Eso no lo viste venir: la última empresa en ofrecer renting a particulares es Movistar, pero no ofrece cualquier coche

Cartel promocional Movistar de su servicio de alquiler de coches
Cartel promocional Movistar de su servicio de alquiler de coches

La empresa de telefonía ofrece un nuevo servicio de alquiler de vehículos eléctricos de altas prestaciones a particulares.

Movistar, una marca históricamente vinculada a las conexiones telefónicas, la fibra óptica y los contenidos televisivos, lleva ya varios años diversificando su catálogo de servicios para transformarse en un proveedor integral para el hogar, ofreciendo desde alarmas de seguridad hasta seguros o sistemas de energía solar. Sin embargo, su última propuesta comercial rompe todos los moldes previos y apunta directamente al garaje de los consumidores.

La compañía telefónica no tenía suficiente con el exitoso modelo de renting de teléfonos móviles, tabletas y ordenadores portátiles que lleva aplicando de forma masiva desde hace varias temporadas entre su cartera de clientes. Ahora, aprovechando esa madurez operativa y la confianza de millones de usuarios en sus sistemas de suscripción mensual, ha decidido trasladar exactamente la misma filosofía financiera al sector automovilístico

Lo verdaderamente llamativo de este desembarco no es solo el cambio de sector en sí mismo, sino el tipo de producto por el que han apostado de manera exclusiva. Movistar no ha diseñado un catálogo masivo repleto de vehículos convencionales de combustión interna para competir de forma genérica con las grandes empresas de alquiler a largo plazo, sino que ha seleccionado una gama muy específica de vehículos puramente eléctricos pertenecientes a tres de los fabricantes más influyentes y dinámicos del panorama internacional actual, como son BYD, Kia y Tesla.

Panel de alquiler de vehículos de Movistar
Panel de alquiler de vehículos de Movistar

Esta alianza estratégica sitúa a la operadora en una posición vanguardista frente al consumidor tecnófilo. Al centrar sus esfuerzos comerciales únicamente en coches eléctricos de última generación, Movistar busca captar a un perfil de cliente urbano y concienciado con la sostenibilidad, pero que al mismo tiempo se siente abrumado por las elevadas barreras económicas de entrada que supone la compra directa de un coche de baterías en la actualidad. 

El modelo de renting para particulares se presenta así como la solución perfecta, permitiendo disfrutar de la tecnología más avanzada del mercado automotriz mediante el pago de una cuota mensual fija y cerrada que elimina por completo las incertidumbres asociadas a la depreciación del vehículo, el coste de los mantenimientos obligatorios o el precio de las pólizas de seguro.

La inclusión de firmas tan punteras como Tesla y BYD en la oferta comercial de una empresa de telecomunicaciones es un síntoma inequívoco de cómo están cambiando los canales de distribución tradicionales. Tesla continúa siendo el referente indiscutible y el espejo en el que se mira toda la industria de la movilidad eléctrica a nivel global, atrayendo a conductores que buscan el máximo rendimiento de software. 

Por su parte, el gigante asiático BYD representa la alternativa más sólida y tecnológica del momento, ofreciendo un despliegue de innovación y diseño que está conquistando los mercados europeos a un ritmo vertiginoso. Al sumar a Kia en esta ecuación, Movistar introduce un componente de equilibrio perfecto, respaldado por una marca tradicional coreana que ha sabido realizar una de las transiciones hacia la electromovilidad más aplaudidas y fiables del sector, con modelos polivalentes de enorme aceptación.

Para el cliente particular de Movistar, este nuevo servicio se gestionará de una manera muy similar a cómo se contrata cualquier otra modalidad de su ecosistema digital. La operadora confía en que la simplicidad del proceso de contratación y la unificación de servicios bajo una marca de total confianza supongan un argumento de peso frente a las financieras tradicionales de los propios fabricantes de coches. 

En un contexto económico donde los jóvenes y las nuevas familias priorizan el pago por uso frente a la propiedad a largo plazo, disponer de un coche eléctrico premium con todo incluido a través de la misma compañía que provee el internet de casa es una propuesta tan inusual como tentadora. 

El usuario ya no tiene que preocuparse por las complejas gestiones que tradicionalmente conllevaba estrenar un coche, ya que la cuota cubre desde los impuestos de matriculación hasta las revisiones preventivas en talleres oficiales y el cambio de neumáticos.

Este movimiento estratégico también responde a una necesidad imperante por parte de Movistar de generar nuevas vías de ingresos en un mercado de telecomunicaciones que da claros síntomas de saturación y donde la guerra de tarifas baratas estrecha cada vez más los márgenes de beneficio de las conexiones tradicionales. 

 No cabe duda de que el sector del renting del automóvil en España asiste a un cambio de paradigma sin precedentes, donde los rivales ya no son solo las empresas de alquiler de toda la vida, sino colosos tecnológicos capaces de poner un coche eléctrico de alta gama en la puerta de tu casa con la misma facilidad con la que te envían un dispositivo telefónico de última generación.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España