La Guardia Civil y la Aduanera de la Agencia Tributaria han interceptado 117 coches en el Puerto de Algeciras. Fueron robados en EE.UU. e iban a África para ser vendidos

El precio de los vehículos intervenidos a lo largo de seis meses era de 6,5 millones de euros, ya que eran premium y de marcas de lujo.
Los cuerpos de seguridad del estado se han anotado un punto importante contra las redes de robo y tráfico de vehículos. La Guardia Civil, junto con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, ha informado recientemente de una importante operación desarrollada en el puerto de Puerto de Algeciras (Cádiz) en la que se han recuperado 117 vehículos robados procedentes de Norteamérica durante los últimos seis meses.
La acción se ha llevado a cabo por la Unidad de Análisis de Riesgo (ULAR), que agrupa a guardias civiles de la Compañía de Fiscal y Fronteras del puerto de Algeciras y funcionarios de Vigilancia Aduanera. Esta unidad se encarga a diario del análisis, control, identificación e inspección de contenedores que tienen como destino o tránsito España desde Norteamérica.
Gracia a esa labor rutinaria se detectó un incremento en el envío de vehículos desde EE. UU. y Canadá con destino final en países del norte de África, algo que hizo que saltaran las alarmas, puesto que no es algo muy común.
Fue en el pasado mes de abril cuando la operación empezó a dar sus frutos, ya que se recuperaron inicialmente 16 vehículos robados procedentes de Canadá. Esto hizo que se implantara un sistema de vigilancia especial que permitió, posteriormente, interceptar otros 85 vehículos robados también procedentes de ese país.
En su conjunto, los 117 vehículos tienen un valor estimado superior a 6,5 millones de euros, según la Guardia Civil. Entre los vehículos recuperados figuran modelos de alta gama y de lujo de marcas como Acura, Audi, BMW, Cadillac, Chevrolet , Jaguar, Land Rover, Lexus, Mercedes-Benz y Toyota.
Este tipo de redes de robo son bastante habituales y siempre apuntan a vehículos de alta gama, como demuestra otro ejemplo reciente, en el que benemérita también interceptaron 18 vehículos (16 procedentes de Norteamérica y 2 de Europa), que entre todos sumaban un valor de 1,5 millones de euros, destacando un Rolls-Royce valorado en torno a los 300.000 euros.
El modus operandi detectado es relativamente simple, pero eficaz. Consiste en el robo de vehículos en Norteamérica, tanto en Estados Unidos como en Canadá, que luego se transportan en contenedores por vía marítima a través del Atlántico, para su posterior embarque con destino al norte de África. Una vez en el continente africano, las redes criminales implicadas modifican los vehículos para introducirlos en el mercado local o regional.
Lógicamente, los contenedores se utilizan para enmascarar la mercancía real, ya que los vehículos cargados son declarados como otro tipo de bienes. Sin embargo, la ULAR, gracias a su análisis de riesgo, detecta cuando la declaración no se corresponde con la carga real y procede a la inspección física del contenedor, interceptando muchos automóviles robados, aunque no todos.
Una vez son detectados, los vehículos se devuelven en contenedores y por vía marítima a sus países de origen para ser entregados a sus legítimos propietarios.

En esta operación ha sido clave la cooperación internacional, pues han intervenido diversas organizaciones: el Algeciras del US Customs and Border Protection (CBP) y el National Theft Crime Center (NTC) de Estados Unidos.
La Agencia Tributaria explica en su comunicado que se “ha mantenido un contacto constante con las autoridades de Estados Unidos y Canadá, garantizando el flujo de la información en ambos sentidos. Esta colaboración ha permitido la detección de los vehículos en el último punto de control estratégico antes de cruzar el Estrecho”.
El organismo considera que la operación ha supuesto un duro golpe para las organizaciones mafiosas detrás de estas tramas, puesto que ha sido continuada, interrumpiendo su funcionamiento durante un periodo bastante largo; y por el valor de los coches incautados, más de 6,5 millones de euros que no podrán rentabilizar.
La posición de España es clave en el entramado, ya que el hecho de que estas redes operen entre Norteamérica, España (o más bien el puerto de Algeciras como punto de tránsito) y el norte de África permite un esquema logístico complejo en el que el país español funciona como plataforma de tránsito.
Nuestro país no es más que un punto de enlace antes de que los coches robados sean llevados a la parte final del proceso, pero es un paso necesario que las organizaciones tienen que dar, así que es un punto crítico en el que las autoridades pueden interrumpir las actividades delictivas.
Recientemente también se ha hecho pública la operación Mahitili, en la que la Guardia Civil ha interceptado el envío de 6 vehículos robados en Italia, que después eran modificados en Francia y trasladados a España para luego pasar a África, donde eran vendidos. Estaban valorados en 285.000 euros.

