Las 100 ovejas que ha fichado Volkswagen para pastar bajo 31.000 placas solares han sido motivo de estudio de la Universidad de Ciencias de Poznan

La firma alemana resolvió un gran problema que afectaba directamente a su fábrica a través de la ganadería.
Volkswagen se mete de lleno en el mundo animal. Y no, no es que haya sacado un modelo en su catálogo con el nombre de un animal, como puede ser, por ejemplo, el Seat León. En este caso, la marca alemana ha utilizado a unos animales para cuidar una de sus infraestructuras en suelo polaco.
El sector cada vez evoluciona más hacia lo moderno en todos los aspectos, pero en este caso una de las firmas más importantes del mercado ha demostrado que en ocasiones lo más antiguo también te puede resolver un problema. En esta ocasión ha sido a través de unas ovejas que han podido modificar su forma de generar energía y han acabado siendo motivo de un estudio universitario.
Las ovejas de Volkswagen y solución a un problema
Cada vez se da más en el sector del automóvil que todas las novedades o soluciones en los coches vienen dadas por ciertos elementos innovadores que llegan a través de la tecnología más avanzada. La inteligencia artificial parece que impera en este sector y ya queda poco espacio para la improvisación o para algo más tradicional.

Esto no es precisamente lo que ha hecho Volkswagen, pues su última maniobra se acerca más a lo tradicional que a cualquier técnica innovadora que se haya descubierto recientemente. Tanto que, lejos de utilizar robots para resolver un problema, han usado ovejas. Y estas han sido las que han solucionado el problema que tenía la firma alemana con sus placas fotovoltaicas.
Las grandes empresas se las ingenian para poner este tipo de generadores de energía en los lugares más remotos posibles, y esto en ocasiones puede acabar siendo un problema. El contratiempo que se han encontrado los alemanes no ha sido otro más natural que el crecimiento de la vegetación en la zona donde se encontraban sus placas. Esta zona tiene que estar cuidada, pues por allí se encuentra un largo cableado y materiales que hay que cuidar, así como operarios que deben pasar continuamente por dicha zona. Estos paneles no son un tema menor, pues sirven para dar energía a la fábrica alemana.
Concretamente, esta zona energética de Volkswagen se encontraba en Poznan, Polonia. En un prado de este lugar, la firma alemana junto a un total de 100 ovejas que pasarían a vivir bajo estos 31.000 paneles solares que la empresa del sector del automóvil ubicó en esta zona. Los animales no tardaron en podar el césped en cuanto crecía y, además de reducir notablemente las emisiones de esta zona, hicieron que el mantenimiento no tuviese que ser tan asiduo.

Un resultado inmediato y un estudio universitario
Al obtener tal resultado con esta maniobra tan clásica por parte de Volkswagen, la Universidad de Ciencias de Poznan ha utilizado esta maniobra para uno de sus estudios. Ha sido una maniobra perfecta que le ha supuesto un beneficio muy grande a esta gigantesca marca. Ni gastos millonarios ni la instalación de la tecnología más moderna del momento, simplemente unas ovejas colocadas en el lugar correcto.
En este trabajo universitario se centran en analizar la capacidad que tiene algo tan rural como el pastoreo en algo tan complejo como la biodiversidad. Esto segundo es muy importante para muchas empresas, y Volkswagen lo ha encontrado con este centenar de ovejas. Además, las primeras semanas con este experimento han arrojado una serie de datos que demuestran una rápida adaptación por parte de las ovejas a esta zona llena de vegetación.
Hay quien puede llegar a pensar que esto es maltrato animal, pero el análisis realizado demuestra que ocurre todo lo contrario. Pues las ovejas han favorecido hacer de esta zona un ecosistema más rico y ellas se sienten totalmente seguras en este lugar. Además, aprovechan la sombra que proporcionan las miles de placas de Volkswagen que hay en este lugar de Polonia. Ahora estas placas generan electricidad sin problema alguno, al mismo tiempo que las ovejas ayudan a la vegetación de la zona.
A la hora de crear un coche nuevo para su catálogo, los germanos pueden utilizar todo tipo de tecnologías realmente innovadoras. Pero la realidad es que la energía de su fábrica nace de una técnica totalmente rural como es la ganadería. Una jugada maestra que hace que estos generadores de energía mejoren en todos los aspectos. Nadie podía imaginar que 100 ovejas serían tan importantes para una marca de coches como Volkswagen y a sus más de 30.000 paneles solares.
