La Guardia Civil da un "Truco Pro": abrochar los cinturones traseros aunque los asientos vayan vacíos, con lo que "evitarás que la carga acabe en el interior del vehículo"

La Guardia Civil recomienda abrochar los cinturones traseros del vehículo por esta razón
La Guardia Civil recomienda abrochar los cinturones traseros del vehículo por esta razón

Las autoridades comparten un vídeo en redes sociales para difundir algunos trucos de seguridad vial para este verano.

La seguridad vial es una de las mayores preocupaciones de las autoridades de tráfico, que constantemente buscan concienciar a los conductores sobre la importancia de adoptar hábitos preventivos al volante. En esta ocasión, la Guardia Civil ha sorprendido a los usuarios de las redes sociales al compartir un consejo de seguridad tan sencillo como desconocido para la gran mayoría de la población. 

A través de un video divulgado en su cuenta oficial, una agente del cuerpo de seguridad del Estado ha revelado una recomendación que consiste en dejar abrochados los cinturones de las plazas traseras del coche de manera permanente, independientemente de que dichos asientos viajen sin pasajeros.

El objetivo fundamental de esta insólita recomendación no es otro que salvaguardar la integridad de quienes viajan en la parte delantera mediante una barrera física de contención. La agente explica detalladamente que en el supuesto de sufrir una colisión o un impacto brusco contra otro vehículo o un obstáculo en la vía, el peso de las maletas, paquetes y bultos que transportamos habitualmente en el interior del maletero tiende a proyectarse de forma extremadamente violenta hacia adelante debido a las leyes físicas de la inercia.

Cuando este fenómeno físico ocurre, la fuerza del impacto generado por el equipaje puede llegar a ser de tal magnitud que es capaz de ceder, doblar o directamente tumbar los respaldos de los asientos posteriores, permitiendo que toda la carga almacenada en la parte trasera del automóvil acabe invadiendo de forma descontrolada el interior del habitáculo.

Al abrochar los cinturones de seguridad de los asientos de atrás, aunque nadie vaya sentado en ellos, los tirantes y el mecanismo de anclaje de los propios cinturones actúan como un arnés de refuerzo estructural que incrementa notablemente la resistencia de los respaldos frente a los golpes. De este modo, al quedar cruzados sobre los asientos vacíos, los cinturones añaden un soporte adicional crucial que reduce al mínimo el riesgo de que la estructura del asiento venza por culpa de la presión mecánica ejercida por los objetos que se encuentran almacenados justo detrás. 

Este consejo cobra una relevancia vital, especialmente en períodos festivos o de vacaciones, momentos del año en los que los automóviles circulan habitualmente mucho más cargados debido a los desplazamientos largos y los viajes familiares. La Guardia Civil aprovecha este espacio de difusión digital para recordar asimismo que la correcta colocación del equipaje dentro del espacio destinado para ello es fundamental para garantizar una conducción estable y segura. 

La norma de seguridad primordial en este sentido pasa por colocar siempre los bultos y maletas de mayor peso y volumen en la zona baja del maletero, situándolos lo más pegados posible al suelo y directamente contra el respaldo de los asientos de atrás. Con esta técnica de estiba, no solo se consigue mantener el centro de gravedad del coche en una posición baja y equilibrada, lo que mejora drásticamente la estabilidad general durante la marcha, sino que también se optimiza la absorción de las fuerzas en el caso indeseado de experimentar una deceleración imprevista.

Por otra parte, desde el cuerpo de la Benemérita se hace especial hincapié en la peligrosidad extrema que representa llevar cualquier tipo de objeto suelto en las bandejas traseras o sobre los propios asientos del habitáculo. Elementos cotidianos que pueden parecer inofensivos, tales como un teléfono móvil, una botella de agua medio llena, un libro o un simple bolso, duplican o triplican su masa real en cuestión de milisegundos cuando se produce un frenazo súbito o un choque circulando a velocidades de autovía. 

Un bulto pequeño que pesa apenas unos gramos en condiciones normales puede transformarse por efecto de la aceleración en un proyectil letal que sale despedido hacia adelante con una potencia desmedida capaz de ocasionar heridas craneales graves a cualquiera de los ocupantes.

Objetos situados en la luna trasera
Objetos situados en la bandeja de la luna trasera

A través de iniciativas de comunicación dinámicas y cercanas como la publicada en su perfil de Instagram, las fuerzas de seguridad buscan que la ciudadanía interiorice pequeños rituales diarios que transformen por completo la cultura de la prevención vial en nuestro país. Gestos que apenas requieren unos segundos antes de iniciar la marcha marcan de forma clara la diferencia en las estadísticas de siniestralidad. 

Al final del día, la seguridad en la carretera se compone de la suma de múltiples factores y conductas responsables donde cada pequeño detalle cuenta y donde un simple truco profesional puede evitar tragedias mayores en el asfalto.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España