Las cosas que aguanta uno por amor (a los coches)...

Ford Probe averiado
Ford Probe averiadoSergio Ríos
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Muchas veces los coches significan más que eso para uno mismo. Es por ello que aguantamos algunas situaciones incómodas o sentimos algo al conducirlos que otras personas pueden no entender.

Los coches te pueden dar muchas alegrías, pero también más de un susto. Esto último es lo que me dio mi Ford Probe el último día que decidí salir a conducirlo. Con tantos viajes al año, no es fácil encontrar tiempo para conducir mi propio coche, pero la llegada del verano relaja mucho las cosas. Era domingo y no tenía nada pendiente que hacer, así que decidí salir. ¿Qué podría salir mal?

Decidí acudir a uno de mis tramos de montaña favoritos. Para conducir tranquilo, pero con buenas vistas. Es una ruta de una hora y media para que el coche estire bien las piernas a una media de velocidad adecuada. Todo iba bien, pero hacía mucho calor y en un momento dado todo empezó a ir mal.

Cuando ya volvía hacia mi casa, de repente vi que el testigo de fallo motor reapareció brevemente y la aguja de la temperatura empezó a subir a un ritmo alarmante. Por supuesto, sucedió en el tramo exacto de carretera en el que apenas hay arcén en el que parar, así que tuve que seguir un poco más hasta que pude encontrar un sitio. Cuando por fin lo pude hacer, abrí el capó y empezó a salir vapor. Solo era un calentón, pero con los nervios, en ese momento solo podía pensar una cosa: “Me he quedado sin coche”.

Tuve que llevar el coche a casa y esperar unos días para poder llevarlo al taller, que está colapsado en estos meses del año, pero finalmente lo pude llevar. ¿Cuál era el problema? Una obstrucción en el radiador, pero eso no es todo. Cuando ya parecía que estaba arreglado, de camino a casa desde el taller se paró el motor por completo. El culpable es el cable del delco, que al moverse corta el contacto. Media vuelta y otra vez para el taller, a ver cuándo y cómo se puede arreglar. Es parte de la experiencia de tener un clásico...

Ford Probe averiado
Ford Probe averiadoSergio Ríos

Una reflexión

¿Por qué nos tomamos tantas molestias con los coches a veces, en lugar de asumir la derrota e intentar cambiarlo por otro más nuevo y fiable? En mi caso y en el de mucha gente, por el valor sentimental, por lo que supone para uno mismo. Hasta que mi mecánico me dio algunas pistas de cuál podía ser la avería inicial de mi coche, lo pasé mal. No porque necesitara el coche, sino por lo que significa para mí. Más allá del modelo en sí, para mí representa un sueño cumplido. Es el modelo que me quise comprar durante años, aquel que me enamoró de pequeño y que me traje conduciendo a mi casa hace algo más de tres años después de muchos meses buscando. Su valor económico es el que es, pero lo sentimental es otra cosa.

Especialmente para los que nos gustan los coches, pero en general para mucha más gente, los coches no son solo un medio de transporte. Pueden representar recuerdos, sentimientos y épocas de nuestra vida. En mi caso, es así con el Probe, pero también con mi humilde Seat Córdoba. Para muchos no es nada especial, pero es mi primer coche, en el que viví mis primeros momentos al volante y al que tengo asociados muchos bonitos recuerdos.

Opel Astra 1997
Opel Astra 1997Sergio Ríos

Al final, el valor de un coche o su exclusividad es lo de menos, sino lo que representa para nosotros. Hace unos meses, en la presentación del restyling del Opel Astra, la firma alemana tuvo la idea de traer dos clásicos que también podíamos probar: un Kadett de los años 60 y un Astra de 1997. Me encantan los clásicos, así que estaba deseando conducir los dos, pero ¿cuál me hacía más ilusión conducir? El de 1997, porque un Astra 16v de 1994 fue el primer coche que tuvimos en mi familia. Conducirlo me trasladó a mi infancia por unos momentos, me trajo muchos recuerdos y me hizo muy feliz, pero para otra persona la experiencia sería diferente a la mía.

En definitiva, es curioso cómo nuestra experiencia personal con unos u otros modelos altera la percepción que tenemos de ellos y lo que podemos sentir al conducirlos. Por supuesto, habrá muchas personas que no se sientan identificadas con esto, ni mucho menos, pero se que hay otras que saben perfectamente a lo que me refiero.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor