Lewis Hamilton exige “transparencia” y “rendir cuentas” a la FIA

El siete veces campeón del mundo solicita a la Federación Internacional de Automovilismo un mayor criterio ante las sanciones impuestas
Lewis Hamilton, siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, se ha pronunciado nada más llegar al GP de Brasil para exigir mayor transparencia y la necesidad de rendir cuentas por parte de la FIA (Federación Internacional del Automóvil).
Esta firme postura surge tras la controversia generada por la aplicación desigual de las normas y una penalización que recibió durante el pasado Gran Premio de México. El piloto de Ferrari, visiblemente frustrado, ha señalado la falta de claridad en el proceso de toma de decisiones como un "gran problema".
La raíz del malestar del británico se encuentra en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Durante la carrera, Hamilton fue sancionado con una penalización de 10 segundos por salirse de la pista y reincorporarse por el camino equivocado, saltándose así las directrices de carrera marcadas por la Federación.

Aunque el piloto no ha cuestionado la justificación de su propia sanción, pues admitió haber obtenido una ventaja por salirse de los límites de la pista, su enfado se centra en la disparidad con la que los comisarios abordaron incidentes similares protagonizados por otros pilotos clave.
De hecho, varios de sus rivales directos lograron eludir el castigo por acciones que, según el propio reglamento y el espíritu de la competición, deberían haber sido objeto de escrutinio.
El ejemplo más notable fue el de su compañero de equipo, Charles Leclerc, quien en la vuelta inicial cortó la primera secuencia de curvas para mantenerse por delante de Hamilton.
Si bien Leclerc cedió la posición a Lando Norris para evitar una posible sanción, mantuvo la ventaja sobre Hamilton, una maniobra que no mereció investigación posterior. De manera similar, Max Verstappen también se saltó la curva 1 en la primera vuelta, pero permaneció sin penalizar y por delante de la pareja de Ferrari.
A ello se sumó una agresiva acción de 'divebomb' de Verstappen sobre Hamilton en la curva 1 de la vuelta 6 que, a pesar de su vehemencia, tampoco fue penalizada por la dirección de carrera.
En declaraciones a los medios antes del Gran Premio de Brasil, Hamilton ha exigido una serie de medidas: "No hay claridad, y creo que eso es probablemente parte del gran problema. Transparencia y rendir cuentas", declaró a los periodistas.

Su crítica no solo apuntó a la inconsistencia de las decisiones en pista, sino a la opacidad con la que estas se gestan: "Y también el secretismo en el que se toman las decisiones en segundo plano. Creo que es algo que definitivamente debe ser abordado”.
"No sé si [los comisarios] son conscientes del peso de sus decisiones", incide el británico. "En última instancia, las decisiones pueden decidir los resultados de los campeonatos, como se ha visto en el pasado. Se necesita hacer algún trabajo allí, estoy seguro", acaba por sentenciar Hamilton.
Recientemente, la figura de los comisarios y el proceso de revisión de las carreras han sido un punto recurrente de fricción, y la falta de "transparencia" citada por Hamilton es el principal motor de esta frustración colectiva.
Lo que el piloto exige es un sistema donde las explicaciones sean claras, los criterios sean públicos y exista un mecanismo efectivo de rendición de cuentas para aquellos cuyas decisiones impactan el resultado deportivo y económico del paddock.
Para Hamilton, esta lucha por la claridad tiene un matiz personal en su actual etapa con Ferrari. A pesar de haber mostrado avances significativos en el rendimiento de su monoplaza desde la pausa veraniega, la suerte y las decisiones arbitrales no han estado del todo de su lado.
De hecho, Hamilton continúa sin lograr su primer podio con la Scuderia en un Gran Premio. Una racha que le ha llevado a batir el récord de más carreras consecutivas como piloto de Ferrari sin un top-tres.
En el otro lado del box, su compañero de equipo, Charles Leclerc, ha demostrado la competitividad del monoplaza con siete podios esta temporada, incluyendo dos consecutivos en Austin y México.
Las controversias como la vivida en México solo añaden un obstáculo más a su ambición de alcanzar el éxito con su nuevo equipo, reforzando la urgencia de su llamado a una revisión de los procedimientos de la FIA.


