¿62.000 euros por un Seat León X-Perience? Es lo que pagó la Ertzaintza por uno, que ahora sale a subasta desde un euro

En 2018, la Ertzaintza pagó 62.000 euros por cada Seat León X-Perience que compró. Ahora, uno de estos patrulleros ha salido a subasta desde tan solo un euro.
¿Alguna vez te has preguntado qué pasa con los coches de Policía cuando finalizan su servicio? Lo lógico sería pensar en que acaben en desguace, especialmente si tenemos en cuenta que son vehículos sometidos a un uso intensivo durante un breve periodo de tiempo. Sin embargo, coches como el Seat León X-Perience de la Ertzaintza buscan comprador a través de una subasta.
Y es que recientemente se ha puesto a la venta una unidad que ha pertenecido durante siete años a la Policía del País Vasco. Se trata de un ejemplar de los alrededor de 300 que la Ertzaintza adquirió en el año 2018 con el objetivo de sustituir a los anteriores Seat Altea XL. Ahora, una vez finalizado su servicio en activo, lo han sacado a la venta al mejor postor.
Sale a subasta un Seat León X-Perience de la Ertzaintza

Evidentemente, no hay rastro de identificativos policiales en su carrocería ni de equipamiento específico en el interior. Sin embargo, hay pruebas que confirman que se trata de un coche de la Ertzaintza.
En concreto, el capó azul, que es típico en los patrulleros del cuerpo uniformado, así como los restos dejados por las pegatinas que lucía en su carrocería. Las luces de emergencia han sido retiradas, incluido el puente de luces sobre el techo, pero los indicativos laterales presentes en los parachoques han dejado un hueco en el plástico que, en este caso, ha sido tapado con cinta americana.
El resto está plenamente de serie, por lo que estamos ante un Seat León X-Perience del año 2018 que parece haber tenido una vida bastante movida a juzgar por el estado en el que se encuentra su exterior.
Peor aún está el interior. Además de la gran cantidad de suciedad que hay en las alfombrillas y la moqueta, los asientos delanteros presentan signos graves de deterioro, el volante está desgastado y la consola central tiene un desconchón. Y al ver la instrumentación podemos comprobar que una de las razones de su estado es su elevado kilometraje: más de 280.000 kilómetros.
Como puedes comprobar, este ejemplar tiene una matrícula española convencional, a pesar de que los coches patrulla de la Ertzaintza lucen una matrícula específica. Esto se debe a que los vehículos del cuerpo policial emplean dos tipos de registro, uno interno y otro que pertenece al sistema de matriculación nacional, como cualquier otro turismo que puedas encontrar en la carretera.
Equipado con un motor diésel 2.0 TDI de cuatro cilindros en línea, el Seat León X-Perience desarrolla 150 CV de potencia y tiene un par motor de 340 Nm. Está ligado a una caja de cambios automática DSG de doble embrague y siete velocidades que envía toda la potencia a un sistema de tracción total 4Drive.
Un renting de siete años que ya ha finalizado

Este ejemplar es uno de los 300 coches que la Ertzaintza adquirió en el año 2018 para actuar como vehículo patrulla en el País Vasco. Se adquirieron mediante la modalidad de renting con un contrato que tenía una duración inicial de siete años (60 meses más una prórroga de 24).
Este contrato que supuso la actualización de la flota de coches del cuerpo policial vasco tuvo un coste de 18,6 millones de euros y permitió a los agentes cambiar los Seat Altea XL que conducían hasta 2018 por un vehículo más moderno, mejor equipado y con un mayor rendimiento.
Sin embargo, cada uno de los coches supuso un coste de unos 62.000 euros a las arcas públicas. Su llegada no estuvo exenta de polémica. Y es que en algunos de los coches se instaló una mampara para separar las plazas delanteras de las traseras, donde debían ir los detenidos, pero su instalación suponía que los agentes más grandes no cabían en las plazas delanteras, ya que impedía regular longitudinalmente la posición del asiento.
Ahora, siete años después de su llegada al parque de coches patrulla, los Seat León X-Perience han sido dados oficialmente de baja. El motivo no es otro que su renovación. Y es que la Ertzaintza los ha cambiado por BMW X1, otros 300 ejemplares, un coche que ha costado, de media, unos 70.000 euros.
El Seat León en cuestión ha salido a subasta a través de la empresa Euro Auctions, una compañía con sede en Irlanda del Norte que se dedica a la venta de vehículos pertenecientes a grandes flotas, como es el caso de este coche de la Ertzaintza. La subasta comenzó por un euro, pero ahora, y a cierre de este martes, la puja más alta ya alcanza los 3.000 euros.
