Coches GLP: nueva ofensiva de Renault, que introduce el motor Eco-G de gas con etiqueta ECO y 120 CV para Clio y Symbioz.

La marca del rombo refuerza su catálogo de vehículos bifuel incorporando una mecánica más eficiente y con el distintivo ambiental verde y azul de la DGT. La idea es aportar ahorro y un precio competitivo.
Los automóviles de gas, como estos nuevos Renault Clio y Symbioz Eco-G, son una alternativa a los híbridos convencionales. El empleo de esta fuente de energía alternativa permite a los usuarios disfrutar de las ventajas de movilidad urbana, al tener etiqueta ECO sin renunciar a una gran autonomía de hasta 1.500 km.
Renault, que ya tiene una oferta de sistemas de propulsión realmente amplia, quizás guiada por el éxito de Dacia, introduce ahora estas versiones que funcionan con gas licuado de petróleo para ampliar su oferta de movilidad eficiente.
El fabricante francés ha decidido dar un paso al frente en un mercado que, aunque es de nicho para algunos, representa una base sólida de clientes que buscan el ahorro real por kilómetro sin depender de un enchufe.
Actualmente, Renault ostenta el 30% de la cuota de mercado de GLP y su objetivo es ambicioso: alcanzar un mix de ventas del 33% con esta tecnología
Hasta ahora, el Captur era el pilar de esta estrategia, pero la llegada del nuevo motor de 120 CV al Clio (segmento B) y al Symbioz (segmento C) amplía el espectro de actuación.
Sus rivales directos en este campo son escasos pero potentes. Por un lado, está Dacia, 'hermana' de grupo, que con el Sandero, Duster y Jogger dominan el volumen de ventas por precio.
Por otro, marcas como EVO o KGM (antigua SsangYong) también ofrecen versiones de GLP y pujan por ese cliente que valora el bajo coste de uso por encima de la imagen de marca.
No obstante, Renault busca diferenciarse mediante una mayor carga tecnológica y acabados superiores.
¿En qué se nota la diferencia en un coche de gas?
Estéticamente, los nuevos modelos Eco-G de Renault no presentan cambios drásticos respecto a sus versiones de gasolina o híbridas. La única diferencia sustancial se encuentra tras la tapa del combustible, donde se ubica la boca de carga del gas junto a la de gasolina.
El verdadero corazón de esta noticia y de ambos modelos es el bloque 1.2 turbo de tres cilindros (HR12). Se trata de propulsor de inyección directa que ha sido específicamente adaptado para funcionar con ambos combustibles y supone un salto cualitativo respecto al anterior Eco-G de 100 CV.
Ahora entrega 120 CV y un par máximo de 200 Nm, disponible desde bajas revoluciones para mejorar la respuesta y el agrado de conducción.
Una de las novedades más destacadas es la transmisión. Por primera vez en un modelo Eco-G del Grupo Renault, el Clio GLP puede asociarse a una caja automática de doble embrague (EDC), un elemento poco común en este tipo de motorizaciones y que garantiza cambios de marcha rápidos sin interrupción del par.
Según la marca el motivo radica en ofrecer una transmisión cómoda para la ciudad, que es el hábitat natual de este coche. Pero es que esta caja contribuye, además a ofrecer unas buenas prestaciones, porque el Clio acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos
Por su parte, el Symbioz mantiene una caja manual de 6 velocidades, priorizando un enfoque más tradicional y de control sobre el consumo en viajes largos.
La eficiencia es el otro pilar. El uso de gas licuado permite reducir las emisiones de CO2 en aproximadamente un 9% en comparación con un motor de gasolina equivalente.
En el Clio, las emisiones parten de los 106 g/km, mientras que en el Symbioz se sitúan en 116 g/km.
Interior, capacidad de carga y tecnología multimedia
En el habitáculo, la experiencia se mantiene fiel a lo que Renault ofrece en sus gamas convencionales, con un salpicadero dominado por pantallas de alta resolución. La principal diferencia es el mando específico situado a la izquierda del volante que permite al conductor alternar manualmente entre gasolina y gas, además de mostrar el nivel de ambos depósitos.
El cambio de un combustible a otro es automático cuando el depósito de gas se agota, garantizando una transición casi imperceptible para el usuario.
La capacidad de carga es un punto crítico en los coches a gas, pero Renault ha logrado integrar los depósitos sin sacrificar excesivo espacio:
El Symbioz ofrece un maletero que oscila entre los 610 y los 1.574 litros, una cifra líder en su categoría que lo convierte en un vehículo muy capaz.
Por su parte, el Clio cuenta con un maletero que oscila entre 260 y 1.045 litros, manteniendo la practicidad necesaria para el día a día.
En cuanto a la autonomía, la mejora técnica es notable gracias al nuevo depósito de gas de 50 litros (un 25% más grande que antes). Así, sumado al depósito de gasolina —de 48 litros en el Symbioz y 39 litros en el Clio—, la autonomía acumulada supera los 1.500 km en el Symbioz y los 1.450 km en el Clio.
Precio y costes de los coches de GLP de Renault
El argumento de compra definitivo para estos modelos sigue siendo el bolsillo. Renault estima que el uso de GLP reduce el coste del combustible hasta en un 40% frente a la gasolina tradicional.
De esta forma, el ahorro anual se calcula entre los 600 y 750 euros, dependiendo del kilometraje realizado.
Por ejemplo, para un uso de 15.000 km anuales, el coste en energía del Symbioz Eco-G sería de unos 1.133 euros, frente a los 1.594 euros de un competidor equivalente, lo que supone un ahorro de 461 euros al año.
En el caso del Clio, el ahorro respecto a su versión de gasolina TCe 115 puede llegar a los 585 euros anuales.
Los precios de partida para el mercado español son:
- Renault Clio GLP Eco-G: desde 20.340 euros.
- Renault Symbioz GLP Eco-G: desde 25.900 euros.
Estas tarifas (incluyen transporte e impuestos), posicionan a la gama Eco-G de Renault como una alternativa económica y lógica frente a los motores mild hybrid o full hybrid, especialmente para aquellos conductores que tienen acceso a alguna de las más de 900 estaciones de servicio que suministran este carburante en España.


