Con sus 1.385 CV, el Koenigsegg CC850 cuesta 3.500.000 euros, cifra que no ha impedido que su freno de mano tenga un defecto

Koenigsegg CC850
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El Koenigsegg CC850 es un hiperdeportivo de alto nivel, pero ni por esas se libra de una llamada a revisión que afecta a siete coches.

Cualquiera podría pensar que pagar 3,5 millones de euros por un coche garantiza una obra maestra del mundo del automóvil, pero ni aún con esas cantidades estos vehículos están completamente libres de problemas. El Koenigsegg CC850, uno de los deportivos más exclusivos del fabricante sueco, se ha visto obligado a pasar por una llamada a revisión en Estados Unidos debido a un fallo en el funcionamiento de su freno de mano eléctrico. 

El problema afecta a las siete unidades del modelo, algo lógico porque su producción es muy limitada, correspondientes a los años 2025 y 2026 entregadas en el mercado estadounidense, según el informe presentado por la propia marca ante la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA).

Se trata de un inconveniente, pero la parte buena es que solucionarlo es bastante sencillo, porque pasa por una actualización gratuita del software, que puede instalarse de forma inalámbrica o en un concesionario autorizado.

Según explica la documentación oficial, el freno de mano electrónico puede no funcionar cuando el motor está en marcha y la transmisión está en la posición de marcha atrás. De esta manera, si el conductor sale del vehículo sin mantener pisado el pedal del freno y el coche se encuentra en una superficie inclinada, existe el riesgo de que comience a desplazarse sin que nadie lo controle.

El Koenigsegg CC850 tiene un problema con el freno

No es algo a priori grave, pero si se está en una cuesta y hay mucha pendiente, puede acabar cogiendo velocidad, hasta el punto de producir lesiones si atropella a alguien, por no mencionar los daños que puede sufrir el propio coche, que no deben ser baratos de reparar.

La investigación sobre el problema comenzó el pasado 12 de octubre, después de que la compañía recibiera información sobre un CC850 que se había movido tras intentar activar el freno de estacionamiento. El conductor había dejado el motor en marcha, seleccionado la marcha atrás y salido del vehículo mientras se encontraba en una cuesta, lo que si todo funcionase como debiera, no debería haber supuesto ningún problema.

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Koenigsegg abrió una investigación interna ese mismo día y, tras realizar pruebas y evaluar los hechos, decidió iniciar una llamada a revisión voluntaria.

El siguiente paso para la marca es actualizar el software de control del freno de estacionamiento de todos los vehículos afectados sin coste para sus propietarios. Además, como la intervención podrá realizarse mediante una actualización inalámbrica (OTA), tampoco supondrá demasiada molestia para los afectados. La notificación oficial a los propietarios está prevista para finales de octubre, según figura en la documentación de la NHTSA.

Un motor V8 biturbo de 1.385 CV y una caja de cambios única

Las llamadas a revisión son muy comunes, pero llama la atención que se de también en un vehículo de la categoría del CC850, que no solo vale 3,5 millones de euros, si no que también es un modelo tremendamente exclusivo (su producción está limitada a 70 unidades) y tiene una complejidad técnica enorme.

El coche fue presentado en 2022 como homenaje al CC8S, el primer modelo de producción de la compañía, y también para conmemorar el vigésimo aniversario de su fabricación y el 50 cumpleaños de su fundador, Christian von Koenigsegg.

Su sistema de propulsión integra un motor V8 de gasolina de 5,0 litros con dos turbocompresores, que entrega 1.185 CV cuando utiliza gasolina convencional y alcanza los 1.385 CV con combustible E85. El par máximo llega a 1.385 Nm a 4.800 revoluciones por minuto, mientras que la potencia máxima se obtiene a 7.800 rpm y el régimen de giro alcanza las 8.500 rpm. 

Pero su hay un elemento particular en su apartado mecánico, ese es su transmisión. El sistema Engage Shift System (ESS) combina una experiencia de cambio manual de seis velocidades, con pedal de embrague y palanca física, con una transmisión automática de nueve relaciones denominada Light Speed Transmission, algo que en los últimos meses han intentado copiar otras marcas.

Son solo ejemplos de nivel de excelencia técnica que tiene el hiperdeportivo, lo que hace que el problema del freno sea todavía más llamativo, pero hay muchos más rasgos que son propios única y exclusivamente de la élite del mundo del motor.

El CC850 cuenta con un monocasco de fibra de carbono con núcleo de aluminio, la carrocería combina fibra de carbono y Kevlar, dispone suspensión con sistema hidráulico que permite elevar el coche para superar obstáculos, las llantas de aluminio forjado tienen 20 y 21 pulgadas, monta un sistema de frenos con discos carbocerámicos ventilados de 410 mm en el eje delantero, con pinzas de seis pistones, y de 395 milímetros detrás, con pinzas de cuatro pistones; etc.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España