Enfrentamos el BYD Atto 3 Evo contra el Skoda Elroq 85: dos SUV eléctricos muy parecidos, en un desafío de China a Europa en toda regla

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En esta comparativa, presentamos dos coches muy similares, en un duelo en el que BYD quiere poner en aprietos a Skoda. ¿Lo consigue?
Hace ya algún tiempo se decía aquello de: Skoda, el fabricante barato de Europa del Este. Esa etiqueta es historia, y la marca perteneciente al Grupo Volkswagen está más que consolidada. El actual SUV Elroq es el coche eléctrico más vendido de la República Checa, ha obtenido excelentes resultados en las pruebas y ha ganado comparativas de AUTO BILD. Los modelos baratos procedentes de China también son cosa del pasado. Un buen ejemplo es el BYD Atto 3 Evo. Por dimensiones es un modelo del estilo del Skoda Elroq y también comparte con él una concepción eléctrica silenciosa pero potente. Según nuestras primeras impresiones al volante, está bien construido y, a simple vista, presenta un buen nivel de acabados.
Y es que BYD ha renovado recientemente a fondo el Atto 3 y lo denomina Evo. En el caso de la unidad probada, un Atto 3 Design, estamos ante un modelo equipado con un motor síncrono de 380 Nm asociado a una transmisión de una sola velocidad, tracción trasera y 313 CV de potencia. Su equivalente de 286 CV se denomina en Skoda Elroq 85 Selection. Aquí también un motor síncrono que, con unos contundentes 545 Nm de par, mueve las ruedas traseras.
Interiores: en el BYD es más digital
La información que aparece en la pantalla del conductor del Elroq es bastante pequeña, aunque el resto está muy bien organizado. Una idea elegante es el revestimiento de tela del salpicadero. El Atto ofrece una experiencia algo más digital gracias a una amplia representación cartográfica en la pantalla del conductor, y nuestra unidad trae cámara de visión periférica, con una buena resolución, de serie. El puesto de conducción está claramente orientado hacia la gran pantalla táctil, desde la que se controlan todas las funciones del vehículo, incluidos los elevalunas.
En el Elroq también se gestionan muchas funciones a través de la gran pantalla táctil, con una presentación gráfica muy cuidada, pero afortunadamente todavía conserva unos prácticos botones físicos justo debajo de ella.
Muy cómodos son los asientos delanteros del Elroq, con regulación mecánica, que ofrecen una sujeción excelente y un buen apoyo. Confortables son también los asientos del Atto que cuentan con un buen acolchado, pero apenas sujetan lateralmente. Delante se viaja con comodidad, pero no ocurre lo mismo en las plazas traseras. Aunque el Atto ofrece suficiente espacio en la segunda fila, el respaldo trasero presiona lateralmente.
Apto para adultos sin restricciones es el espacio posterior del Elroq: amplio y el confort de los asientos, impecable. El Elroq ofrece en el maletero una práctica trampilla para objetos largos y, al abatir los respaldos traseros, se consigue además una superficie de carga plana. Puede transportar 10 kilos más que el Atto, que ya admite una carga útil de unos respetables 534 kilos. A favor del BYD está su maletero de mayor capacidad (490 litros frente a los 470 del Skoda), aunque en este caso no se consigue una superficie de carga plana con los asientos plegados.
El BYD acelera y carga más rápido
El Atto 3 sale con más brío desde parado y acelera una fracción de segundo antes que su rival. Del mismo modo, el BYD recupera mejor pese a tener más de 200 kilos de peso en vacío adicionales y alcanza una velocidad máxima superior.
Y aquí aparece un aspecto especialmente importante en los coches eléctricos: el BYD carga su batería más rápidamente. Su sistema eléctrico de 500 voltios permite realizar cargas en corriente continua a una potencia de 220 kW, lo que permite llenar su batería, algo más pequeña, cuatro minutos antes que la del Elroq. El Skoda admite como máximo 165 kW y necesita 29 minutos para pasar del 10 al 80 por ciento de carga.
Sin embargo, Skoda compensa esta desventaja técnica a la hora de cargar en carretera. Sus celdas de batería sufren menos gracias a un consumo inferior, lo que se traduce finalmente en una autonomía ligeramente superior (447 kilómetros frente a los 434 del BYD). En la valoración final, naturalmente, esos pocos kilómetros de diferencia en la autonomía real apenas tienen importancia.
Comportmiento: el Elroq es más refinado, el BYD frena muy tarde
En marcha, en el caso del BYD, la sensación general es menos refinada. Y eso empieza con una operación tan sencilla como acelerar. El pedal del acelerador responde de forma imprecisa, especialmente en la transición retardada de plena carga a la retención, que hemos percibido como tardía, inicialmente desconcertante y, por tanto, molesta.
Tampoco podemos atribuir a su sistema de dirección un funcionamiento tan impecable como el del Skoda. El guiado en línea recta resulta impreciso y la dirección ofrece poca capacidad de autocentrado a alta velocidad. Aquí aparece otra pequeña debilidad: a 200 km/h se escucha un silbido excesivo alrededor de los marcos de las ventanillas laterales, aunque eso solo tiene importancia para quienes circulen por una Autobahn alemana sin límite, claro está.
Sin embargo, la mayor carencia del Atto está en su sistema de frenos. Hemos medido casi 38 metros para detenerlo desde 100 km/h (con los frenos calientes y una estabilidad que iba disminuyendo ligeramente de forma constante), una distancia equivalente a la longitud de un utilitario más que el Elroq (34,2 metros). Un efecto llamativo: los frenos delanteros del Atto 3 ya desprenden humo visible después de varias frenadas desde 100 km/h.
El Skoda completa su sensación de conducción más solvente con otras cualidades. Su suspensión filtra con mayor finura y sensibilidad, salvo ante las reacciones poco progresivas de sus grandes ruedas de 21 pulgadas, permite seguir la trayectoria con mayor precisión y su ESP actúa con mayor rapidez.
El Elroq tampoco conoce las reacciones más acusadas ante cambios de carga que insinúa el BYD durante las maniobras evasivas. Al mismo tiempo, el Elroq transmite una sensación mucho más activa, con menos tendencia a cargar el peso sobre el eje delantero y mayor agilidad, hasta el punto de permitir giros en radios más pequeños.
Conclusión
Puesto 2: BYD Atto 3 Evo. En algunos aspectos está mejor conectado y equipado, pero en marcha no resulta tan refinado como el Skoda. Y los frenos tienen mucho margen de mejor. Nota de la prueba AUTO BILD: 8
Puesto 1: Skoda Elroq 85. Buen comportamiento dinámico, confortable y, en términos generales, incluso la opción más económica. Por tanto, claro vencedor. Nota de la prueba AUTO BILD: 8,5



