silva acudir a los entrenamientos en la Ciudad Deportiva de Valdebebas en su utilitario favorito: un Smart Fortwo.

Llama la atención que un jugador de la talla del centrocampista portugués utilice un vehículo de este tipo, a diferencia de futbolistas de primer nivel que suelen conducir modelos de Ferrari, Lamborghini, Porsche, etc., especialmente, en Inglaterra, donde los sueldos en la Premier League son, incluso, más elevados.

Bernardo Silva conduce un Smart Fortwo

Bernardo Silva conduce un Smart Fortwo.
Smart Fortwo.

Durante buena parte de su carrera, a Bernardo Silva se le ha visto al volante de un Smart Fortwo cuando acudía a los entrenamientos del Manchester City, su exequipo. Una imagen que contrastaba sobremanera con la de sus compañeros y reforzaba la imagen sencilla y humilde del jugador luso.

La escena fue tan llamativa que hasta el entrenador del equipo inglés hasta esta temporada, Pep Guardiola, llegó a comentarla, destacando la personalidad de su futbolista, al que puso como ejemplo a la hora de entender la vida.

Concretamente, se trata de un Smart Fortwo de tercera generación, antes de convertirse en vehículo eléctrico. Mide apenas 2,70 metros de largo, lo que lo convierte en un automóvil ideal para los habituales trayectos urbanos y, sobre todo, para aparcar en casi cualquier sitio.

Aunque se desconoce cuál es la variante mecánica del Smart de Bernardo Silva, el modelo se comercializó con motores de gasolina de 71 y 90 CV. Más tarde se añadió una opción eléctrica de 82 CV. Son niveles de potencias más que suficientes para la ciudad, pero muy lejos de las cifras de los vehículos de lujo que llevan los futbolistas de élite.

Un éxito desde que salió al mercado

El Smart Fortwo se lanzó al mercado en 1998 como Smart City Coupe, fruto de la joint venture Micro Compact Car AG que fundaron las empresas Swatch y Mercedes-VEC. Aunque la idea comenzó a gestarse mucho tiempo antes.

Su éxito fue inmediato y pronto comenzamos a ver las principales ciudades españolas y europeas pobladas del Smart Fortwo. Sus reducidas dimensiones, apenas 2,50 metros de longitud, lo convertían en un vehículo muy ágil para circular por los núcleos urbanos y aparcar fácilmente.

El coche comenzó a gestarse a mediados de los años 90, cuando Mercedes presentó el primer prototipo en el Salón Internacional de Frankfurt de 1995, el Micro Compact Car Swatch Mercedes Art.

Era un coche diminuto, de apenas 2,5 metros y dos plazas, pensado para circular por las grandes ciudades europeas, donde existen problemas de aparcamiento y el ahorro de combustible es una cuestión importante.

En 1997 llegó el segundo prototipo, también en Frankfurt, y tuvo un éxito que lo condujo a producción. Finalmente, el 3 de octubre de 1998 inició la comercialización del Smart City Coupe.

Coincidiendo con la salida al mercado del modelo, el Grupo Daimler adquirió la Micro Compact Car Swatch Mercedes Art, pasando a llamarse Smart GmbH a partir de 2002.

El coche se ofrecía con motores de tres cilindros turboalimentados. Inicialmente, montaba un bloque de 599 centímetros cúbicos, pero luego aumentó hasta los 698 centímetros cúbicos con el primer lavado de cara.

La primera versión producía 50 CV de potencia. Con el aumento de la cilindrada, la potencia alcanzó los 61 CV. Luego apareció una versión turbodiésel de 799 centímetros cúbicos que producía 41 CV.

Una de las peculiaridades del Smart era su cambio. Era manual, pero carecía de pedal de embrague, es decir, era lo que se conoce como un cambio robotizado que permitía seleccionar las marchas de forma secuencial.

En cuanto a consumos, la versión de gasolina declaraba un consumo medio de 4,7 l/100 km, mientras que el diésel anunciaba solo 3,4 l/100 km.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España