Juan José Ebenezer, mecánico, avisa: "Si no regeneras tu filtro de partículas vas a tener averías mecánicas. Puede ser que tengas una correa bañada en aceite como los PureTech y eso va a hacer que se degrade antes de tiempo"

“No tienes por qué tener averías del filtro de partículas si vas dejándolo que regenere correctamente”, señala este mecánico. Todo depende de las regeneraciones.
El filtro de partículas se ha convertido en uno de los talones de Aquiles del coche con motor de combustión. Obligatorio en todos los vehículos diésel desde hace más de 15 años, este componente está diseñado para reducir la cantidad de emisiones contaminantes que genera el coche. Sin embargo, también es un foco de averías si no se tienen en cuenta las regeneraciones que hace el sistema periódicamente. Juan José Ebenezer, mecánico que además comparte contenido en las redes sociales, avisa de la importancia de respetar las regeneraciones del filtro de partículas y cómo detectar que el motor la está haciendo.
El filtro de partículas, también conocido como DPF (Diesel Particulate Filter), es uno de los sistemas anticontaminación más importantes que incorporan los motores diésel modernos. Gracias a este dispositivo, las emisiones contaminantes de los vehículos diésel se reducen de forma significativa y pueden cumplir las exigentes normativas europeas sobre emisiones.
¿Cómo funciona el filtro de partículas?
Su función consiste en atrapar las partículas sólidas de hollín que se generan durante la combustión del gasóleo para impedir que sean expulsadas a la atmósfera a través del escape. Para ello, los gases de escape atraviesan una estructura cerámica formada por cientos de pequeños canales cuyas paredes retienen las partículas de carbono mientras dejan pasar el resto de los gases.
A medida que el vehículo circula, esa acumulación de hollín va aumentando hasta que el filtro necesita limpiarse. Es entonces cuando entra en funcionamiento el proceso conocido como regeneración. La centralita del motor eleva la temperatura de los gases de escape, normalmente mediante una inyección adicional de combustible, para quemar el hollín acumulado y convertirlo en dióxido de carbono y una pequeña cantidad de cenizas.
Este proceso se realiza automáticamente durante la conducción siempre que el motor alcance la temperatura adecuada y mantenga un régimen de funcionamiento suficiente para completar la limpieza del filtro. El problema viene dado cuando se interrumpe en repetidas ocasiones el intento de hacer la regeneración, lo que acaba generando la obstrucción del filtro y una avería con una costosa reparación.
Juan José explica en uno de sus últimos vídeos que el “coche se encarga de hacerlo solo, él se debe encargar de hacer las regeneraciones correspondientes cuando lo necesite”. Sin embargo, “el problema está en que tú no le permitas que haga esa regeneración por desconocimiento”, señala el experimentado mecánico.
La importancia de respetar las regeneraciones
Ebenezer apunta a que hay coches que cuentan con un testigo en la instrumentación que indica el momento exacto en el que el coche está realizando una regeneración del filtro de partículas. Pero no son todos los modelos los que equipan este sistema de alerta, lo que obliga a estar atento a otros indicadores que dan pistas acerca de este proceso.
“Una forma de verlo es que notes que el motor sube un poco de revoluciones”, indica el mecánico, “esto quiere decir que está empezando a regenerar”, o si “ves que sale un poco de humo por el escape con un olor peculiar”, señales de que el filtro está haciendo una regeneración, aunque Juan José indica que estos son momentos puntuales mientras se lleva a cabo la regeneración.
Juan José explica que no todas las regeneraciones tardan lo mismo, que dependen del estado en el que se encuentre el vehículo y que algunas pueden llegar a durar hasta 20 minutos. En cualquiera de los casos, si bien puedes hacer la regeneración con el motor al ralentí, lo más recomendable es circular tranquilamente “para que el coche vaya regulando solo y haga la regeneración”. El mecánico apunta a la importancia de no parar el motor en mitad de una regeneración y que lo más importante es que el proceso se realice por completo.
“Unas buenas regeneraciones van a alargar la vida de tu filtro de partículas y va a alargar la vida de tu correa bañada en aceite y del resto de componentes del motor”, explica el mecánico Juan José Ebenezer. “No tienes por qué tener averías del filtro de partículas si vas dejándolo que regenere correctamente”.
El mecánico también señala que en los coches diésel, que es el tipo de motor que equipa filtro de partículas, aunque ya hay algunos coches de gasolina que también los llevan, alcanzar la temperatura necesaria para hacer las regeneraciones es más complicado. Por eso, para alcanzar esa temperatura necesaria para hacer la regeneración se inyecta más combustible en el motor, lo que aumenta el calor en el sistema de escape hasta que logra quemar la carbonilla por pirólisis.
“Es una mecánica muy sencilla, pero que si no la dejas terminar te va a acabar costando el dinero sí o sí”, concluye Juan José.
