Lo estamos haciendo mal, pero la DGT hace la vista gorda. Ponemos las luces de emergencia cuando llegamos a un atasco

Según el Reglamento General de Circulación, usar las luces de emergencia cuando llegamos a un atasco no es lo correcto, aunque la DGT no va a multarte por ello.
Las normas de tráfico pueden ser claras en la mayoría de posibles escenarios. El Reglamento General de Circulación establece qué hacer en cada situación y su incumplimiento suele estar sancionado con multas y, dependiendo de la infracción, con la pérdida de puntos del carné de conducir. Pero también hay algunos vacíos legales como el uso de los intermitentes de emergencia en los atascos.
Imagina que vas circulando por una autopista dentro de los límites legales de velocidad. De repente, a lo lejos compruebas que el tráfico se ralentiza. Se está originando un atasco, por lo que debes aminorar la marcha hasta tal punto que, en muchas ocasiones, llegas a detenerte por completo.
¿Qué es lo primero que haces en estos casos después de pisar el pedal del freno? Activar las luces de emergencia del coche, o lo que es lo mismo, los cuatro intermitentes. Los conductores asociamos estas luces intermitentes con una alerta de una situación de peligro, lo que nos lleva a todos a extremar las precauciones y a seguir ese patrón de activar el warning para avisar a los que viene por detrás.
¿Qué dice la normativa al respecto?
Sin embargo, y aquí viene lo más interesante, en el Reglamento General de Circulación no figura en que debamos hacer esto ante una situación de peligro como puede ser un atasco de tráfico. De hecho, dice cómo actuar en estos casos, pero en ningún momento se establece que se deban usar los cuatro intermitentes del coche.
El apartado C del artículo 109 del Reglamento General de Circulación dice: “La intención de inmovilizar el vehículo o de frenar su marcha de modo considerable, aun cuando tales hechos vengan impuestos por las circunstancias del tráfico, deberá advertirse, siempre que sea posible, mediante el empleo reiterado de las luces de frenado o bien moviendo el brazo alternativamente de arriba abajo con movimientos cortos y rápidos”.
¿Qué quiere decir esto? Que la forma correcta de actuar ante un atasco cuando empezamos a aminorar la marcha es pisar repetidamente el pedal de freno para que las luces traseras del vehículo se enciendan y apaguen repetidamente como señal de alerta a otros conductores. Vamos, lo que hacen los intermitentes de emergencia, pero con las luces de freno.
Además, la norma dice que debemos sacar el brazo por la ventanilla y realizar movimientos rápidos y cortos de arriba hacia abajo. Ahora bien, ¿es seguro hacer esto en una situación de riesgo como una frenada fuerte en la que podrías pasar de ir a más de 100 km/h a estar completamente parado?
Fuera de toda lógica
La lógica dice que no. Y en realidad, lo más conveniente en este caso es mantener las dos manos en el volante con firmeza para asegurarnos de que no perdemos el control del vehículo en una frenada tan repentina.
Lo que no parece tener mucho sentido es que debamos dosificar la frenada pisando y levantando el pie del pedal del freno para que las luces traseras parpadeen varias veces. Cada segundo que no pisamos el pedal, son metros que estamos avanzando sin reducir la velocidad, lo que puede acabar en una colisión.
Por si esto (frenar intermitentemente) no fuera suficiente, el Reglamento General de Circulación dice que, alternativamente, debemos bajar la ventanilla para sacar el brazo y hacer señales verticales a otros conductores. Esto implica soltar el volante con la mano izquierda, buscar el botón del elevalunas y esperar a que baje la ventana lo suficiente para que quepa el brazo. Y no hablemos de si tu coche no tiene elevalunas eléctricos…
Y todo esto contrasta con otro aspecto curioso. Muchos coches modernos activan los intermitentes de emergencia cuando se realiza una frenada intensa como medida de alerta a otros conductores con el objetivo de evitar un posible alcance. Vamos, que los coches hacen automáticamente lo que los conductores hacemos cuando activamos el warning, aunque la norma sea otra.
Una norma que requiere una actualización
Esta norma tiene sentido en el contexto en el que se redactó. Probablemente, este contexto contemplaba coches que no estaban equipados con ABS (obligatorio en vehículos nuevos desde 2004), por lo que cobra algo de razón si, además de alertar a otros conductores con las luces de freno, evitamos que las ruedas se bloqueen al pisar con fuerza el pedal central.
Hoy no tiene lógica alguna actuar así. No obstante, la norma dice “siempre que sea posible”, por lo que no te van a multar en caso de que no lo sigas al pie de la letra. La DGT tampoco va a denunciarte por alertar de la presencia de un atasco utilizando los intermitentes de emergencia, que en actualidad es algo bastante más lógico y un mensaje muy extendido entre los conductores.
