Hace dos años no los conocía nadie y en 2026 van a tener 2.000 concesionarios en Europa. Pero la ofensiva de BYD no para aquí

De cara a 2026, BYD tiene grandes retos por delante, como duplicar su red de concesionarios oficiales en Europa o abrir nuevas fábricas de coches en el continente.
En BYD van a por todas de cara a 2026. El objetivo del fabricante de coches de origen chino es alcanzar los 2.000 concesionarios en Europa el año que viene, además de aumentar sus ventas y poner en marcha varias fábricas en el Viejo Continente. La compañía tiene un gran reto por delante, pero ha sentado las bases de un sólido crecimiento en 2025.
Y es que el gigante de los coches enchufables ha visto cómo sus ventas en Europa se han triplicado en lo que llevamos de año. En el caso concreto de España, BYD ha crecido entre enero y octubre de 2025 a un ritmo del 497%, lo que se traduce en 19.423 unidades matriculadas mientras que en el mismo período del año pasado apenas llegaba a las 3.250.
El crecimiento también es importante en Europa como mercado. BYD ha visto cómo sus ventas se han disparado en un 280% entre enero y septiembre de este año, con 80.807 unidades matriculadas, unas cifras que le han valido para consolidarse como la primera opción entre los compradores de coches eléctricos en diferentes mercados clave, lo que supone a su vez superar a Tesla en varios meses.
La hoja de ruta de BYD para 2026
No obstante, y a pesar de este importante crecimiento, BYD se ha fijado una hoja de ruta muy ambiciosa para este próximo año 2026 donde espera seguir aumentando sus ventas, duplicando el número de concesionarios disponibles y convenciendo al comprador europeo, uno de los más exigentes en cuanto a calidad y durabilidad se refiere.
“Para ganar en Europa, hace falta proximidad”, asegura María Grazia Davino, directora regional de BYD para Europa, tal y como informan desde El Periódica de la Energía. Y para conseguir se necesita “inversión, conocimiento del mercado, recursos humanos e industriales y una apuesta auténtica a largo plazo”.
Estos son los pasos que deberá dar la marca china si quiere convertirse en la opción prioritaria entre los conductores que busquen coches electrificados en Europa. BYD está presente en 29 mercados de la región y cuenta con el respaldo de alianzas con socios y distribuidores locales.
Pero para cumplir con sus objetivos, deberán hacer crecer su red comercial y, sobre todo, su fuerza productiva en Europa. Para ello, la marca tiene previsto inaugurar una gran fábrica en Szeged (Hungría), la cual se encargará de construir coches de pasajeros y que pondrá en marcha sus líneas de montaje en los próximos meses.
Esto permitirá reducir la dependencia de China y, a su vez, sortear los temidos aranceles a las importaciones de vehículos eléctricos procedentes del país asiático que Europa tiene actualmente en marcha.
¿Una nueva fábrica en España?
BYD ya trabaja en la apertura de una nueva fábrica en Turquía para 2026 y ha fijado el objetivo en España para iniciar la construcción de una nueva megafactoría, la que sería su tercer gran planta de producción de automóviles en Europa y que podría acabar en territorio español.
Si bien por ahora no se ha confirmado de forma oficial, todos los informes sitúan a España como la gran favorita para BYD por su mano de obra competitiva, la red de energías limpias y una posición geográfica privilegiada para abastecer a Europa Occidental y al norte de África. En Cataluña ya han movido ficha para que la fábrica de BYD se instaure en Tarragona.
Más allá del año 2026, la compañía asiática tiene fijado 2028 como el año en el que podrían alcanzar las ventas plenas de vehículos BYD ensamblados en Europa, momento en el que se espera que las tres fábricas hayan alcanzado su máximo rendimiento productivo.
Por supuesto, esta estrategia para 2026 y los próximos años no se sustentaría sin una oferta de vehículos acorde. Es por ese motivo que la marca ha renovado varios de sus coches en los últimos meses y ha introducido nuevos modelos en el mercado europeo, como el BYD Dolphin Surf, un eléctrico bastante económico, o el BYD Seal 6 DM-i, un nuevo híbrido enchufable.
Y por si todo esto no fuera suficiente, en BYD también piensan en formas de facilitar la transición al vehículo eléctrico en el continente europeo. Uno de los objetivos más ambiciosos es el despliegue de estaciones de carga de alta potencia en cientos de ubicaciones repartidas por toda Europa, lo que sin duda ayudará a ese cambio hacia la movilidad eléctrica.
2026 se presenta como un año repleto de desafíos para BYD, que tiene el gran objetivo de seguir creciendo en Europa a la vez que se consolida como una de las marcas de referencia dentro del segmento de vehículos enchufables.
