Jesús Dueñas, camionero español trabajando en EEUU: "A nosotros nos tratan mal, todos: la guardia civil cuando estamos en la carretera, la empresa, los otros conductores..."

Jesús Dueñas, camionero español que trabaja en EEUU
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Jesús Dueñas, profesional del transporte por carretera con años de experiencia en las rutas europeas y actualmente afincado como camionero en Estados Unidos, ha vuelto a alzar la voz para retratar de primera mano la precariedad y el agotamiento que sufren los profesionales del volante, y el trato recibido por "la empresa, otros conductores...". Su testimonio, cargado de una profunda frustración pero también de autocrítica, ofrece un análisis sin tapujos sobre cómo se desgasta a diario un sector que es fundamental e imprescindible para el funcionamiento de la economía y la sociedad.

El núcleo de las declaraciones de Dueñas gira en torno al acoso cotidiano y al ninguneo que sufren los profesionales del camión en cada etapa de su jornada laboral. En un contundente análisis sobre el entorno de trabajo al que se enfrentan en España, el profesional no deja a ningún actor fuera del foco de denuncia: "A nosotros nos tratan mal todos: la empresa, la Guardia Civil cuando estamos en la carretera, los otros conductores, cuando vamos a descargar... nos tratan mal todos todos".

Ser camionero tiene puntos negativos

Sin embargo, uno de los aspectos más humillantes descritos por el camionero se produce directamente en los puntos de destino, durante las labores de carga y descarga en los muelles de mercancías, donde a menudo se les niega el acceso a los servicios higiénicos más básicos: “No, el baño no lo puedes usar", lamenta el chófer, evidenciando la falta de empatía institucional y corporativa hacia su labor diaria.

Esta constante acumulación de presiones, sumada a la pérdida de dignidad en la profesión, actúa como un potente detonante para el abandono del oficio. "Llega un momento en que tú eres muy vocacional, todo te lo tomas con humor, pones una mejilla y pones otra, pero llega un día que dices: 'mira, a tomar por el culo todo esto', ¿sabes?, y me voy a mi casa y me pongo de carretillero en una fábrica o, yo qué sé, me hago YouTuber", declara Dueñas con indignada franqueza.

Para el profesional, abandonar la cabina deja de ser una hipótesis remota para convertirse en una alternativa real frente al cansancio acumulado. "Eso puede caber la posibilidad", advierte sobre el abandono masivo de conductores, un fenómeno que compromete directamente la continuidad del suministro logístico.

Autocrítica del colectivo del camión

Lejos de atribuir la responsabilidad únicamente a factores externos, Jesús Dueñas asume una postura sumamente autocrítica en relación con el comportamiento de los propios conductores en la carretera y en los puntos de parada. El camionero reconoce abiertamente la cuota de responsabilidad que recae sobre el gremio debido a la falta de civismo de algunos compañeros en los espacios comunes: "Mucha culpa la tenemos nosotros por no habernos comportado bien, que esa es otra, yo siempre lo digo", afirma.

A este respecto, Dueñas detalla las nefastas condiciones higiénicas en las que se encuentran muchas de las zonas habilitadas para el estacionamiento pesado: "Cuando llegas a un área de descanso y está todo lleno de botellas de meado, está todo lleno de mierda, está todo de tal... pues claro, si somos los más guarros nosotros, ¿cómo no nos van a tratar así?", cuestiona de forma tajante. Con esta reflexión, el conductor pone de manifiesto que el desprestigio social de la profesión es un problema multidimensional que exige un cambio de conducta individual por parte de los propios trabajadores.

No obstante, el fondo del conflicto radica en la profunda fragmentación que arrastra la industria del transporte. "Pero al final es todo. La culpa la tenemos entre todos y entre todos deberíamos de buscar la solución", remarca el profesional, señalando la preocupante ausencia de cohesión entre los distintos estamentos del sector. A su juicio, la división interna y los intereses contrapuestos impiden avanzar hacia acuerdos marcos que garanticen un trato digno para el trabajador: "Hay poco unión. Y todos en el mismo barco".

Dueñas insiste en que la supervivencia económica y operativa del transporte depende indispensablemente de una visión global compartida, donde empresarios, agencias y conductores se reconozcan como piezas entrelazadas de un mismo sistema: "Lo que habíamos hablado antes: el empresario, el camionero y la tal... todos dependemos y vivimos de una cosa que se llama logística o transporte. Vamos a remar todos en la misma dirección y a tirar del mismo barco, pero no hay unión".

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España