La Guardia Civil indica cómo usar correctamente el cinturón de seguridad durante el embarazo. También si se debe o no desconectar el airbag

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La colocación del cinturón para una embarazada es ligeramente diferente a la de alguien que no lo sea, tiene ciertas características específicas.
En pleno 2026 no habría que recordar a nadie que ponerse el cinturón de seguridad es obligatorio. Simplemente, con la información que hay, todo usuario debería ponérselo por su salud. Lo que ocurre es que no todos tienen que ponérselo de la misma manera, algo particularmente evidente si hablamos del uso del cinturón de seguridad por embarazadas.
Durante el embarazo, la zona del vientre de la mujer aumenta considerablemente de tamaño y es precisamente sobre éste por donde normalmente pasa el cinturón, pero es algo que hay que evitar. La colocación es clave cuando se está embarazada, para proteger tanto a la madre como al feto, y la Guardia Civil ha vuelto a recordar cómo es la manera correcta de hacerlo.
En su cuenta oficial de Instagram, la benemérita ha publicado un vídeo hablando sobre el tema. En el post figura: “La Guardia Civil indica cómo usar correctamente el cinturón de seguridad durante el embarazo. También si se debe o no desconectar el airbag. Usar correctamente el cinturón de seguridad durante el embarazo es fundamental para proteger a la madre y al bebé”.
En el clip se puede ver a un agente mostrando cómo colocar correctamente el cinturón en el caso de estar embarazada: “La parte superior iría apoyada en el hombro sin rozar el cuello, bajando diagonalmente pasando entre los dos senos sin apoyarse en ninguno de los dos y finalmente acabaría rodeando el abdomen. La cinta baja iría pegada lo más posible a la parte ósea de la cadera y ninguna de las cintas debería quedar con holgura”.
“Además, también podemos regular la distancia del asiento hacia el volante. Debemos recordar que no debemos desactivar el airbag y también que la Dirección General de Tráfico recomienda que a partir de la semana 30 de gestación la embarazada vaya siempre acompañada”, añade.
Y es que es una creencia popular la de que, en el caso de una embarazada, es buena idea desactivar el airbag porque, en caso de activarse éste, podría causar daños. Sin embargo, es todo lo contrario, porque la bolsa de aire va a ser mejor que el salpicadero o, en el caso de ir al volante, un impacto directo contra éste.
También, por la condición de la embarazada, es posible que se intente evitar que el cinturón apriete, pero es necesario que el cinturón vaya lo más pegado a la persona que sea posible, porque así garantizará su sujeción correcta. Así, una vez abrochado, conviene tirar de él para comprobar que tenga su correcto ajuste.
Es por eso que es recomendable no conducir con el abrigo puesto (mejor usar asientos calefactables o la calefacción para calentar el ambiente) y tampoco es recomendable el uso de pinzas en el cinto para que no apriete.
La correcta colocación del cinturón es clave para que no se produzca el llamado “efecto submarino”. Este consiste en que el cuerpo, si no está bien sujeto por el cinturón, presiona el asiento hacia abajo y llega a deslizarse por debajo de la banda horizontal del cinturón de seguridad.
Para evitar el efecto submarino hay que colocar bien el cinturón y sentarse correctamente. En el caso de las embarazadas, esto se consigue situando la banda horizontal por debajo del vientre y apoyada en la cadera.
Es un punto al que hay que prestar especial atención, ya no solo por parte de las embarazadas, si no de cualquier tipo de usuario, porque puede tener consecuencias muy negativas: al no sujetar bien, deja que el cuerpo continúe su movimiento hacia adelante y aumenta el riesgo de chocar contra el volante o el salpicadero; hace presión sobre el abdomen, lo que puede generar lesiones internas graves; y también, al deslizarse, puede resultar en que se estrelle contra la parte baja del habitáculo.
Una vez nazca el bebé, la situación cambia. Siempre tendrá que ir en el coche a bordo de una sillita (previenen hasta el 90% de las lesiones derivadas de un accidente para un infante), pero es importante saber que las hay específicas para cada talla y peso y que, conforme vaya creciendo habrá que ir cambiando.
En cualquiera de los estadios si que hay ciertas recomendaciones comunes. La principal es que vayan en el asiento trasero, pero si es un coche biplaza y va en el del copiloto, hay que desactivar el airbag. Además, es recomendable que, hasta que sea posible por cuestión de tamaño, el bebé vaya siempre a contramarcha, porque es una posición más segura ya que le protege más de los impactos frontales.

