El Gobierno anuncia que “sigue trabajando” para hacer posible el impuestazo al diésel y no perder las subvenciones europeas

El famoso impuestazo al diésel vuelve a escena. El Gobierno continúa trabajando para activar esta medida que le permitiría acceder a los fondos europeos.
El diésel como combustible sigue siendo foco económico tanto a nivel europeo como a nivel nacional. El acceso a miles de millones de euros en subvenciones europeas para España depende de que la medida conocida como el impuestazo al diésel salga adelante, algo en lo que Carlos Cuerpo, ministro de Economía, ha afirmado que el Gobierno “sigue trabajando” para hacerlo posible.
El Ejecutivo ha tomado una decisión que marcará el rumbo económico de España en los próximos años. El Gobierno va a renunciar a más de 60.000 millones de euros en préstamos procedentes del Plan de Recuperación europeo. No obstante, tratará de salvar el resto de las subvenciones a las que puede aspirar con una medida que afecta directamente al precio del gasóleo.
Así lo ha aprobado el Consejo de Ministros, que solo solicitará 22.800 millones de los 83.160 millones que estaban a su disposición. La renuncia supone prescindir del 70% de esa línea de financiación, diseñada por la Unión Europea para impulsar la transformación económica tras la pandemia.
España peleará por lograr activar el impuestazo al diésel
A cambio, el Ejecutivo quiere asegurarse el acceso a todas las subvenciones, que suman cerca de 80.000 millones de euros, aunque hasta ahora solo ha logrado captar 55.000 millones. Y para conseguir el 100%, el ministro de Economía ha dejado claro cuál será el movimiento del Gobierno: intentar equiparar la fiscalidad del diésel a la de la gasolina, tal y como España se comprometió en su propio Plan de Recuperación.
Bruselas mantiene retenidos varios desembolsos porque España no ha cumplido con condiciones que el propio Gobierno incluyó como requisito indispensable para recibir el dinero de los fondos europeos. Una de ellas es la subida del impuesto al diésel. Cuerpo reconoció que el Ejecutivo “sigue trabajando” para hacerlo posible antes de que venza el nuevo plazo fijado por la Unión Europea “a finales de enero”.
La falta de apoyos parlamentarios ha impedido hasta ahora activar este compromiso. Pero el Gobierno no quiere renunciar a ninguna de las subvenciones restantes, y según el ministro, la prioridad es conseguir “el 100% de las ayudas”. Subir el precio del diésel se convierte así en una pieza clave para intentar salvar las condiciones que aún están pendientes.
Todo este giro se enmarca en la llamada Adenda del Plan de Recuperación, una revisión completa del programa que España presentará a Bruselas con el objetivo de “maximizar” los fondos antes de agosto de 2026. Esa es la fecha límite para cumplir todas las condiciones que permiten desbloquear tanto subvenciones como préstamos.
Según explicó Cuerpo, en esta actualización se revisan 160 medidas previamente comprometidas. Además, se incluye un conjunto de actuaciones para “simplificar la burocracia” y acelerar el reparto del dinero que ya está asignado, pero aún no ha llegado al tejido productivo.
Medida estrella para conseguir fondos europeos
No es la primera vez que el famoso impuestazo al diésel es parte de la actualidad económica de España. Ya sonó a finales del año pasado como una de las medidas que podría entrar en vigor este 2025. Sin embargo, la medida finalmente no acabó recibiendo el visto bueno y a principios de este año quedó “olvidada”.
Esta medida aumentaría el coste de este carburante al equipararlo con el de la gasolina, lo que supondría que los conductores tendrían que pagar una media de 5 euros más en cada repostaje. Para las arcas públicas, implicaría una recaudación de unos 4.500 millones de euros, entre reducción de gastos y subida de los ingresos, el equivalente al 0,3% del PIB.
La entrada en vigor del impuestazo al diésel supondría una subida del precio de este carburante que rondaría los 11 céntimos por litro repostado una vez se aplique el IVA, que en los carburantes es del 21% y que gira sobre el precio total, incluyendo los Impuestos Especiales como el de hidrocarburos.
Actualmente, el precio del litro de diésel en España se sitúa, de media en 1,43 euros, mientras que el de la gasolina de 95 octanos se encuentra en 1,48 euros.
Añadiendo esos 11 céntimos de euro por litro al precio del diésel, estaríamos en cifras que superarían al de la gasolina, pasando a costar unos 77 euros llenar un depósito de diésel de 50 litros (basándonos en los precios actuales), mientras que llenar un depósito de la misma capacidad, pero de gasolina, costaría a los conductores una media de unos 74 euros.
Medidas como esta subida de impuestos tan agresiva al diésel supone un impacto directo en los precios de los bienes de consumo, un agravamiento de la inflación y mayores dificultades para la economía familiar de los españoles.
