He probado el Toyota Yaris 130: "Un urbano híbrido sin grandes puntos débiles"

Prueba del Toyota Yaris 130
Prueba del Toyota Yaris 130LIGV
Prueba
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

He probado el Toyota Yaris 130, un vehículo urbano con una mecánica híbrida que le ha hecho ser uno de los modelos más populares de su segmento.

Hay coches que se convierten en referentes de su segmento y el Toyota Yaris es un ejemplo de ello. El urbano japonés es todo un éxito para la marca y sigue siendo la elección de muchos conductores. Por supuesto, la fama de fiabilidad del fabricante asiático juega a su favor, pero más allá de esto ¿es un buen híbrido para el día a día?

La generación actual se lanzó en 2020 y desde entonces Toyota no ha querido cambiarlo demasiado, pero no es un coche al que se le noten demasiado los años. Su estética sigue siendo moderna y atractiva, especialmente en una configuración como la de la unidad de pruebas, con el acabado Style, una pintura perlada Rojo Emoción y unas llantas de 17” que se envuelven en neumáticos Bridgestone Ecopia.

El interior del Yaris no sigue el estilo de los modelos más recientes de la marca con un cuadro de instrumentos más elevado en el salpicadero, un volante de tamaño algo reducido y una pantalla central más grande. La disposición en el Toyota Yaris es más convencional, con una instrumentación digital de 12,3” completa y con buena visión, que se acompaña de una pantalla central de 10,5” de funcionamiento y grafismos adecuados. En general, es un habitáculo cómodo, que transmite solidez en los ajustes, aunque hay una generosa cantidad de plásticos duros que pueden no ser del agrado de todos los conductores.

Lo mejor del urbano híbrido de Toyota es, no obstante, su mecánica. Utiliza una combinación de un motor tres cilindros de 1,5 litros y un propulsor eléctrico de 62 kW. Ofrece una potencia conjunta de 130 CV, fuerza que mueve todo el conjunto con suficiente soltura y ofrece un consumo contenido. Es fácil situarse en torno a los 4,0 litros a los 100 km en un uso normal, aunque la experiencia de conducción se ve condicionada por la transmisión escogida por el fabricante japonés: un cambio e-CVT.

En la circulación urbana convencional, el Yaris se siente en su salsa. Es ágil, cómodo de manejar y muy suave en su comportamiento. Puedes moverte en modo 100% eléctrico en muchas situaciones, especialmente en aquellas en las que circulas a menor velocidad, lo que hace que los trayectos en ciudad sean de lo más agradables. Con el modo ‘B’ de la palanca, además puedes contar con una mayor retención para recargar la batería, circular más tiempo en eléctrico y casi no tener que pisar el freno.

Fuera del entorno urbano, el japonés demuestra estabilidad y un buen comportamiento dinámico en curvas, gracias a una suspensión de tarado firme y una dirección poco desmultiplicada. No obstante, el mencionado cambio puede ser algo incómodo en incorporaciones a autopista y adelantamientos, con una notable subida de las revoluciones del motor y del ruido en el habitáculo, que se acompaña de una entrega de potencia muy gradual. Fuera de esto, en el día a día es un urbano híbrido sin grandes puntos débiles y quizás por ello sigue siendo tan popular en las carreteras.

Valoración

Nota 7,5

El Toyota Yaris suma todos los puntos clave que definen a un buen urbano. Tiene un diseño moderno, un interior correcto, un comportamiento ágil y una mecánica eficiente. Su precio no es el más bajo, pero es un coche al que pocas pegas se le pueden poner.

Lo mejor

La puesta a punto del chasis, los bajos consumos y el tacto sólido.

Lo peor

El funcionamiento de la caja de cambios cuando quieres más velocidad y el precio algo elevado.

Ver sus artículos

Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor